Manuel Adorni quedó, nuevamente, contra las cuerdas judiciales. Después de más de cuatro meses de investigación, la Justicia federal concluyó que su patrimonio presenta números que no cierran, cifras imposibles de pagar con su salario de 3 millones de pesos mensuales y tenencia de dólares que deja más dudas que certezas. Por eso, el fiscal Gerardo Pollicita firmó un requerimiento de justificación patrimonial que le da al exfuncionario un plazo de 15 días para explicar de dónde salió el dinero utilizado durante su paso por el Gobierno de La Libertad Avanza.
La medida representa una instancia previa a un eventual llamado a indagatoria y será el juez federal Ariel Lijo quien notifique formalmente a Adorni, cuya renuncia como jefe de Gabinete no lo libera de responder por las dudas que surgieron alrededor de sus declaraciones juradas y las sucesivas rectificaciones.
El pedido fue elaborado a partir de un informe de la Dirección General de Asesoramiento Económico y Financiero en las Investigaciones (DAFI), que analizó los ingresos y egresos de Adorni y de su esposa, Bettina Julieta Angeletti. La revisión incluyó declaraciones juradas públicas, reservadas y rectificativas, además de testimonios y documentación incorporada a la causa.
En su dictamen, Pollicita sostuvo que el análisis de la prueba "permitió advertir las inconsistencias que sustentan el requerimiento de justificación patrimonial, lo cual condujo a la Fiscalía a presentar, el 10 de agosto del corriente, ante el Juzgado Federal N° 4 un dictamen de 207 fojas, donde se desarrolla y estructura la intimación en veinte puntos concretos que Manuel Adorni deberá justificar".
La Fiscalía intimó a Adorni para que, en el plazo establecido, "justifique la procedencia del incremento patrimonial evidenciado a título personal y a través de su cónyuge, Bettina Julieta Angeletti durante el período comprendido entre el 14 de diciembre de 2023 —fecha de ingreso a la función pública nacional— y el 27 de junio de 2026 —día de su renuncia al cargo—, en los términos del art. 268 (2) del Código Penal".
La investigación abarca adquisiciones, desembolsos y movimientos económicos que, al ser comparados con los ingresos lícitos comprobados del grupo familiar, no encuentran hasta el momento una explicación suficiente.
Pollicita remarcó que "cabe resaltar que durante la sustanciación de la investigación pudo determinarse que, en el período apuntado, Manuel Adorni percibió treinta y cinco haberes derivados del ejercicio de su cargo a los que se añaden los correspondientes a ingresos comprobados de su cónyuge".
El total de esos ingresos alcanzó los $229.752.283,20. Sin embargo, durante el mismo período, el grupo familiar afrontó gastos por $272.820.832,20 en diferentes gastos como seguros automotores, expensas, electrodomésticos, servicios, impuestos, viajes y consumos con tarjetas de crédito; la diferencia entre los ingresos y los gastos llega a $43.068.549 en moneda nacional.
El capítulo más delicado aparece en las operaciones realizadas en moneda extranjera. Según la Fiscalía, se pudieron acreditar desembolsos por US$402.578,12 para viajes, alquileres, gastos corrientes, la compra y refacción integral del lote 380 del country Indio Cuá, la adquisición de un departamento ubicado en Miró 550 y el mobiliario de ambos inmuebles.
Pollicita señaló que el desajuste "parte de una serie de inconsistencias detectadas entre las que corresponde que sean justificadas las tenencias de dólares estadounidenses declaradas, respectivamente, al inicio y al cierre, de los ejercicios 2023 y al cierre del ejercicio 2024, bajo el rubro 'venta de activos', así como el origen de las divisas empleadas para afrontar distintas erogaciones, entre ellas diversos viajes al exterior".
En términos políticos, el ex vocero presidencial quedó hasta las manos: con veinte puntos para contestar, un dictamen de 207 páginas y una investigación que ya no se conforma con mirar declaraciones juradas, sino que reconstruye el circuito completo del dinero familiar. La Justicia le puso fecha al misterio y ahora, Manuel Adorni tiene 15 días para explicar cómo hizo para gastar mucho más de lo que ingresó y de dónde salieron los dólares que, hasta el momento, no encuentran respaldo suficiente.