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Silencios y contradicciones

"Caducó": la voz de Lucas Pertossi desde la cárcel reabre la herida del crimen de Fernando Báez Sosa

A más de cinco años del asesinato en Villa Gesell, el condenado habló por primera vez en profundidad.

30 Marzo de 2026 09:49
Lucas Pertossi

Cinco años después, la escena sigue intacta en la memoria colectiva: la madrugada, la salida del boliche, los golpes, el cuerpo en el suelo. Y ahora, desde una celda, aparece una voz que intenta reescribir lo ocurrido. Lucas Pertossi habló y su testimonio no trae cierre, sino nuevas preguntas. "Me arrepiento de no haber hecho nada para evitar que haya pasado lo que pasó", dijo. El arrepentimiento, sin embargo, llega con límites: no por lo que hizo, sino por lo que -según su versión- no hizo.

Pertossi, condenado a 15 años de prisión como partícipe secundario del asesinato de Fernando Báez Sosa en enero de 2020, insistió en que aquella madrugada no hubo planificación. "No existió ningún plan", sostuvo en un mano a mano con Mauro Szeta sobre el ataque ocurrido a la salida del boliche Le Brique, en Villa Gesell. Su relato reconstruye una escena caótica, fragmentada, donde, siempre según él, nadie alcanzó a comprender la dimensión de lo que estaba ocurriendo. 

De hecho, sobre los minutos previos dentro del local describió: "Hay un altercado delante mío, no se veía bien qué pasaba. Querían sacar a Matías Benicelli. Uno de los chicos preguntó por qué, si no había hecho nada. Ahí un patovica dijo que saquen a Máximo Thomsen". Fue él quien grabó con su celular parte de aquella noche. Una decisión que intenta justificar: lo hizo "por si pasaba algo grave". Pero lo grave ya estaba en marcha.

Afuera, en la calle, todo se volvió confuso. "Nunca vi a Thomsen ni a Fernando. Escuchaba gritos, mucho quilombo. Fue un segundo que pasó todo. No me di cuenta de la situación como para decir 'paren'. No lo pensé en el momento", aseguró. Sin embargo, su propio relato lo ubica en la escena. "Atrás de un auto tenían a Blas Cinalli. Un chico lo agarraba de los pies para tirarlo. Me acerqué y le dije 'soltalo'. Le pegué una o dos patadas, no para lastimarlo, sino para que lo suelte", explicó.

Según Lucas Pertossi, está preso porque sus compañeros no lo defendieron

El punto más oscuro vuelve a ser el audio que envió minutos después del ataque, una palabra que quedó grabada como símbolo del caso: "caducó". Sobre eso, dijo: "No me acordaba, no podía creer por qué me referí de esa manera. Estaba en shock". Pero lo que más impacta no es sólo lo que dice, sino lo que describe sobre las horas posteriores. Mientras la víctima agonizaba, ellos se sentaron a comer. "Hablamos de la noche, de chicas, de cosas normales", afirmó sobre el encuentro con Máximo Thomsen en una hamburguesería. Y fue aún más explícito: "Actuamos como si nada hubiera pasado".

Esa frase, breve y brutal, resume una de las claves del caso: la desconexión entre la violencia ejercida y la conciencia de sus consecuencias. Pertossi también apuntó contra su defensa durante el juicio. "Quería contar lo que pasó, pero me dijeron que no hacía falta", sostuvo, y remarcó: "Me sentí mal defendido". Según explicó, la estrategia fue "todos juntos en bloque y no todos hicimos lo mismo ni tuvimos la misma participación", lo que vuelve a poner en escena la idea de un pacto de silencio. En línea con esa postura, su defensa actual pidió la nulidad de la sentencia y un nuevo juicio, argumentando que su rol fue distinto al de los principales agresores.

Ayrton Viollaz, Máximo Thomsen, Enzo Comelli, Luciano Pertossi, Ciro Pertossi, Matías Benicelli y Lucas Pertossi durante el juicio

Pero más allá de lo judicial, su interpretación del crimen vuelve a tensar la memoria del caso. "No fue un asesinato porque ninguno tuvo intención de matarlo. Lo tomo como una tragedia, algo que se fue de las manos", sentenció.