03 Abril de 2026 10:41
La polémica por el regreso de Agostina Páez al país sumó un capítulo inesperado: la dura reacción de Eduardo Feinmann contra Patricia Bullrich. Lejos de matices, el conductor eligió un tono frontal y dejó en evidencia una tensión que atraviesa incluso a sectores cercanos al oficialismo. Desde su cuenta de X, Feinmann no disimuló su indignación: "Como puede ser que la Senadora Patricia Bullrich reciba casi con honores a una racista. Horrible ejemplo. No era que: 'el que las hace las paga?'". La frase, directa y sin concesiones, rápidamente se viralizó y colocó el foco no solo en el caso, sino en la reacción política que generó.

El enojo del periodista se disparó tras conocerse el encuentro entre Bullrich y Páez, quien había pasado más de dos meses detenida en Brasil por un episodio de injuria racial ocurrido en un bar de Ipanema. La abogada reconoció su responsabilidad, pidió disculpas y logró regresar al país tras un habeas corpus, el pago de una fianza y el compromiso de someterse al proceso judicial.
Sin embargo, el recibimiento que tuvo en Buenos Aires fue el punto de quiebre. En un video difundido en redes, Bullrich la recibió en un café de Recoleta con un mensaje que generó ruido: "Viviste una experiencia que te va a fortalecer en la vida". La escena, acompañada por críticas de la senadora al sistema judicial brasileño, fue leída por muchos como un gesto de respaldo político más que de prudencia institucional.
Ahí es donde irrumpe Feinmann, con una crítica que no solo apunta al hecho en sí, sino a lo que considera una contradicción de fondo. Su referencia al lema "el que las hace las paga" funciona como un cuestionamiento directo a la coherencia del discurso punitivista que el propio oficialismo suele sostener. El contraste se vuelve más evidente si se observa el recorrido del caso. Páez no solo fue detenida, sino que admitió su conducta: "Por ignorancia, desconocía lo que era el racismo", dijo tras recuperar la libertad.
Aun así, su regreso estuvo marcado por gestos políticos que desdibujaron el tono judicial del proceso y lo trasladaron al terreno de la disputa pública. Recordemos que semanas atrás, el propio Feinmann había protagonizado un tenso cruce con la abogada durante un móvil televisivo. En aquella oportunidad, Páez apuntó contra el periodista por acusarla de "racista" en redes sociales. "Feinmann, he respondido mal, he pedido perdón, he reaccionado a gestos obscenos y me ha sorprendido que vos me ataques de esa manera, siendo que vos también te has metido con la comunidad LGBT y también has dicho que en Argentina el país no quería villeros...".
La reacción del conductor fue contundente y letal: "Mirá, si no hubieras hecho un acto racista no hubieras llegado al punto donde estás. injuriaste, cometiste un acto racista". Mientras tanto, Bullrich redobló su postura en el caso de Agostina. En otra publicación sostuvo: "A pesar de algunas manos sucias e interesadas, volvió. Hoy hay una sola cosa importante: que está acá". Lejos de apaciguar las críticas, la frase reforzó la idea de un posicionamiento político que prioriza la lectura propia por sobre el consenso. En el medio, el caso Páez sigue su curso judicial, con una posible resolución en las próximas semanas.

