El presidente Javier Milei encabezará este viernes una puesta en escena cuidadosamente diseñada: primero, un encuentro a solas con Manuel Adorni; luego, una foto conjunta durante la inauguración de un centro de formación laboral impulsado por el Ministerio de Capital Humano que conduce Sandra Pettovello. La locación elegida, el barrio porteño de La Paternal, funcionará como escenografía de una narrativa oficial que busca desplazar el foco de las denuncias hacia la gestión.
Sin embargo, detrás de la postal, el Gobierno enfrenta una tensión que no logra disipar. El respaldo explícito de Milei hacia Adorni llega después de semanas marcadas por la investigación judicial sobre el financiamiento de viajes del funcionario, que incluyeron traslados a Uruguay y Estados Unidos junto a su familia. A pesar de que el propio jefe de Gabinete aseguró estar "a disposición de la Justicia" y sostuvo que "no hay nada que esconder", en la Casa Rosada el tema está lejos de considerarse cerrado.
La estrategia oficial parece clara: saturar la agenda con actividad política y gestión para diluir el impacto del escándalo. Reuniones, conferencias, fotos con ministros y apariciones públicas forman parte de un operativo destinado a correr el eje de discusión. "A partir de ahora hay que mirar para adelante", repiten en el entorno de Adorni, en una frase que resume más un deseo que una certeza.
El nuevo Centro de Formación de Capital Humano se presenta como una iniciativa orientada a mejorar la capacitación técnica y facilitar la inserción laboral, con convenios empresariales y certificaciones. Pero también funciona como plataforma política: mostrar resultados concretos frente a las acusaciones. En esa lógica, Pettovello había firmado semanas atrás acuerdos con empresas para reforzar este esquema, en un intento por exhibir políticas activas en medio del ajuste.
Aun así, los números no acompañan del todo el relato oficial. Un informe de la consultora Enter Comunicación registró un pico del 224% en la conversación digital tras la reaparición pública de Adorni, con un 59% de percepción negativa frente a un 31% de apoyo concentrado en el núcleo duro libertario. El dato expone una dificultad estructural: el oficialismo logra instalar su versión, pero no consigue revertir el clima adverso.
En paralelo, la causa judicial sigue sumando capítulos. La declaración del piloto y bróker Agustín Issin en Comodoro Py aportó detalles sobre la logística de los vuelos cuestionados, incluyendo la participación de terceros en su financiamiento. Aunque en el Gobierno relativizan el impacto -"nadie puede hablar cuatro horas seguidas de Manuel", ironizan-, el expediente continúa avanzando y mantiene el tema en agenda.
La respuesta política, por ahora, es redoblar la apuesta comunicacional. Adorni prepara una nueva conferencia y profundiza su exposición pública, mientras acumula respaldos internos de figuras clave del gabinete. La consigna es resistir, mostrarse activo y evitar quedar atrapado en una posición defensiva. En los pasillos de Balcarce 50, algunos reconocen en voz baja que la situación es más compleja de lo que se admite públicamente. Otros, en cambio, apuestan al desgaste: confían en que el interés social decaiga y que la acumulación de noticias diluya el escándalo. "Si no hay nuevos hechos, la cosa se plancha", deslizan.