El escándalo que envuelve al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, continúa generando cascadas de tensión en el oficialismo, y esta vez, la presidenta del bloque de senadores de La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich, decidió pegar un portazo y dar un paso al costado en un gesto que no pasa desapercibido.
En un movimiento típico de ajedrecista político que refuerza su estrategia de diferenciación frente al funcionario investigado por enriquecimiento ilícito, Bullrich confirmó que no asistirá a la reunión convocada por Adorni en la Casa Rosada, donde el funcionario busca defenderse de las graves acusaciones que pesan sobre él.
La excusa de Bullrich para ausentarse es insólita: "tiene que trabajar". Según la ex ministra de Seguridad, su agenda está completamente ocupada por la reunión de Labor Parlamentaria del Senado, programada para las 18 horas de este martes. Sin embargo, el encuentro con Adorni está previsto para las 14 horas, lo que deja en evidencia que podría haber hecho un espacio si así lo hubiese deseado. Pero no lo hizo. Por el contrario, este gesto parece ser parte de una calculada estrategia para marcar distancia del hombre más comprometido de la gestión de Javier Milei.
Desde que estallaron los escándalos que involucran a Adorni, Bullrich no duda en exigirle públicamente que presente su declaración jurada y transparente su patrimonio y, con otra jugada maestra para proteger su propia imagen, Bullrich incluso adelantó la presentación de su propia declaración jurada ante la Oficina Anticorrupción, dejando en evidencia al ex vocero del presidente de las fuerzas del cielo.
Adorni, por su parte, cumplió con el trámite con evidente demora, pero los números no cerraron: la Justicia Federal ya investiga serias inconsistencias en su patrimonio, que se disparó desde que asumió como funcionario público. Entre los argumentos más controvertidos que Adorni esgrime para justificar su enriquecimiento se encuentra la existencia de un misterioso "pendrive con criptomonedas" y supuestas inversiones inmobiliarias hechas con ahorros personales.
Ausencias estratégicas y grietas libertarias
Bullrich no es la única que ha decidido no asistir al encuentro con Adorni en la Casa Rosada. Otros dos senadores oficialistas también han encontrado motivos para evitar la cita. Luis Juez, de Córdoba, justificó su ausencia argumentando que tiene una audiencia judicial en su provincia y, por su parte, Francisco Paoltroni, senador formoseño, se encuentra fuera del país en un viaje a los Estados Unidos y no volverá hasta el miércoles.
Aunque estas ausencias pueden parecer casuales, en los pasillos del Senado muchos las interpretan como movimientos deliberados para evitar quedar asociados con Adorni. "La invitación cayó como una patada en el hígado", confesó un legislador del bloque libertario bajo condición de anonimato al diario Clarín. "
Mientras tanto, desde el Ejecutivo se despliegan estrategias parlamentarias para proteger a Manuel Adorni de las acciones de los partidos opositores. En Diputados, el oficialismo busca abortar una sesión extraordinaria convocada por la oposición para interpelar al jefe de Gabinete y, en el Senado, se espera una reunión clave este martes en la cual se intentará modificar el reglamento para exigir dos tercios de los votos presentes —en lugar de una mayoría simple— para avanzar con cualquier iniciativa destinada a interpelar al funcionario y blindarlo de tener que dar explicaciones.