Luego de su destacada actuación frente a Austria, Lionel Messi no solo rompió nuevos récords históricos, sino que también alcanzó otro logro personal. Sin embargo, mientras el estadio coreaba su nombre, por unos minutos dejó de lado la imagen del superhéroe futbolístico y mostró su costado más humano: el cansancio le había pasado factura.
Una vez finalizado el encuentro, el capitán de la Selección Argentina habló con la prensa todavía con la emoción a flor de piel. Sin embargo, hubo una pregunta que lo descolocó por completo.
Cuando le consultaron cuál de sus 18 goles en los Mundiales era su favorito y qué significaba haber alcanzado semejante marca, Messi respondió entre risas y con total sinceridad: "No me acuerdo ahora mismo. Estoy cansado, sin energía, y no puedo pensar".
Ya con un poco más de calma, analizó la victoria de la Selección y destacó la importancia del resultado: "Estoy muy feliz por la victoria. Era un triunfo muy importante, un partido muy duro y en el que trabajamos muchísimo. Nos da tranquilidad para lo que viene".
Las entrevistas del rosarino tras el partido rápidamente se volvieron virales por la naturalidad con la que respondió cada consulta. En medio de la rueda de prensa, al notar la cantidad de periodistas que todavía esperaban para hablar con él, soltó entre risas: "Uh, no termino más".
Acostumbrado a mostrarse siempre correcto y medido, ese comentario despertó las risas de los presentes: "Parece que a la gente le gusta hablar con vos", le respondió un cronista. Entre chistes, Messi volvió a reflejar el desgaste que arrastraba: "Lo que pasa es que se paran todos, todos quieren ir, entonces tenés que parar 500 veces".
Otro de los momentos más comentados llegó cuando un periodista destacó su actuación ante Austria, aunque le recordó el penal que había fallado: "Nos tenés mal acostumbrados", le dijo. Sin perder la sonrisa y con la tranquilidad que le daba el resultado, Messi respondió con una frase que desató las risas: "Metí dos goles también".
La escena dejó en evidencia el nivel de exigencia que rodea a Lionel Messi. Incluso después de convertir un doblete, romper un nuevo récord y liderar una victoria clave para la clasificación en el Mundial 2026, el foco también terminó puesto en el penal que no pudo convertir.