El gobierno de Javier Milei volvió a descargar la "motosierra" sobre una de las áreas más sensibles del Estado. A través de la Decisión Administrativa 20/2026, firmada por el jefe de Gabinete Manuel Adorni y el ministro de Economía Luis Caputo, la administración libertaria oficializó un recorte de más de $63.000 millones en el presupuesto del Ministerio de Salud que conduce Mario Lugones. La poda impacta de lleno en programas esenciales: medicamentos, tratamientos oncológicos, VIH, salud sexual, control de enfermedades endémicas y asistencia a las provincias. Todo ocurre mientras crece la demanda en hospitales públicos por el derrumbe del acceso a prepagas y obras sociales, y en medio de una fuerte conflictividad social que tuvo su expresión en la Marcha Federal por la Salud Pública realizada este miércoles 20.
La mayor reducción presupuestaria corresponde al programa de Fortalecimiento de los Sistemas Provinciales de Salud, que pierde $25.000 millones en transferencias. Detrás aparece el programa de Acceso a Medicamentos, Insumos y Tecnología Médica, con otros $20.000 millones menos destinados a la compra de productos farmacéuticos.
El ajuste también alcanza a áreas extremadamente sensibles: $5.000 millones menos para Prevención y Tratamiento del Cáncer; otros $5.000 millones menos para Cobertura Sanitaria Compensatoria; $1.500 millones menos para Prevención y Control de Enfermedades Endémicas; $900 millones menos para Salud Sexual y Procreación Responsable; y $800 millones menos para programas de respuesta al VIH, ITS, hepatitis virales, tuberculosis y lepra.
La política de recorte no se limita a programas específicos. También se ajustaron partidas para alquileres, seguros, equipamiento informático y conectividad dentro del propio ministerio. La lógica del "déficit cero" impulsada por el Ejecutivo avanza incluso sobre áreas críticas del sistema sanitario nacional. Los números del ajuste ya impactan de lleno en las provincias.
Según el último informe de la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP), las transferencias corrientes a provincias y municipios en la función Salud se desplomaron un 98,8% interanual en términos reales durante abril. En el acumulado del primer cuatrimestre, la caída alcanza el 92,6%. En paralelo, el gasto de capital de la Administración Pública Nacional cayó un 19,3% real, afectando obras, equipamiento e infraestructura sanitaria.
El efecto es inmediato: cada vez más personas abandonan las prepagas o directamente no consiguen cobertura efectiva y terminan recurriendo al sistema público. En Neuquén, de los aproximadamente 69.000 afiliados de PAMI, más de 43.000 ya utilizan activamente hospitales públicos. En marzo, el sistema sanitario provincial registró 508.300 usuarios, un salto del 30% respecto de hace dos años.
El dato más alarmante: el 62% de quienes hoy se atienden en hospitales públicos tienen obra social o prepaga, pero ya no pueden afrontar medicamentos, copagos o prestaciones privadas. La situación se replica en Córdoba, donde municipios como San Francisco, Villa María, Río Segundo, Pilar y Santiago Temple denunciaron un fuerte colapso sanitario por la falta de cobertura efectiva de PAMI.
Desde el Ministerio de Salud bonaerense también alertaron sobre el deterioro del sistema: "el 80% de las obras sociales con su recaudación no cubren el Programa Médico Obligatorio (PMO)" y "el 50% de las personas que atiende el sistema público tiene OS/Prepaga". Además, remarcaron que "uno de cada cuatro jubilados no accede a sus medicamentos" y que "PAMI perdió el 40% de su presupuesto".
En Santa Fe, el gobierno de Maximiliano Pullaro debió poner en marcha un nuevo sistema provincial de distribución de medicamentos para suplir el repliegue de Nación. Desde la provincia advirtieron que mientras en 2024 recibieron cerca de dos millones de tratamientos del programa Remediar, en 2025 la cifra cayó a 920 mil y durante el primer cuatrimestre de 2026 apenas llegaron 175 mil tratamientos antes del cierre del programa.
El histórico programa Remediar, que llegó a garantizar hasta 79 medicamentos gratuitos, quedó reducido a apenas tres. En Corrientes, el ministro de Salud provincial, Emilio Lanari, reconoció que la provincia debió salir a cubrir vacunas para adultos mayores porque "Nación dejó de enviar". "El programa Remediar va a cambiar, los medicamentos de alto costo donde se incluyen todos los oncológicos seguramente van a sufrir modificaciones, y algunos planes de atención primaria también. Me da mucho miedo porque esto puede perjudicar a una población realmente muy sensible", alertó el funcionario.
La motosierra libertaria también golpeó a organismos estratégicos del sistema sanitario y científico. La Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud Dr. Carlos Malbrán sufrió un recorte de $1.162 millones, afectando producción de biológicos, investigaciones y obras para laboratorios de alta seguridad. La poda ocurre en simultáneo con un brote de hantavirus en Ushuaia que ya repercute en la provincia de Buenos Aires, donde los contagios aumentaron un 50% y se registraron siete muertes sobre 18 casos confirmados.
El ajuste también alcanzó al Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante, con casi $1.000 millones menos; a la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica, que perdió $344 millones destinados a fiscalización y control; y a la Administración Nacional de Establecimientos de Salud, responsable de hospitales nacionales, que sufrió una reducción de $3.196 millones.
Mientras el Gobierno sostiene que el ajuste responde a la necesidad de alcanzar la austeridad fiscal exigida por el FMI, trabajadores sanitarios, residentes y organizaciones del sector denuncian un proceso de vaciamiento que compromete el acceso a derechos básicos y deja al sistema público al borde del colapso. Durante la Marcha Federal por la Salud Pública, miles de profesionales y pacientes salieron a las calles para denunciar que el recorte ya se traduce en faltantes de medicamentos, deterioro hospitalario, suspensión de programas y crecientes dificultades para acceder a tratamientos esenciales.