Las persianas bajas vuelven a multiplicarse en las principales avenidas comerciales de la Ciudad de Buenos Aires y muestran con crudeza el deterioro del consumo y la crisis que atraviesan miles de comerciantes. Un relevamiento de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) reveló que durante el bimestre marzo-abril de 2026 se detectaron 277 locales vacíos, cerrados, en alquiler o en venta en los principales corredores comerciales porteños, una cifra que representa un alarmante aumento del 30,7% respecto al mismo período del año pasado. Aunque el informe marca una leve baja del 2,5% frente al bimestre enero-febrero de este año -cuando se contabilizaron 284 locales-, el dato interanual confirma una tendencia preocupante: cada vez más negocios desaparecen del mapa urbano mientras el consumo continúa desplomándose.
La postal se repite en distintas zonas de la Ciudad: vidrieras apagadas, carteles de alquiler pegados sobre persianas metálicas y locales históricos que bajan definitivamente sus puertas después de años de actividad. Detrás de esos números hay pequeños comerciantes asfixiados por la caída de ventas, el aumento de costos y un mercado interno que no logra recuperarse. El dato más impactante del relevamiento es el crecimiento explosivo de los locales en alquiler.
Según la CAC, esta modalidad aumentó un 102,2% en comparación con marzo-abril de 2025 y también subió un 5,7% respecto al bimestre anterior. Es decir: cada vez más comerciantes abandonan sus negocios y dejan espacios vacíos en las principales arterias comerciales porteñas. En contraste, los locales en venta mostraron una caída del 40,9% interanual y un descenso del 27,8% frente a comienzos de 2026, una dinámica que refleja que muchos propietarios ya ni siquiera encuentran compradores interesados en invertir en un contexto de retracción económica.
La propia CAC, que realiza estas mediciones desde 2014, detectó comportamientos dispares según la zona analizada. Hubo retrocesos en la vacancia sobre las avenidas Rivadavia, Corrientes y Avellaneda, pero el deterioro avanzó con fuerza en otros puntos neurálgicos de la actividad comercial como la peatonal Florida y las avenidas Pueyrredón, Santa Fe, Córdoba y Cabildo. El fenómeno no se limita únicamente a la Ciudad de Buenos Aires.
En La Plata, los datos procesados junto a la Federación de Mayoristas y Proveedores del Estado bonaerense mostraron un escenario todavía más crítico: la cantidad de espacios sin actividad comercial aumentó un 100% en comparación con el mismo período de 2025. Además, respecto al primer bimestre de este año, la suba fue del 28,6%. En apenas cuatro meses se registraron 18 espacios comerciales inactivos en las áreas relevadas de la capital bonaerense.
El crecimiento de la vacancia comercial ocurre en paralelo a otro indicador alarmante: la persistente caída de las ventas minoristas. El último informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa reveló que las ventas pyme cayeron 3,2% interanual en abril y retrocedieron además 1,3% respecto al mes anterior. Así, el acumulado anual ya refleja una baja del 3,5%, golpeando especialmente a sectores vinculados al consumo cotidiano y no esencial.
Los rubros más afectados fueron bazar y decoración, con una caída del 12,3%; perfumería, que retrocedió 7,2%; y ferretería y materiales para la construcción, con una baja del 4,2%. El único sector que logró escapar a la tendencia negativa fue farmacia, con un crecimiento del 6,1%. En ese contexto, muchos comerciantes optan por reducir gastos cerrando sus locales físicos y trasladando parte de sus operaciones al comercio online, una salida forzada frente a alquileres imposibles de sostener y ventas cada vez más débiles.