Más
Economía
Durísimo

La canasta de servicios en el AMBA ya roza los $250 mil y golpea cada vez más el bolsillo: aumentó 800% desde que asumió Milei

El impacto de las tarifas de luz, gas, agua y transporte ya supera ampliamente la inflación acumulada desde diciembre de 2023.

19 Mayo de 2026 10:58
Tarifazo gradual, pero sostenido

Mientras el Gobierno nacional insiste en mostrar señales de desaceleración inflacionaria y equilibrio fiscal, la realidad cotidiana de millones de hogares del Área Metropolitana de Buenos Aires vuelve a exponer el costo social del ajuste. Según un informe del Observatorio de Tarifas y Subsidios del IIEP (UBA-Conicet), una familia promedio sin subsidios necesitó en mayo $249.834 para cubrir solamente los gastos de electricidad, gas, agua y transporte público.

La canasta de servicios en el AMBA ya roza los $250 mil

La cifra representa un salto mensual del 17,5% respecto de abril y una suba interanual del 50%, muy por encima de la evolución de muchos salarios y jubilaciones. Pero el dato más contundente aparece al observar el recorrido completo desde el inicio de la gestión de Javier Milei: desde diciembre de 2023 hasta mayo de 2026, la canasta de servicios públicos en el AMBA aumentó 800%, mientras que la inflación general acumuló un 231%.

Detrás de los porcentajes aparece una postal cada vez más frecuente: hogares que restringen consumos, comerciantes que ajustan horarios para ahorrar energía y familias que destinan una parte creciente de sus ingresos a gastos que hace apenas unos años tenían un peso mucho menor en la economía doméstica. El informe explica que el aumento de mayo estuvo impulsado por una combinación de subas tarifarias y un mayor consumo estacional debido a la llegada del invierno. 

El rubro más explosivo fue el gas natural, cuya factura promedio para usuarios sin subsidios trepó 53,3% en apenas un mes. Para un hogar del segmento N1, el costo mensual llegó a $49.972. "La combinación de ambos factores arroja un aumento de la factura del 53,3%", detalló el reporte al explicar el impacto conjunto de la actualización de cargos y el salto típico del consumo en esta época del año.

La canasta de servicios en el AMBA ya roza los $250 mil 

La electricidad tampoco quedó atrás. El gasto promedio en energía eléctrica alcanzó los $52.811, con una suba mensual del 37,8%. Según el trabajo del IIEP, "el mayor consumo de cara al invierno se combina con aumentos tarifarios del 4,1% en el cargo fijo y 8,7% en el variable para usuarios sin subsidio". Sin embargo, el componente más pesado de la canasta continúa siendo el transporte público. Viajar en colectivos, trenes y subtes dentro del AMBA implicó un gasto mensual promedio de $110.438, equivalente al 48% del total de la canasta de servicios. Aunque en mayo el incremento fue menor -3%-, el aumento interanual alcanzó el 75%.

El agua potable también sumó presión sobre el bolsillo: la factura promedio llegó a $36.612, con un incremento mensual del 5,9%. La consecuencia directa de esta escalada es cada vez más visible sobre los ingresos. Actualmente, la canasta de servicios públicos representa el 14,1% del salario promedio registrado, estimado en $1.869.799. Hace un año, esa misma relación permitía cubrir 8,6 canastas de servicios; hoy apenas alcanza para 7,5. El informe además remarca que las tarifas abonadas por los hogares cubren actualmente el 58% del costo real de los servicios, mientras que el Estado financia el 41% restante mediante subsidios. 

EL ajuste cada vez afecta más a los bolsillos

Incluso con esa asistencia estatal todavía vigente, el impacto económico ya resulta asfixiante para buena parte de la población. Dentro del desglose histórico, el gas natural aparece como el servicio que más se disparó desde la llegada de Milei al poder: aumentó 1.661%. Le siguen transporte (1.276%), agua (448%) y energía eléctrica (417%). Aunque el Gobierno celebra la desaceleración del IPC, muchos de los aumentos que más golpean a los sectores medios y bajos continúan avanzando muy por encima de la inflación mensual. De hecho, todos los servicios relevados registraron subas superiores al 2,6% que marcó el último índice de precios. En paralelo, las paritarias pierden capacidad de recuperación, el consumo sigue debilitado y cada nuevo ajuste de tarifas achica todavía más el margen económico de los hogares.