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La confianza en el banquillo

De "robo" viral a una sombría trama de confianza rota: la historia oculta detrás del supuesto robo de las 190 vacas que sacudieron al agro

El caso de "La Joya Agro" dio un vuelco inesperado: la Justicia descartó el robo y apunta a una estafa en el corazón de una relación comercial.

27 Marzo de 2026 09:00
Bruno Riboldi, conocido en redes como "La Joya Agro"

La historia empezó como un escándalo viral y terminó convertida en un caso judicial lleno de grietas. El influencer agropecuario Bruno Riboldi, conocido como "La Joya Agro", denunció ante sus más de 2.5 millones de seguidores en Instagram la "desaparición" de 190 cabezas de ganado. Pero en cuestión de días, la narrativa se desmoronó: la Justicia santafesina ya no habla de robo, sino de una presunta defraudación por abuso de confianza

La Joya Agro" denunció ante millones de seguidores la "desaparición" de 190 cabezas de ganado.

Cambia el eje del caso: de un delito clásico de abigeato a una trama donde lo central no es la sustracción, sino el vínculo entre las partes. El fiscal Ramiro Martínez fue contundente al describir el corazón de la maniobra. Según el expediente, el imputado Nicolás Coscia, encargado del cuidado de la hacienda en el campo "La Cañada", "habría abusado de la confianza depositada en su persona y de la relación comercial existente ya que dispuso ilegítimamente de dichos animales vacunos".

La jueza Marisol Usandizaga avaló esa lectura: no hubo robo, sino una operación dentro de un acuerdo previo de pastaje, aunque, según la acusación, ejecutada sin autorización. En ese marco, la fiscalía sostiene que el 25 de febrero se concretó la venta de 161 bovinos a través de una consignataria, con documentación oficial que habría sido utilizada para simular legalidad. "Para concretar dicha disposición... se gestionó la emisión y utilización de documentos de tránsito electrónico (DT-e)... pese a que Coscia carecía de facultades de disposición sobre los bienes", detalla Martínez.

El dato más contundente también es el más incómodo: de los 190 animales denunciados, solo 161 aparecieron en un feedlot de Chabás. Los otros 29 siguen siendo un misterio. Pero las dudas no terminan ahí. Registros sanitarios, guías de traslado previas y testimonios del propio campo sugieren que la cantidad de animales podría no haber sido la denunciada. Incluso, un informe veterinario de febrero ya hablaba de 161 cabezas y no de 190 como afirma Riboldi. Al mismo tiempo y en paralelo, surge otra pregunta clave e incómoda para el influencer agro: ¿por qué la denuncia pública se realizó casi un mes después de la venta?

La Joya Agro" denunció ante millones de seguidores la "desaparición" de 190 cabezas de ganado.

Fuentes críticas del caso afirman que "¡Nadie tarda un mes en denunciar un supuesto robo!", mientras la cronología oficial confirma que la operación cuestionada ocurrió el 25 de febrero y la explosión mediática llegó recién el 19 de marzo. Riboldi, sin embargo, sostiene su relato. En un descargo publicado en sus redes sociales, afirmó: "Los 190 animales en cuestión... son nacidos en mi campo... Tengo la trazabilidad... siempre fue de mi propiedad. Tienen mi marca y tienen mis caravanas". Y agregó: "Yo no estaba en sociedad con nadie... Los animales estaban ahí engordando. Es un servicio".

El influencer también explicó cómo detectó la maniobra: "El miércoles 17 me entero que se habían emitido dos guías. Yo no estaba al tanto. Los doy de baja con motivo de fraude". Para él, no hay dudas: se trató de una operación ilegítima que utilizó mecanismos oficiales para encubrir la venta. Desde la defensa de Coscia, la historia es completamente distinta. Su abogado, Pablo Morosano, fue contundente: "Nosotros vamos a pedir que se desestime la denuncia... Riboldi sabía perfectamente desde febrero que Coscia iba a poner en venta las vacas". Y fue más allá: "Lo que se veía en las redes era un circo".

La Joya Agro" denunció ante millones de seguidores la "desaparición" de 190 cabezas de ganado.

Según esta versión, no solo existía una relación comercial previa -"era el cuarto ciclo de engorde que hacían juntos"- sino que la venta formaba parte del funcionamiento habitual del negocio. El conflicto, aseguran, surgió por los plazos de cobro. "No hubo ningún fraude", insistió la defensa, que promete presentar mensajes que demostrarían que el propio denunciante habría pedido acelerar la venta. En el trasfondo aparece otro elemento explosivo: la situación financiera del imputado. Registros indican deudas millonarias, cientos de cheques rechazados por más de $800 millones y una calificación bancaria de alto riesgo.

Para la investigación, no se descarta que la venta de los animales haya estado vinculada a la necesidad de liquidez. Pero incluso ese punto es discutido: la defensa asegura que el dinero de la operación -más de 260 millones de pesos- aún no fue cobrado porque los cheques no vencieron. En ese punto, queda tambnién en la balanza el poder de las redes sociales para construir relatos antes que la Justicia. La denuncia inicial de "La Joya Agro" movilizó a la policía rural, generó un operativo masivo y multiplicó el alcance del caso. Según consta en informes, el propio Riboldi reconoció que "esta movida le aportó 11 millones de seguidores en dos o tres días".

Tras la denuncia pública de Riboldi los animales fueron hallados en un campo de Chabás.

En ese escenario, la investigación judicial corre detrás de una verdad fragmentada, donde cada parte aporta pruebas, contradicciones y silencios. Hoy, la causa sigue en marcha en los tribunales de Villa Constitución. Coscia está imputado, sin prisión preventiva, con restricciones mínimas. La Justicia busca responder una pregunta central: ¿hubo engaño o hubo acuerdo? Mientras tanto, 29 animales siguen sin aparecer, millones de pesos están en disputa y una relación de años terminó convertida en un expediente.