Un estruendo seco, profundo, como una explosión que nace desde las entrañas del edificio, sacó de la cama a cientos de vecinos en plena madrugada. Eran cerca de las 4.30 cuando el patio interno de un complejo de viviendas en Parque Patricios cedió de golpe y se desplomó sobre las cocheras del subsuelo. En minutos, el miedo reemplazó al sueño. El derrumbe ocurrió en la calle Mafalda al 900, en el predio de Estación Buenos Aires, detrás de la cancha de Huracán.
La losa que colapsó -de aproximadamente 50 por 70 metros- cayó sobre el estacionamiento y aplastó 65 vehículos. Escombros, hierros retorcidos y tierra cubrieron lo que hasta horas antes era un patio rodeado por departamentos. Según informaron fuentes oficiales, el complejo tiene tres pisos y el siniestro se produjo cuando se desplomó el techo del estacionamiento en el subsuelo. Cerca de 300 familias fueron evacuadas de forma preventiva.
Una mujer de 38 años recibió oxigenación en el lugar, aunque rechazó ser trasladada al Hospital Penna. El jefe de Bomberos confirmó que el edificio fue desalojado preventivamente y que "no hay heridos". También precisó que "se cortaron los suministros" y que aún se desconocen las causas que desencadenaron el derrumbe. "Las personas fueron evacuadas y los suministros se cortaron, todo de forma preventiva", expresó.
Y añadió: "Seguramente un arquitecto o un ingeniero evalúe la estructura y dé el visto bueno para que las personas puedan regresar". En el operativo trabajaron Bomberos de la Ciudad, Defensa Civil, el Grupo Especial de Rescate (GER), la división K9 de perros de búsqueda, la unidad médica de Bomberos, el puesto de comando y efectivos de la Comisaría Vecinal 4 D. También fue convocada la Guardia de Auxilio para evaluar el estado general de la estructura, en un escenario donde aún hay riesgo de colapso.
Las imágenes del lugar muestran un vacío brutal en el centro del complejo: donde había un patio, ahora hay un cráter de tierra, autos hundidos y hormigón fracturado. Federico, vecino del edificio, relató el drama en diálogo con TN: "Es realmente impresionante lo que pasó, lo que pasó no debería haber pasado, viene de hace muchos años. Hubo pérdidas materiales muy grandes. No hubo ningún muerto y no hubo heridos porque fue a las 4 de la mañana; si esto hubiera pasado a las 8, habría muertos, gente aplastada". El complejo forma parte del programa PROCREAR y, según los propios residentes, desde hace tiempo se venían realizando refacciones por filtraciones.
De hecho, un vecino advirtió: "Lo que colapsó es todo el terreno por vicio de obra de la empresa constructora y del programa PROCREAR que no chequeó lo que tenía que chequear. Colapsó todo el patio interno sobre los estacionamientos. Por ahora es eso, no los edificios". Otra mujer que vive en el edificio sostuvo que el estacionamiento no tenía desagüe y que el patio "era como una pileta llena de tierra". Según explicó, la combinación de lluvias, pozos abiertos y filtraciones habría debilitado la estructura hasta que cedió. "El patio era como una pileta llena de tierra. Eso cedió porque dejaron los pozos abiertos y con la lluvia, cedió. Ahora nos encontramos con este panorama".
El jefe de Bomberos reconoció que en el lugar "había obras de mantenimiento por filtraciones", aunque aclaró que "eso tendrá que ser evaluarlo por personal idóneo". Mientras los especialistas inspeccionan los daños, los vecinos no pueden regresar a sus departamentos. Muchos lograron salir con sus mascotas en brazos; otros debieron abandonar el edificio con lo puesto. En declaraciones al streaming de Infobae, la vecina Maga Arendts describió la escena como un "estruendo" similar a una "explosión" y comparó el colapso con un "terremoto". "Todos nuestros autos quedaron bajo tierra. A esta altura, es lo de menos", manifestó.
Y sostuvo que "lo más complejo es que no sabemos cuándo vamos a volver a casa, porque en este momento están inspeccionando". El complejo integra el desarrollo urbanístico Estación Buenos Aires, el más grande edificado por el Estado Nacional, con 56 edificios, más de 2.300 departamentos, 1.049 cocheras y 74 locales comerciales. Las viviendas comenzaron a entregarse en 2021 bajo una línea de créditos que financiaba hasta el 90% del valor de la propiedad. Hoy, en cambio, el paisaje es otro: cintas de seguridad, alarmas de autos silenciadas por personal técnico, perros rastreando entre escombros y cientos de familias esperando respuestas en la vereda.