Por si alguien tenía dudas de que en Argentina la realidad siempre supera a la ficción, el cumpleaños número 53 de Karina Milei, hermana del presidente Javier Milei y "primera dama libertaria", regaló un nuevo capítulo de surrealismo político. Porque, ¿qué mejor manera de demostrar el compromiso con la austeridad y la transparencia que utilizar a los Granaderos para tocar Dancing Queen en el Patio de las Palmeras?
Sí, leyó bien. La Fanfarria Militar Alto Perú, esa misma que debería estar reservada para actos oficiales y homenajes solemnes, fue reciclada como banda de covers para amenizar el festejo privado de la hermana presidencial en plena Casa Rosada.
El evento, que incluyó la presencia de funcionarios de alto perfil como Martín Menem y Diego Santilli, fue una auténtica oda al uso eficiente de los recursos públicos. Pero no todo fue música y alegría en la Rosada. Mientras los invitados disfrutaban del espectáculo, la sombra del escándalo patrimonial de Manuel Adorni, jefe de Gabinete y gran ausente del evento, seguía creciendo. Porque si hay algo que caracteriza a este gobierno libertario es su habilidad para predicar una cosa mientras hace exactamente lo contrario.
Cabe recordar que Adorni está siendo investigado por un crecimiento patrimonial tan meteórico que haría sonrojar a cualquier laburante de a pie. Todo empezó con el funcionario libertario subiendo al avión presidencial con su esposa Bettina Angeletti pero se sumó al escándalo sus contradicciones con un costosísimo viaje a Punta del Este en un avión privado y, como si fuera poco, un departamento de lujo en Caballito que fue adquirido de dudosa manera por el ex vocero presidencial.
En medio de este carnaval de contradicciones, Milei decidió compartir una "reflexión profesional" en redes sociales, criticando a economistas por sus supuestos disparates teóricos. "Me sorprende, para mal, economistas que dicen que el gobierno si quiere crecer debe aceptar mayor inflación", escribió el presidente, en un tono que pretendía ser académico pero terminó siendo más bien cómico.
Porque, claro, es fácil hablar de teorías económicas desde un atril mientras tu hermana convierte a los Granaderos en una banda tributo a ABBA. Es fácil criticar la falta de seriedad en otros cuando su propio gobierno organiza fiestas privadas con recursos públicos. Y es fácil hablar de "impacto en millones de personas" cuando sus decisiones parecen estar diseñadas para beneficiar exclusivamente a un pequeño círculo íntimo.
El uso de la Fanfarria Militar "Alto Perú" como entretenimiento cumpleañero no pasó desapercibido en redes sociales, donde las críticas llovieron como papel picado. Muchos señalaron la hipocresía de un gobierno que se presenta como abanderado de la austeridad mientras utiliza recursos estatales para fines personales. Pero lo más llamativo es que esto no parece molestarle ni un poco al oficialismo.
De hecho, Karina Milei despidió a los músicos con una sonrisa radiante antes de regresar a su despacho, dejando atrás a unos Granaderos que seguramente nunca imaginaron que terminarían sus carreras interpretando Chiquitita para un selecto grupo de funcionarios y amigos del poder.En fin, como diría ABBA: Thank you for the music. Aunque en este caso, sería más apropiado decir: Thank you for the hypocrisy.