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Asado, cadena nacional y reformas exprés: Milei blinda su tropa y acelera la agenda 2026

Tras el discurso de apertura de sesiones, el Presidente reunirá a diputados y senadores libertarios en Olivos para "agradecer" y exigir velocidad legislativa.

25 Febrero de 2026 08:24
La foto del último asado en Olivos

El presidente Javier Milei abrirá el próximo 1° de marzo a las 21 horas el período legislativo 2026 ante la Asamblea Legislativa. El mensaje será transmitido por cadena nacional y, según anticipan desde la Casa Rosada, buscará ser "breve y contundente". En el entorno presidencial hablan de una intervención de entre treinta y cuarenta minutos, aunque el texto definitivo -redactado por el propio mandatario junto a su hermana Karina y su asesor estrella Santiago Caputo- se terminará de ajustar horas antes.

El Gobierno acelera en el Senado para blindar la reforma laboral antes del 1° de marzo

Pero más allá del discurso, el dato político fuerte estará después: un asado en la Quinta de Olivos para diputados y senadores de La Libertad Avanza. La invitación, confirmada por fuentes parlamentarias, tiene un objetivo explícito: agradecer el trabajo realizado y alentar a los legisladores violetas a avanzar "a todo ritmo" con la agenda pendiente. Como ya ocurrió en otras ocasiones, cada asistente pagaría su cubierto.

El gesto, presentado como austero, no oculta el trasfondo: disciplinamiento y cohesión en un año clave. La escena combina símbolos. Cadena nacional para marcar la hoja de ruta y cena en la residencia presidencial para cerrar filas. En diciembre pasado, Milei ya había utilizado Olivos para reunir a su gabinete ampliado, en un encuentro que incluyó a su círculo político más estrecho: Karina Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni, el presidente de Diputados Martín Menem y la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, entre otros. Ahora, el convite apunta al Congreso, donde el oficialismo necesita músculo propio y aliados circunstanciales para sostener el ritmo reformista.

En la Casa Rosada se muestran confiados. El "balance del verano", dicen, es positivo pese a algunos traspiés legislativos. El discurso del 1° de marzo buscará capitalizar los avances y redoblar la apuesta. Entre los ejes que se anticipan figuran el rechazo a las PASO para 2027 y la intención de modificar la ley de boleta única para habilitar un casillero que permita votar lista completa. La discusión electoral se superpone así con la reforma laboral y otros proyectos estructurales que el Ejecutivo pretende acelerar.

El Presidente Javier Milei prepara su discurso del 1º de marzo

Mientras tanto, la oposición sindical recalcula. La CGT evaluó convocar a un paro nacional en coincidencia con el tratamiento de la reforma laboral en el Senado, pero finalmente desistió ante la falta de fuerza para sostener una medida contundente en tan poco tiempo. En cambio, prepara una estrategia judicial para impugnar aspectos de la norma apenas sea sancionada. La pelea, entonces, podría trasladarse de la calle a los tribunales.

En paralelo, el mapa legislativo se reconfigura. En el Senado surgió un nuevo bloque, Impulso País, integrado por ex miembros del PRO, peronistas disidentes y representantes provinciales. Aunque pequeño, podría resultar decisivo en votaciones ajustadas. El oficialismo toma nota y multiplica gestos de acercamiento. La apertura de sesiones ordinarias será, así, algo más que un acto institucional. 

Milei agasajará a los "panqueques" con un asado

Milei no solo expondrá su relato de gestión, sino que intentará consolidar una mayoría política -propia o prestada- que le permita profundizar su programa de reformas. El asado en Olivos, con legisladores pagando su propio plato, funciona como metáfora del momento: austeridad discursiva, centralización del poder y presión para avanzar sin pausa. Con la calle menos activa pero la conflictividad latente, y con una oposición fragmentada entre la resistencia sindical y los reacomodamientos parlamentarios, el Gobierno apuesta a imponer el ritmo. El mensaje es claro: menos deliberación, más velocidad. Y, si es posible, con la tropa bien alimentada y alineada.