La reforma laboral que se votó el último año en la Argentina sufrió un nuevo embate jurídico luego de que este jueves la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) respaldara la esencialidad del derecho a huelga a partir de la interpretación del Convenio 87 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), sobre las organizaciones gremiales.
"La protección del derecho a huelga está comprendida dentro de la protección de la libertad sindical prevista por el Convenio 87", dictaminó la CIJ, en un fallo sobre un litigio que comenzó en 2012 dentro de la OIT, a partir de un debate entre sectores patronales y de trabajadores, en relación al vínculo concreto que existe entre el derecho a huelga y la posibilidad -o falta de- poder elegir cómo, cuándo, dónde y con quién organizarse a nivel gremial.
La polémica se sostuvo en que el Convenio 87 no menciona de manera directa a la "huelga", aunque según el tribunal internacional no hace falta que esté la palabra explícita cuando de forma tácita la normativa lo hace parte dentro de las actividades que corresponden a los sindicatos.
Si bien lo dictaminado por la CIJ golpea de lleno a lo establecido por la reforma laboral y la incorporación de la mayoría de rubros a la "esencialidad", esto no modifica las legislaciones nacionales y lo que hace a los acuerdos de cada país con la OIT. Aunque sí suma argumentos a la hora de que la Justicia se expida en contra o que el Poder Legislativo pueda impulsar una rediscusión ante un cambio de paradigma político.
En 2012 se presentó una discusión muy complicada dentro de la OIT, en la cual el espacio de los empresarios pusieron en duda que el Convenio 87 contemplara el derecho a huelga y se enfrentaran contra los sectores sindicales opinaban lo contrario. Tras una década de conflicto, el Consejo de Administración de la OIT elevó a la CIJ el asunto, en noviembre de 2023.
Según la Corte, la incorporación del derecho a huelga ya es parte de muchas sistemas regionales de derechos humanos en gran parte del planeta, en lo que hace a la cuestión de sindicalización y actividades gremiales. Lejos de ser algo meramente superficial, el fallo significa un nuevo argumento jurídico a nivel internacional para las disputas laborales futuras, tras 13 años de discusiones.