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Dolor y bronca

Indignación en Rosario: denuncian abuso sexual contra una perra comunitaria y el acusado sigue prófugo

La agresión fue descubierta por una vecina al revisar cámaras de seguridad.

09 Febrero de 2026 13:21
La perra callejera de aproximadamente diez años

El barrio Godoy, en la zona oeste de Rosario, quedó atravesado por el horror. Una perra callejera de aproximadamente diez años, conocida y cuidada por los vecinos de la cuadra de Irurtia al 7900, fue hallada lastimada tras desaparecer varias horas. La búsqueda derivó en una escena imposible de asimilar: las cámaras de seguridad mostraron a un hombre abusando del animal. La joven que la cuidaba fue quien reconstruyó lo ocurrido. "Ahí me encuentro con esta persona cometiendo este hecho", contó después de revisar las imágenes. La perra, a la que todos alimentaban, tenía un vínculo especial con ella: "Si bien estaba en la cuadra, se crió junto a mí".

Según relató, el sospechoso vive a pocas cuadras y había llegado hacía poco al barrio tras recuperar la libertad. "Es una persona que hace poco salió de estar presa y se mudó al barrio. Acá nos conocemos entre todos, sabemos que vive a tres cuadras. Después de hacer eso, se fue a la plaza a agarrar a otro perro. Se lo quería llevar, pero salió el dueño y lo sacó del vuelo". Otra vecina también presenció la secuencia a través de las cámaras. "Al principio solamente acariciaba a la perra, pero cuando me detengo a ver claramente me doy cuenta que estaba haciendo esto", relató. 

La perra callejera de aproximadamente diez años

Y agregó: "Otro vecino lo grabó en el momento en que la está penetrando, se lo ve claro porque lo grabaron de frente". El animal apareció horas después. "La vi triste y asustada, como perdida y camina medio renga", describieron. La Policía Ecológica la trasladó de urgencia al Hospital Animal Dr. Cossia, donde quedó en observación. El diagnóstico preliminar fue contundente. "Esta perra posiblemente haya sido violada por un hombre. Ya le hicimos todo lo que es observación ocular, hicimos tactos vaginales, hicimos con un sigmoidoscopio una observación en la parte interna, y me animo a decirle que hay lesiones en el trayecto causadas por un miembro humano o por un traumatismo", explicó el veterinario Carlos Cossia.

También se tomaron muestras para la investigación: "Estamos buscando la bacteria que se llama Gardnerella, que los humanos solemos tener, y se buscó espermatozoides. Todas las muestras serán derivadas a la Justicia". El profesional no ocultó su conmoción: "Estoy sumamente indignado porque un animal de aproximadamente diez años de edad, geronte, buenísimo, tenga que pasar estos momentos por un ser humano; es aberrante. A este tipo le queda poco de ser humano. Es un degenerado". En las horas posteriores, confirmó que los estudios demostraron con certeza la agresión: la vaginoscopía permitió comprobar "en un ciento por ciento que el animal fue lastimado en la zona genital", aunque aclaró: "No puedo decirle si fue con un miembro humano o si fue con un elemento contundente".

La perra callejera de aproximadamente diez años

La perra evolucionó favorablemente y fue trasladada a la Brigada de Rescate Animal. Varias familias se ofrecieron para adoptarla, entre ellas la propia denunciante: "Me ofrecí a tenerla". Mientras tanto, la Justicia actuó de oficio, ordenó un operativo en la vivienda del acusado y dispuso su detención. Hasta el cierre de esta nota continúa prófugo. El caso reabrió el debate sobre las penas por maltrato animal. Según la ley vigente, la condena máxima es de un año de prisión. 

Para Cossia, resulta insuficiente: "Nuestro código no habla de abuso sexual sino de maltrato animal. Si le pegaba con un palo, era lo mismo. No hay diferencia entre una cosa y la otra". Y remató: "La ley es demasiado frágil para tanta aberración". El veterinario, con más de cinco décadas de carrera, lanzó una advertencia que profundizó la alarma en el barrio: "No creo que esta persona pueda hacer una diferencia entre un niño y un animal, los dos son totalmente indefensos".