A casi una semana del hallazgo del cuerpo de Agostina Vega, tras varios días de intensa búsqueda, el femicidio de la adolescente continúa generando conmoción en todo el país. Mientras la investigación judicial avanza para esclarecer cada una de las responsabilidades en el crimen, familiares y allegados pudieron darle el último adiós en una despedida marcada por el dolor.
El miércoles se realizó el velorio de la joven en una sala ubicada sobre la avenida Juan B. Justo, donde se llevó adelante una ceremonia íntima. Desde la familia solicitaron expresamente que se respetara la privacidad tanto durante la despedida como en el sepelio, previsto para el día siguiente.
En ese contexto, se dispuso un operativo especial que incluyó cortes totales de tránsito en distintos puntos de la ciudad. Permanecieron cerradas la calle Ibarbalz, entre Diamante y David Luque, así como la intersección de Jacinto Ríos y Rincón.
Desde el vallado de seguridad instalado a unos 50 metros de la funeraria solo pudo observarse el ingreso de familiares y personas cercanas al entorno de Agostina. El acceso estuvo restringido para el público en general, medios de comunicación y equipos periodísticos.
Por su parte, Melisa Heredia, madre de la adolescente, tenía previsto asistir a la ceremonia pese al delicado cuadro de salud que atraviesa. Según habían informado sus familiares, la mujer permanece bajo seguimiento médico luego de haber sido internada el sábado pasado por un cuadro de deshidratación que derivó en complicaciones renales. Además, recibe acompañamiento psiquiátrico.
Este jueves, alrededor de las 11 de la mañana, el cortejo fúnebre partió desde la sala velatoria ubicada en el centro de Córdoba con destino a la zona de Tirolesa, en las afueras de la capital provincial. De acuerdo con la información difundida por LN+, los restos de Agostina Vega fueron trasladados al cementerio Los Álamos.
Horas antes, cerca de las 8 de la mañana, Heredia llegó al velatorio acompañada por un equipo de profesionales de la salud mental y habría solicitado poder ver por última vez el cuerpo de su hija.
Finalmente, los restos de Agostina Vega fueron inhumados en un cementerio privado situado sobre el camino a la localidad cordobesa de Colonia Tirolesa, en una ceremonia reservada para familiares y seres queridos.