Tras casi dos meses con tobillera electrónica en Brasil, Agostina Páez regresó al país y ya se muestra como una figura muy solicitada. En ese contexto, este lunes visitó el programa Sería Increíble, que se emite por OLGA.
Durante la entrevista, la joven relató cómo se produjo el episodio en un bar de Río de Janeiro y aseguró que todo ocurrió en medio de una situación de tensión. "Una amiga me dice 'graba, graba cómo se nos están riendo', y yo saco el celular", comenzó, al recordar el momento en que pagaron los tragos.
"Terminamos pagando igual lo que habíamos consumido y yo bajo a un auto que nos estaba esperando... los empleados del bar nos van siguiendo porque el boliche era en un primer piso", continuó, sobre la secuencia previa a los gestos racistas que derivaron en su condena. "Nos sentíamos nerviosas, escuchamos que nos gritan y, cuando me doy vuelta, veo a un chico haciendo gestos y gritándome", explicó al reconstruir el momento que quedó registrado en video.
Según Páez, antes de subirse al auto, empleados del bar se le acercaron para decirle que no podían retirarse porque no habían abonado la cuenta. En ese contexto, reconoció que no dimensionó la gravedad de su reacción. "No lo dimensioné, fue ignorancia de mi parte sobre el racismo", afirmó, y agregó que luego comenzó a interiorizarse sobre el tema y el contexto social de Brasil.
Ante la pregunta de Nati Jota sobre por qué su primera reacción fue realizar esos gestos, respondió: "No dimensioné la situación, no fue por su color de piel", y reiteró en más de una ocasión que su accionar se debió a que vio a un empleado del bar "agarrarse los genitales".
También se refirió a su decisión de no pedir disculpas públicamente en un primer momento, y explicó que respondió a una estrategia legal. "Yo quería hacerlo, pero mi abogado me dijo que no, porque sería como asumir lo que había hecho", señaló.
Durante la charla, la oriunda de Santiago del Estero hizo foco en el rol de su entorno familiar y reveló el impacto emocional que le generaron algunas situaciones recientes, cómo la viralización del video en donde se lo ve a su padre haciendo un gesto racista en un conocido bar santiagueño: "No podía creer realmente, me siento como mamá de mi papá, no sé por qué lo habrá hecho, me enojé mucho y me dio mucha vergüenza, me puse muy mal", expresó con crudeza.
En la misma entrevista, Agostina Páez habló sobre el vínculo con Juan Darthés, que generó revuelo días antes de su regreso a la Argentina. "Yo estaba en el baño de un bar y, cuando salgo, estaba su mujer afuera, y me dice que estaban orando por mí", contó, y aclaró que no tuvo contacto directo con el ex actor.