El ex jefe de Gabinete Manuel Adorni podría perder la libertad en las próximas horas en la causa que lo investiga por enriquecimiento ilícito, luego de que se conociera el contenido de uno de los seis audios que están en manos de la Justicia, que estaban destinados al contratista Matías Tabar, encargado de las lujosas refacciones en su casa del country Indio Cua. En el mensaje, el ex funcionario da entender explícitamente que armaban a los testigos de la causa, lo que implica el delito de coacción, que prevé una pena de entre dos y cuatro años.
"Mati querido, ¿qué hacés? Yo te tengo que hablar como hace 10 o 15 días. Yo este finde tengo que ir a Indio, así que si querés hablamos ahí, que voy a estar más tranquilo. Por el tema del 4 de mayo. Nada. Obviamente te voy a dar todo el soporte que necesites. Despreocupate. Como hice con todos. Eso está de más decírtelo, pero contás con todo lo que yo te pueda ayudar", se oye a Adorni decirle al contratista. "Para que vos te quedes tranquilo, para que todos nos quedemos tranquilos", agregó más adelante.
La prueba que sacó al aire Radio con Vos y había adelantado el fin de semana el diario Clarín, contiene una confesión del ex vocero en relación al armado de los testigos que declararon en relación a las inconsistencias patrimoniales que lo llevaron a la inevitable renuncia. La fecha del 4 de mayo a la que se refiere es el día en el que Tabar debía declarar ante el fiscal Gerardo Pollicita y el juez federal Ariel Lijo.
De acuerdo a las versiones de la prensa que sigue a la Casa Rosada, la decisión de que salga de su cargo Adorni tuvo que ver con la existencia de estos audios y la inmediatez con la que iban a salir al aire. Sin ir más lejos, la renuncia llegó algunas horas antes de que se conociera por escrito parte del contenido de uno de los seis audios que están en manos de la Justicia. El que ya se conoció dura 1 minuto 35 segundos, aunque la otra parte es una consulta de las llaves térmicas de la casa de Indio Cua.
De acuerdo al Código Penal, el delito de Coacción prevé penas que van desde los dos a los cuatro años, aunque existen agravantes que pueden llevar el castigo hasta los 10 años. Sin embargo, sólo por el hecho del entorpecimiento de la investigación que implica la "ayuda" que quería ofrecer Adorni, el ex funcionario debería perder su libertad y exponerse a una prisión preventiva.
Lo cierto es que la Justicia tiene en sus manos estos audios desde hace meses, ya que los obtuvo tras la entrega del dispositivo móvil de Tabar. La salida el último fin de semana puede significar que la paciencia sobre el ex funcionario ya se agotó y que esa fue la principal razón de la "soltada de mano" que le hicieron desde el entorno del presidente Javier Milei y su hermana Karina.