Este miércoles se celebra el Día de la Industria, pero en la Argentina de Javier Milei no hay mucho que festejar. En miles de fábricas, las máquinas están apagadas, en los galpones hay un silencio de tumba y los portones encadenados reemplazaron al ruido de la producción.
La Unión Industrial Argentina (UIA) realizará su acto en una fábrica farmacéutica de Malvinas Argentinas. El encuentro estará encabezado por el titular de la entidad, Martín Rappallini, presidente de Cerámicas Alberdi, y contará con la presencia del jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el secretario Pablo Lavigne.
Javier Milei brillará por su ausencia y no participará de la celebración. Luis Caputo tampoco figura entre los presentes, pero esto no es una novedad: el Gobierno le viene dando la espalda a los industriales y hoy, en una jornada que debería servir para discutir políticas de crecimiento, empleo e inversión, llega con fábricas cerradas, despidos y una producción cada vez más debilitada.
Rappallini expondrá ante los funcionarios las dificultades que atraviesa el sector, que acumula una contracción superior al 2% y registra el cierre de unas 3.000 fábricas.
El CEPA tiró la posta: cómo está la industria argentina
Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) reveló que las tarifas de luz y gas aumentaron hasta un 850% en los últimos dos años y medio. Pero ¿qué tiene que ver con la industria? Todo: el impacto fue especialmente fuerte en este sector, donde la energía constituye un costo central para sostener la producción.
Pero no es el único punto pues la suba de las tarifas se combinó con la caída del consumo masivo, el deterioro del poder adquisitivo y la apertura de las importaciones. El resultado fue un efecto dominó: menos ventas, menos producción, menor inversión y más empresas con dificultades para sostener sus estructuras.
Desde noviembre de 2023 se perdieron 30.285 empresas empleadoras, según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo. Detrás de cada cierre quedaron trabajadores sin ingresos, familias obligadas a cambiar de rubro y personas que debieron aceptar empleos informales y con salarios más bajos.
💣Bombita. La Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial señaló que la Argentina sufrió una contracción industrial del 9,4% en 2024, la mayor caída industrial del mundo durante ese año.
La situación también aparece reflejada en los datos del INDEC . En junio, las fábricas utilizaron apenas el 59,1% de su capacidad instalada. Eso significa que casi cuatro de cada diez máquinas permanecieron inactivas. Aunque el comienzo del año había sido todavía peor porque en enero de 2026, la utilización de la capacidad instalada había sido del 53,6%, el peor inicio de año para el sector desde la crisis de 2002.
Los sectores más golpeados incluyen a la industria del neumático y la metalurgia. La construcción también atraviesa una situación crítica: los despachos de cemento cayeron 4,6% mensual y acumulan una baja del 3% frente a 2025.
La producción automotriz descendió 6,8% mensual y registra un desplome interanual del 18%. Son números que no describen una economía en recuperación, sino una industria que intenta sostenerse con menos ventas, más costos y escaso acceso al financiamiento.
El Día de la Industria debería ser una fecha de orgullo nacional. Pero con miles de empresas cerradas, 850% de aumento en las tarifas energéticas, máquinas frenadas y una caída internacional récord, la escena se parece más a un velorio que a una fiesta.