La polémica por el destino de casi $4 billones de fondos públicos escaló este lunes hasta convertirse en una guerra abierta entre el ministro de Economía, Luis Caputo, y la diputada nacional Marcela Pagano. Después de que la legisladora denunciara penalmente a Caputo, al presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y a otros funcionarios por presunta malversación de caudales públicos y otros delitos, el jefe del Palacio de Hacienda salió a responderle públicamente y anticipó que recurrirá a la Justicia. "Los fondos son de pública trazabilidad, así que te va a estar llegando una querella por calumnias, por imputarme falsamente la comisión de un delito. Lo que tengas que pagarme, lo voy a donar a una institución de bien público", escribió Caputo en su cuenta de X.
La respuesta de Pagano no tardó en llegar. Y lejos de bajar el tono, la diputada redobló la apuesta con una catarata de acusaciones contra el ministro. "(@LuisCaputoAR) encima de chorro, burro. Te afanaste el oro en la presidencia de [@mauriciomacri], te descubrí como cuevero de baja monta (lo denuncié en las páginas de (@clarin) y ahora quedás en evidencia maquillando el déficit a fuerza de mover fondos. Vení y denunciame las veces que quieras: yo me voy a encargar de que termines tras las rejas por estafar y defraudar a todo un país en dos gestiones. Canalla y cipayo", disparó.
El cruce convirtió una discusión que originalmente era financiera y administrativa en una pelea política de máxima tensión, con acusaciones de corrupción, amenazas de querellas y una denuncia penal que ahora deberá ser analizada por la Justicia. Todo comenzó con una pregunta que todavía genera ruido entre operadores y especialistas: ¿dónde estuvieron los casi $4 billones obtenidos por el Tesoro en la última licitación de deuda durante los días en que no figuraron en su cuenta del Banco Central? El interrogante surgió luego de que la consultora 1816 detectara movimientos llamativos en los depósitos del Tesoro.
Según ese análisis, los depósitos habían pasado de aproximadamente $3 billones a apenas $260.000 millones después de la última licitación, pese a que el financiamiento neto obtenido había sido considerablemente mayor. Una de las hipótesis planteadas fue que parte de esos pesos permaneció en bancos comerciales y que el Banco Central pasó a administrar la liquidez mediante operaciones de Repo.
El economista Gabriel Caamaño también aportó elementos para reconstruir el movimiento y señaló que posteriormente apareció aproximadamente $1 billón en la cuenta del Tesoro en el BCRA, correspondiente a una parte del excedente de rollover de la licitación que no había ingresado allí inicialmente. Los pesos, finalmente, comenzaron a aparecer. El problema fue que durante un período no resultaba sencillo establecer dónde estaban, quién los administraba y por qué no habían sido registrados en la cuenta correspondiente.
Y allí apareció una frase de Bausili que terminó alimentando todavía más la polémica. "No creo que hayan desaparecido. Puede ser que no los haya traído acá. Estoy seguro que si buscamos bien, en algún lado están. Son bastantes como para no encontrarlos", había dicho el titular del Banco Central.Antes había intentado despegar al organismo de la decisión: "No tengo mucha respuesta, porque es una pregunta que corresponde hacer al Tesoro".
Para Pagano, esas explicaciones no alcanzaron. La diputada presentó una denuncia formal contra Caputo, Bausili y aquellos funcionarios de Hacienda, Finanzas, Tesorería y del Banco Central que pudieran resultar responsables. En el escrito sostuvo que existió una salida del circuito habitual de administración financiera de una masa de fondos públicos de aproximadamente $4.000.000.000.000, captados mediante una licitación de deuda pública.
Según Pagano, el paradero de esos recursos durante varios días "no fue registrado, informado ni explicado", al punto de que el propio presidente del Banco Central habría reconocido públicamente desconocerlo. La presentación también pone bajo la lupa movimientos abruptos en los depósitos en moneda extranjera del Tesoro y plantea que podrían haber existido intervenciones con activos públicos en jornadas de fuerte presión cambiaria.
La diputada denunció, entre otros delitos, malversación de caudales públicos, incumplimiento de los deberes de funcionario público, omisión de actos de oficio y defraudación por administración fraudulenta agravada, además de plantear subsidiariamente otras figuras penales. En sus redes, Pagano resumió el planteo con una frase todavía más dura: "DENUNCIÉ PENALMENTE A CAPUTO Y BAUSILI. Casi $4 BILLONES de fondos públicos quedaron sin destino públicamente trazable", dijo.
Y sumó: "La respuesta del Presidente del Banco Central? 'En algún lado están'. No alcanza. La plata de los argentinos no se pierde, no se esconde y no se administra en una caja negra. Ahora van a tener que explicar ante la Justicia dónde estuvo cada peso, quién dio la orden y quién se benefició. SE TERMINÓ LA IMPUNIDAD DE LOS DESPACHOS". Las cuentas del Tesoro en el Banco Central también mostraron movimientos significativos en dólares que despertaron interrogantes en el mercado.
En un período de pocos días, los depósitos pasaron de USD 3.157 millones a USD 3.605 millones y posteriormente treparon hasta USD 4.387 millones. El último salto, de casi USD 800 millones, no tuvo inicialmente una explicación pública precisa.Desde Economía argumentaron que parte de las variaciones obedecía a una cuestión "técnica y transitoria" vinculada con los Bopreales y otra parte al ingreso de dólares correspondiente al Bonar 2029.
Sin embargo, no se especificó cuánto correspondía a cada operación ni por qué el movimiento más importante se produjo días después de la colocación. La consultora Outlier señaló que el incremento podía corresponder a una compra de divisas del Tesoro, aunque tampoco podía descartarse el ingreso de fondos provenientes de organismos internacionales. El escenario se volvió todavía más sensible porque el 1° de agosto vencieron intereses con el FMI por unos USD 850 millones.
Otro movimiento había generado preocupación días antes. Entre el 28 y el 29 de julio, los depósitos en moneda extranjera del Tesoro bajaron de USD 3.330 millones a USD 3.185 millones. Fueron USD 145 millones menos en coincidencia con una jornada en la que el dólar mayorista amenazaba con superar los $1.500. En el mercado comenzó a circular entonces la sospecha de que el Tesoro habría utilizado parte de sus dólares para contener el precio de la moneda estadounidense, sin que la operación quedara registrada como una intervención directa del Banco Central. Economía no brindó una explicación concreta sobre ese movimiento.
El interrogante cobró todavía más peso porque hasta entonces el BCRA acumulaba 135 ruedas consecutivas de compras de reservas. En ese contexto, la discusión dejó de ser una simple cuestión de registración contable. Ahora, la disputa tiene dos frentes.Por un lado, Caputo asegura que los fondos poseen "pública trazabilidad" y sostiene que Pagano lo acusó falsamente de cometer un delito. Por eso anunció una querella por calumnias.
Por el otro, la diputada sostiene que justamente la falta de información clara sobre determinados movimientos justifica la intervención judicial. Y el enfrentamiento personal terminó llevando la discusión a un terreno mucho más áspero.Caputo eligió una respuesta jurídica: "Lo que tengas que pagarme, lo voy a donar a una institución de bien público". Pagano contestó con acusaciones mucho más severas y anticipó que será ella quien busque llevar al ministro ante los tribunales: "Vení y denunciame las veces que quieras: yo me voy a encargar de que termines tras las rejas por estafar y defraudar a todo un país en dos gestiones".