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Madrugada de terror en Palermo: un joven alcoholizado perdió el control y se incrustó contra un banco

El joven de 18 años manejaba a alta velocidad y con más del doble de alcohol permitido cuando terminó arriba de la vereda.

21 Mayo de 2026 12:09
Un joven alcoholizado perdió el control y se incrustó contra un banco

La noche en Palermo terminó convertida en una escena de caos y desesperación después de que un joven de 18 años protagonizara un violento choque contra el frente de una sucursal del Banco Galicia, en la intersección de las avenidas Santa Fe y Scalabrini Ortiz. El impacto ocurrió cerca de las 2.30 de la madrugada de este jueves y despertó a vecinos de la zona, que salieron alarmados tras escuchar el estruendo de la colisión. Lo que encontraron fue una postal devastadora: un Chevrolet Cruze gris incrustado contra el ingreso del banco, con severos daños en la parte delantera y restos de vallas y estructuras esparcidos sobre la vereda.

Un joven alcoholizado perdió el control y se incrustó contra un banco

Según reconstruyeron fuentes policiales y testigos, el vehículo circulaba a gran velocidad por Scalabrini Ortiz cuando, al intentar doblar en Santa Fe, el conductor perdió completamente el control, se subió a la vereda y terminó impactando de lleno contra la sucursal bancaria. Dentro del auto viajaban el conductor, de 18 años, y una joven de 19. Milagrosamente, ambos lograron salir por sus propios medios. Pocos minutos después arribó personal del SAME junto a efectivos de la Comisaría Vecinal 14 A de la Policía de la Ciudad. Los médicos constataron que los dos jóvenes presentaban lesiones leves y determinaron que no era necesario trasladarlos a un hospital.

Pero lo más alarmante llegó después. Por orden de la fiscalía interviniente, se le practicó un test de alcoholemia al conductor, cuyo resultado confirmó lo que muchos sospechaban: manejaba completamente alcoholizado. El examen arrojó 1,25 gramos de alcohol por litro de sangre -otras fuentes señalaron 1,22-, más del doble del límite permitido en la Ciudad de Buenos Aires, donde el máximo habilitado es de 0,5 g/l. La escena quedó marcada por las luces de las ambulancias, los patrulleros y los restos del accidente desperdigados sobre una de las esquinas más transitadas de la Capital Federal. 

Barreras amarillas destruidas, vidrios rotos y el vehículo inutilizado reflejaban la magnitud del impacto. Una hora más tarde llegó la Policía Científica para realizar las pericias correspondientes mientras una grúa comunal removía el automóvil destrozado. La fiscalía dispuso el labrado de un acta contravencional por infracción al artículo 131 y dejó una consigna policial en el lugar hasta la llegada de responsables de la sucursal afectada. El episodio volvió a poner en evidencia una problemática que se repite en las madrugadas porteñas: jóvenes conduciendo bajo efectos del alcohol, a alta velocidad y transformando las calles en escenarios de potencial tragedia.