Argentina firmó un tratado económico y político con Estados Unidos bajo las gestiones de los presidentes Javier Milei y Donald Trump denominado Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproco que incluye compromisos que, según el Gobierno argentino, fortalecerán el intercambio comercial entre ambas naciones.
Entre los aspectos destacados del pacto se encuentran la eliminación de aranceles recíprocos para 1.675 productos, el acceso preferencial al mercado yankee para diversas industrias argentinas y una serie de compromisos de inversión que buscan atraer capital norteamericano a la nación... Pero, ¿a qué costo?
Después de haber firmado el tratado, el Jefe de Gabinete Manuel Adorni y el canciller Pablo Quirno, brindaron una conferencia de prensa en Casa Rosada donde el sector más nombrado fue el ganadero. Según los funcionarios, la cuota de exportación de carne argentina hacia Estados Unidos se quintuplicará, alcanzando las 100.000 toneladas por año, lo que representaría un aumento del intercambio comercial por unos 800 millones de dólares y, provincias como Buenos Aires se perfilan como las principales beneficiadas por esta apertura aunque también se mencionó a Formosa, Misiones, Chaco, Corrientes y Entre Ríos.
Todo muy lindo, sin embargo, este optimismo se ve empañado por la falta de certezas sobre la activación final de esta cuota por parte de Estados Unidos: "Somos muy optimistas de que va a ocurrir muy pronto porque eso es lo que finalmente ha sido el compromiso del Presidente Trump con la Argentina", afirmó Adorni.
El acuerdo también promete beneficios para la industria argentina, especialmente en el ámbito de los laboratorios. Según Adorni y Quirno, el tratado permitirá patentar descubrimientos e investigaciones desde Argentina, gracias a la incorporación del sistema PCT (Tratado de Cooperación en materia de Patentes).
"Argentina durante décadas no ha tenido estándares internacionales de propiedad intelectual y eso ha hecho que no reciba inversiones. Nuestros laboratorios van a poder patentar sus descubrimientos desde Argentina", explicó Adorni sin tener en cuenta que las empresas nacionales podrían perder como la guerra frente a gigantes internacionales.
Otro punto destacado fue el compromiso para reducir los aranceles sobre el acero y el aluminio, sectores clave para la industria argentina. Según los funcionarios, este aspecto del acuerdo será evaluado continuamente por ambas administraciones: "El compromiso de los Estados Unidos está firme. En función de lo que fue la reunión bilateral entre Trump y Milei, el acuerdo será continuamente evaluado para lograr la rebaja de aranceles que esperamos", señaló Adorni.
La cumbre sobre minerales críticos celebrada recientemente en Washington también figura como un componente clave del acuerdo. Según Quirno: "Tiene un valor estratégico muy importante y lo que estamos tratando de generar en esta reunión que tuvimos en Washington, entre cincuenta y cinco países del hemisferio occidental, fue empezar a ver cómo podemos tener una seguridad de oferta y asegurarnos las cadenas de de valor y las cadenas de oferta para que no se produzcan distorsiones en el mercado", indicó el canciller.
Otro punto importantísimo es qué sucederá con las inversiones chinas, país con el que Trump está en una guerra fría y, si bien se aseguró que China podrá seguir participando en inversiones en Argentina, el acuerdo parece orientarse a fortalecer la presencia estadounidense en sectores estratégicos como el litio y otros recursos minerales esenciales.
En cuanto al sector energético, Adorni y Quirno destacaron que Argentina no necesita importar ni combustible ni reactores nucleares gracias a su tecnología avanzada y acceso a minerales necesarios para la producción nuclear. "Tenemos una excelente tecnología nuclear y acceso a los minerales necesarios para coproducir combustible nuclear, con lo que no necesitamos comprar de ningún otro país", aclararon; no obstante, el acuerdo contempla financiamiento estadounidense para empresas norteamericanas interesadas en invertir en el sector nuclear argentino.
El Gobierno argentino defendió este acuerdo como un "hito histórico" que consolida su liderazgo regional y abre nuevas oportunidades para las empresas nacionales: "El acuerdo muestra y consolida nuestro liderazgo regional y es el fruto de los esfuerzos diplomáticos de esta gestión", afirmó Adorni.
La rapidez con la que se avanzó en este tratado también genera suspicacias. Mientras que el acuerdo Mercosur-Unión Europea tardó más de 25 años en concretarse, el pacto con Estados Unidos fue firmado en poco más de un año. "Nosotros no tenemos tiempo para perder porque queremos consolidar este crecimiento", justificaron en bloque Manuel Adorni y Pablo Quirno.