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Caso Magalí Gómez: denuncian que el empresario condenado por su muerte sigue manejando la misma camioneta que la embistió

Nayla Gómez, hermana de la víctima, volverá a enfrentar a Daniel Portela en un nuevo juicio: "Mi hermana no puede ser un caso más".

18 Mayo de 2026 10:27
Familiares y amigos de Magalí Gómez Acosta reclaman por justicia

La madrugada del 25 de diciembre de 2020 no terminó nunca para la familia Gómez Acosta. Desde aquella noche en que Magalí Gómez Acosta murió embestida por una Dodge RAM sobre la Ruta Nacional 226, el tiempo parece haberse detenido en Tandil. Cada audiencia, cada declaración judicial y cada recuerdo vuelven a abrir la misma herida. Ahora, más de cinco años después, el dolor regresó con otra escena devastadora: Nayla Gómez, hermana de Magalí, asegura haber visto manejando nuevamente a Daniel Portela, el hombre condenado por la muerte de la joven y que tenía prohibido conducir. "Bronca e impotencia. La misma camioneta que mata a mi hermana, él sin permiso de poder conducir, haciendo su vida como si nada", resumió la joven, con la voz todavía atravesada por la angustia, en diálogo con BigBang

El episodio ocurrió el 23 de junio de 2025. Según relató, ella iba en auto junto a su ex pareja, su hija y su hermana cuando pasaron frente a la casa de Portela. Entonces ocurrió algo que jamás imaginó volver a ver. "Sabés que el año pasado, el 23 de junio del 2025, justo había salido en una vuelta con mi ex pareja, mi hermana y mi hija, en el auto, y pasando por la casa de Daniel Portela, el que mató a mi hermana, lo vemos salir y manejando la camioneta", recordó.

La imagen la paralizó. Pero también la empujó a actuar. "Lo seguí hasta Carrefour y después lo denuncié. Tenía prohibición, no podía manejar", explicó. Nayla grabó videos, tomó fotografías y presentó las pruebas ante la Justicia. Ahora, ese episodio derivó en una nueva causa por quebrantamiento de pena. "El miércoles me llamó el fiscal, me tuve que presentar en la fiscalía, y ahora el viernes que viene tengo juicio con él porque hizo un quebrantamiento de pena", contó. 

Magalí Gómez Acosta

Y agregó una frase que refleja la esperanza de toda la familia: "Ahora va a ser de una condena efectiva". La historia de Magalí atraviesa a Tandil desde hace años. Tenía apenas 23 años y era madre de cuatro hijos pequeños cuando murió durante la madrugada de Navidad de 2020. Iba como acompañante en una moto Gilera Smash conducida por Alberto Nahuel Agüera cuando fueron embestidos desde atrás por la Dodge RAM conducida por Portela.

La notificación del fiscal Morey

El impacto fue brutal. La camioneta circulaba a gran velocidad sobre una zona urbana de la Ruta 226. Magalí sufrió heridas gravísimas y murió horas después en el Hospital Santamarina. "Mi hermana se estaba conociendo con este chico y salió a dar una vuelta, una vuelta que le costó la vida", había contado Nayla tiempo atrás. La tragedia destruyó por completo a la familia. Su padre, Miguel Gómez, resumió alguna vez el dolor con una frase que todavía resuena entre los suyos: "Nos mataron en vida".

Nayla siente exactamente lo mismo. "Ese 24 de diciembre de 2020, cuando Magali falleció, todos morimos. El día que se cerró el ataúd de Magalí murieron todos los corazones. Pero como uno no sangra, nadie se dio cuenta que morimos todos juntos con ella". La joven reconoce que desde la muerte de su hermana nada en su familia ni en su entorno volvió a ser igual. "Mi vida cambió desde ese 24 de diciembre de 2020", remarcó.

Y añadió: "Tuve varios intentos de suicidio, porque antes del accidente estuve con Maga, la abracé, la llené de besos, y ella sonrió y me dijo: 'boluda no me voy a morir'. Intenté mil veces soltar todo, se hace muy cuesta arriba todo. La muerte de mi hermana me mató en vida. Solo respiro porque debo seguir, pero el alma duele demasiado".Mientras tanto, los hijos de Magalí siguen creciendo sin su mamá. "Sus hijos aún la esperan llegar, siempre miran por la ventana esperándola", relató Nayla. 

La denuncia que realizó Nayla Gómez

Y añadió: "Cuesta muchísimo explicar que Magalí no volverá nunca más. Siempre que preguntan por su mamá les decimos que está en el cielo". La causa judicial también dejó una profunda marca de desconfianza hacia el sistema judicial. Durante años, la familia denunció abandono, irregularidades y hasta amenazas. "En un primer momento la Justicia nos falló. Creemos que fue todo en vano nuestra lucha. Las leyes están muy mal hechas, un homicidio culposo no puede ser que se cumpla en la calle, firmando en un patronato de liberados. Es una tomada de pelo", sostuvo.

La Dodge Ram de Portela

Daniel Portela había sido condenado por el juez Alberto Pocorena a tres años de prisión de ejecución condicional y cinco años de inhabilitación para conducir. En cambio, Agüera recibió una pena de prisión efectiva, aunque reducida luego por la Cámara. "Ambos conductores tendrían que haber pagado una condena", reclama Nayla. "Daniel Portela cumplía condena en la calle firmando, Nahuel Agüera solamente un año fue detenido y sigue aún su vida como si nada hubiese pasado". La familia nunca ocultó su sospecha de que el empresario recibió un trato privilegiado. "Creo que Daniel Portela por su posición económica tuvo más privilegios", afirmó Nayla.

Pintaron una estrella amarilla por Magalí Gómez Acosta

También denunciaron haber vivido situaciones intimidatorias después del accidente. "Siempre nos persiguieron después del accidente, nos siguieron mucho tiempo, tuvimos miedo, pero siempre seguimos con puños en alto por la causa de Magalí". Ahora, el nuevo juicio reabre todo el horror. "Es un día triste, volver a revivir todo lo que en algún momento vivimos como familia. Hoy me toca mucho más de cerca porque debo declarar frente a él", explicó Nayla, que fue notificada oficialmente por el fiscal Gustavo Morey para presentarse a declarar como testigo el próximo 22 de mayo en el Juzgado Correccional N°1 de Tandil.

Daniel Portela había sido condenado a tres años de prisión de ejecución condicional y cinco años de inhabilitación para conducir

Pese al desgaste emocional, asegura que no piensa retroceder. "Yo le prometí a mi hermana que iría hasta las últimas consecuencias. Y acá voy, con dolor en el alma, pero firme para que la Justicia actúe una vez y que el caso de mi hermana no fuese un caso más acá en Tandil". La familia sostiene que esta vez el acompañamiento judicial fue distinto. "Está vez la Justicia nos acompañó, estuvo de nuestro lado", reconoció Nayla. Y destacó especialmente el rol del fiscal Morey, con quien años atrás habían mantenido fuertes cuestionamientos: "Hoy en día estoy agradecida por cómo se manejó el señor fiscal Gustavo Morey".

La familia de Magalí Gómez Acosta

Sin embargo, el dolor sigue intacto. Y las preguntas también. Si hoy tuviera a Portela frente a frente, Nayla sabe exactamente qué le diría. "¿Por qué ibas a alta velocidad en una zona urbana? ¿Por qué mataste a mi hermana? ¿Por qué nunca te disculpaste con nadie? ¿Por qué me arrancaste una parte tan importante de mi vida?", enumeró y siguió: "Tantos por qué le preguntaría... Pero es tan mala persona que no me los respondería". El viernes próximo, cuando vuelva a entrar a la sala de audiencias, Nayla cargará otra vez con la ausencia de Magalí, con las preguntas de sus sobrinos y con una promesa que todavía sostiene de pie a toda la familia: "Deseo con el alma que esta vez la condena sea ejemplar. Daniel Portela quebrantó la pena, esta vez tiene que ser justa. Por favor le pido a la vida que el caso de mi hermana no sea uno más".