La escena que encontró una vecina en una tranquila calle de Junín, Mendoza, parecía salida de una pesadilla. La puerta de la casa llevaba horas abierta. Nadie respondía. Adentro, entre el olor a humo y el silencio estremecedor, yacía el cuerpo parcialmente calcinado de Margarita Gutiérrez, una docente jubilada de 74 años, ex concejal y figura reconocida de la comunidad educativa mendocina. El crimen sacudió a toda la provincia y rápidamente derivó en una investigación por homicidio agravado por femicidio. Pero con el correr de las horas, el caso tomó un giro todavía más dramático: la principal sospecha de la Justicia cayó sobre uno de los hijos de la víctima.
Gutiérrez fue hallada este martes dentro de su vivienda de la calle Isaac Estrella. Una vecina alertó al 911 al advertir que la puerta permanecía abierta desde hacía varias horas. Cuando la Policía ingresó, encontró una escena brutal: la mujer presentaba quemaduras severas en el torso y la cabeza y evidentes signos de violencia. De inmediato se activó el protocolo por femicidio y comenzaron las pericias para determinar si el asesinato había ocurrido durante un robo.
Sin embargo, las primeras conclusiones descartaron esa hipótesis. "Esto se desprende de no haber encontrado faltabas de elementos dentro de la vivienda donde ocurrieron los hechos", indicó la Unidad Fiscal Rivadavia-Junín en un escrito. Con ese elemento, la causa pasó formalmente a investigarse como "homicidio agravado -femicidio (art 80 C.P.)". La investigación quedó bajo la órbita del fiscal en jefe Mariano Carbajal y de los fiscales de Instrucción Facundo Garnica y Carlos Alberto Giuliani.
Los funcionarios encabezaron los operativos en la vivienda y ordenaron una serie de medidas urgentes. Entre ellas, se tomaron muestras de ADN a los tres hijos de la víctima para compararlas con rastros biológicos encontrados en la escena del crimen. Pero, según trascendió, la pesquisa se concentra especialmente en el hijo mayor de Gutiérrez, con quien la ex concejal llevaba tiempo distanciada por problemas de consumo.
La noticia provocó una profunda conmoción en Junín y en el ambiente político y educativo mendocino. Gutiérrez había dedicado gran parte de su vida a la docencia y en 2016 incluso recibió un homenaje público: un jardín de infantes fue bautizado con su nombre en reconocimiento a su trayectoria educativa. Además, era madre de Ever Demaldé, entrenador de extensa trayectoria internacional y ex técnico de Independiente Rivadavia.
La repercusión del crimen atravesó rápidamente al fútbol mendocino, donde Demaldé es una figura conocida por sus pasos por distintos clubes y por haber integrado cuerpos técnicos junto a Marcelo Bielsa y Bert van Marwijk. Actualmente, Demaldé había sido confirmado como entrenador del Calicut Football Club, de la Superliga de Kerala, en India. Tras conocerse el asesinato de su madre, clubes y referentes del fútbol provincial comenzaron a expresar públicamente sus condolencias.
Mientras tanto, el hermetismo judicial crece alrededor de una causa marcada por la violencia extrema y por una sospecha familiar devastadora. Desde la Fiscalía informaron que, para preservar la investigación, no se difundirán más detalles hasta que avancen las pericias forenses y los resultados de ADN.