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Sin alivio

La inflación volvió a acelerarse en la Ciudad: el alivio que celebraba el Gobierno duró poco

El IPC porteño saltó al 2,9% en julio, cortó la tendencia de desaceleración que se había consolidado desde abril y encendió una señal de alerta.

07 Agosto de 2026 14:42
La inflación pega en el bolsillo de los argentinos

La desaceleración de la inflación que el Gobierno de Javier Milei exhibía como uno de sus principales logros encontró en julio un freno inesperado. El Índice de Precios al Consumidor de la Ciudad de Buenos Aires (IPCBA) marcó una suba del 2,9%, un salto de 1,1 puntos porcentuales respecto del 1,8% registrado en junio, y rompió la tendencia descendente que se había consolidado desde abril.

La inflación volvió a acelerarse en la Ciudad

El dato difundido por el Instituto de Estadística y Censos porteño (IDECBA) no solo refleja un repunte mensual de los precios, sino que también deja una señal de advertencia para el Gobierno nacional de cara al índice que publicará el INDEC el próximo 13 de agosto. Mientras el mercado espera una inflación cercana al 2% para todo el país, el comportamiento de la Ciudad sembró dudas sobre la continuidad del proceso de desaceleración.

Con el resultado de julio, la inflación porteña acumuló 19,4% en los primeros siete meses del año, mientras que la variación interanual alcanzó el 33,2%, acelerándose desde el 32,6% que había registrado en junio. El informe oficial mostró que el principal motor del aumento fueron los servicios, que registraron un incremento del 3,8%, muy por encima del 1,4% que avanzaron los bienes. La diferencia refleja uno de los fenómenos que más impactan en los hogares urbanos: mientras algunos productos muestran cierta estabilidad, los gastos fijos y los servicios continúan aumentando por encima del promedio.

Los rubros que más incidieron en el índice fueron:

  • Restaurantes y hoteles: +5,3%.
  • Recreación y cultura: +5,8%.
  • Transporte: +3,1%.
  • Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles: +2,7%.
  • Alimentos y bebidas no alcohólicas: +1,9%.

En conjunto, estos cinco capítulos explicaron 2,11 puntos porcentuales del 2,9% registrado durante el mes. Buena parte del salto inflacionario estuvo asociado al consumo propio de las vacaciones de invierno, aunque también volvió a sentirse el impacto de las tarifas reguladas y otros aumentos autorizados.  Los bienes y servicios estacionales crecieron 10,9%, impulsados por: las tarifas hoteleras; los paquetes turísticos; los pasajes aéreos y las verduras. Solo los pasajes aéreos aumentaron 21,7%, mientras que las verduras treparon 9% en julio y acumulan casi 50% de aumento en lo que va del año.

Por otro lado, los precios regulados avanzaron 3%, con aumentos en: las cuotas de los colegios privados; la electricidad y la medicina prepaga. El informe destaca que este segmento ya acumula una variación interanual del 41,7%, muy por encima del promedio general. Uno de los capítulos que más presión sigue ejerciendo sobre el presupuesto familiar es Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles. Durante julio aumentó 2,7%, impulsado por: los gastos comunes; los alquileres; la electricidad, que subió 5,9%. En apenas siete meses, el componente de electricidad, gas y combustibles ya acumula un incremento del 31,8%.

Por otro lado, en la comparación interanual alcanza el48,1%. Aunque el rubro Alimentos mostró una variación inferior al índice general (1,9%), algunos productos esenciales continuaron aumentando con fuerza. Entre ellos se destacaron: verduras, tubérculos y legumbres: 9%; leche, productos lácteos y huevos: 2,2%; pan y cereales: 1,6%. Estos incrementos continúan erosionando el poder adquisitivo, especialmente en los hogares de ingresos medios y bajos, donde la alimentación representa una parte importante del gasto mensual.

La inflación volvió a acelerarse en la Ciudad

El dato de julio representa un revés para el discurso oficial, que en los últimos meses había puesto el foco en la desaceleración de la inflación como principal indicador del éxito del programa económico. Si bien buena parte de la aceleración respondió a factores estacionales vinculados al turismo y las vacaciones de invierno, el informe también muestra que las tarifas, la educación, la electricidad y otros servicios regulados continúan ejerciendo una fuerte presión sobre el índice de precios. Ahora todas las miradas están puestas en el dato nacional del INDEC. Si bien las consultoras privadas todavía proyectan una inflación cercana al 2%, el salto registrado en la Ciudad alimenta las dudas sobre si el proceso de desaceleración podrá sostenerse en los próximos meses o si julio marcó el inicio de una nueva etapa de mayor presión sobre el costo de vida.