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La trampa mortal de la viuda negra

Apareció atado y asesinado en su casa: cayó la joven acusada de entregar a un jubilado de 73 años

Brenda Magalí Noguera, de 22 años, fue detenida en la Villa Zabaleta acusada de haber seducido y entregado a Jorge Héctor Arroqui.

06 Julio de 2026 17:29
Cayó la joven acusada de entregar a un jubilado de 73 años que apareció atado y asesinado en su casa

La historia comenzó como una cita y terminó en una escena de horror. Jorge Héctor Arroqui, un jubilado de 73 años, abrió la puerta de su casa en Carapachay para recibir a una joven con la que había acordado un encuentro. Dos días después, su hija lo encontró muerto, atado de pies y manos, tirado en el piso de una habitación. La vivienda estaba completamente revuelta. Ahora, casi un mes después del crimen, la Policía logró detener a la mujer señalada como la presunta "viuda negra" que habría sido la llave de entrada para los asesinos. Se trata de Brenda Magalí Noguera, de 22 años, capturada durante un operativo realizado en la Villa Zabaleta, en la Ciudad de Buenos Aires.

Según la principal hipótesis de los investigadores, fue ella quien se ganó la confianza de la víctima, ingresó a la vivienda y luego facilitó el acceso de sus cómplices para concretar el robo que terminó en asesinato. La detención fue el resultado de una compleja investigación desarrollada por efectivos de la Estación de Policía Departamental de Seguridad de Vicente López y de la SubDDI local, con apoyo de la Policía de la Ciudad. Tras varios días de vigilancia encubierta, análisis de cámaras de seguridad y declaraciones testimoniales, la Justicia autorizó un allanamiento que culminó con la captura de la sospechosa.

Durante el procedimiento fueron secuestradas prendas de vestir y un teléfono celular considerados elementos clave para reconstruir lo ocurrido. La joven quedó imputada como partícipe del homicidio y se suma a la detención previa de Maximiliano Ezequiel Vargas, de 34 años, quien aparece señalado como uno de los autores materiales del crimen. El caso salió a la luz el 12 de junio, cuando la hija de Arroqui decidió acercarse a la vivienda de su padre después de dos días sin tener noticias de él.

Las horas pasaban y nadie respondía los llamados ni los mensajes. Preocupada, llegó hasta la propiedad. Como tampoco obtuvo respuesta al tocar timbre, decidió saltar el cerco e ingresar por sus propios medios. Lo que encontró del otro lado fue devastador. Su padre estaba muerto, tendido en el suelo, atado de pies y manos y sin signos vitales. Desesperada, llamó al 911 y aportó dos datos que terminarían siendo fundamentales para orientar la investigación.

Por un lado, advirtió que toda la casa estaba revuelta, como si los responsables hubieran buscado objetos de valor antes de escapar. Por otro, reveló que su padre ya había sufrido un ataque bajo la modalidad "viuda negra" en diciembre de 2024 y que utilizaba aplicaciones de citas para conocer mujeres. A partir de esa información, la Unidad Fiscal de Investigación de Vicente López Oeste comenzó a reconstruir los últimos movimientos de la víctima.

Cayó la joven acusada de entregar a un jubilado de 73 años que apareció atado y asesinado en su casa

El relevamiento de cámaras municipales y privadas permitió establecer qué ocurrió durante las horas previas al crimen. Según determinaron los investigadores, el 10 de junio cerca de las 21, Arroqui llegó a su domicilio a bordo de su Peugeot acompañado por una joven. Era Brenda Noguera. Las imágenes muestran a ambos ingresando a la vivienda. Horas más tarde, alrededor de las 2 de la madrugada del 11 de junio, apareció un Volkswagen Suran negro que circulaba sin patente. Dentro viajaban dos hombres.

Minutos después, las cámaras registraron la salida de la joven junto a esos hombres, quienes serían sus cómplices. La fuga quedó filmada. Los sospechosos escaparon utilizando dos vehículos: la Suran y el Peugeot perteneciente a la víctima. El seguimiento posterior permitió reconstruir el recorrido del automóvil robado. Los lectores de patentes detectaron el Peugeot circulando por distintos puntos del sur de la Ciudad de Buenos Aires hasta que finalmente fue abandonado en la Villa 21-24 Zabaleta, donde fue secuestrado para realizar peritajes.

Mientras analizaban las imágenes, los investigadores descubrieron otro dato clave: el Volkswagen Suran utilizado en la fuga pertenecía a Maximiliano Ezequiel Vargas, un hombre de 34 años domiciliado en la Villa Zabaleta. Las cámaras volvieron a convertirse en una prueba determinante. Horas después del asesinato, Vargas fue registrado circulando junto a una mujer que posteriormente fue identificada como Brenda Magalí Noguera. Para los investigadores, el rompecabezas comenzaba a completarse.

La hipótesis judicial sostiene que Noguera fue la encargada de captar a la víctima y permanecer dentro de la vivienda hasta la llegada de los otros involucrados, mientras que Vargas habría participado directamente del homicidio junto a un tercer sospechoso que todavía no pudo ser identificado. Con esos elementos, efectivos policiales interceptaron a Vargas en Lanús mientras circulaba en el Volkswagen Suran y procedieron a detenerlo.

Cayó la joven acusada de entregar a un jubilado de 73 años que apareció atado y asesinado en su casa

Sin embargo, la búsqueda de la mujer continuó durante varios días. Finalmente, tras nuevas tareas de inteligencia, la Justicia ordenó el allanamiento que permitió capturar a Noguera en la Villa Zabaleta. Pese a las dos detenciones, el caso está lejos de cerrarse. La Fiscalía de Vicente López Oeste, ahora a cargo de Gastón Larramendi, continúa analizando las pruebas secuestradas y tratando de determinar con precisión cómo fue ejecutado el ataque que terminó con la vida de Arroqui. Además, los investigadores mantienen la búsqueda de un tercer sospechoso que habría participado del asalto y que continúa prófugo.