La Libertad Avanza a paso redoblado redefiniendo el no intervencionismo del Estado en cuanto al manejo de los recursos estratégicos nacionales. Con mucho ruido en las calles por el tratamiento de la reforma laboral, el tratamiento por la baja de la edad de imputabilidad y la modificación a la Ley de Glaciares, hay un tema que parece querer taparse: la licitación pública de la Vía Navegable Troncal.
Es por eso que el diputado Jorge Taiana presentó un pedido de informe al Poder Ejecutivo para esclarecer diversos aspectos relacionados con la licitación pública de este corredor fluvial, que abarca los ríos Paraná y de la Plata y que es sin dudas una arteria vital para la economía argentina: por allí transita el 80% de las exportaciones del país; ahora la discusión sobre su concesión y gestión está prevista para este 27 de febrero, pero ya genera más dudas que respuestas.
La Vía Navegable Troncal es una infraestructura estratégica que define la soberanía logística y económica del país. En este sentido, Taiana subraya en su pedido que "el control de lo que entra y sale de nuestro territorio es una facultad indelegable". Sin embargo, según el legislador, el proceso licitatorio actual parece priorizar una lógica de mercado que desatiende el interés nacional y pone en riesgo la transparencia y el control estatal.
El pedido de informe se sustenta en los fundamentos de la Resolución 67/2025, que, según Taiana, "parece priorizar la lógica del mercado por sobre el interés nacional". Esta situación, advierte, podría derivar en una pérdida de soberanía sobre un recurso que pertenece a todos y a todas las argentinas.
Uno de los puntos más alarmantes destacados por Taiana es la desarticulación de los organismos de control federales y participativos. "En el marco de esta nueva licitación, se haya avanzado en la desarticulación de los organismos de control federales y participativos, dejando la fiscalización de la vía en un vacío institucional", señala el legislador. Esta situación no solo vulnera los derechos constitucionales de las provincias ribereñas, sino que también pone en entredicho la capacidad del Estado para supervisar adecuadamente una obra clave para el desarrollo del país.
En este sentido, el ex Canciller también cuestionó la disolución del Ente Nacional de Control y Gestión de la Vía Navegable porque este hecho representa "un retroceso alarmante en la concepción de un federalismo concertado", alejando a las provincias del manejo y supervisión de sus propios recursos naturales debilitando el control estatal sobre tareas esenciales como el dragado y balizamiento.
El pedido de informes también pone en evidencia preocupaciones técnicas y ambientales. Según un análisis elaborado por especialistas en la materia, existen "inconsistencias y contradicciones en los pliegos licitatorios en cuestiones ambientales, operativas y tarifarias". Un ejemplo claro es la exclusión de tramos críticos como el Río Paraná Guazú y la falta de información detallada sobre los sitios de descarga del material dragado
Taiana también hizo hincapié en la importancia de proteger los humedales y la biodiversidad de la cuenca. "La protección de nuestros humedales y la biodiversidad de la cuenca no son obstáculos al desarrollo, sino condiciones de posibilidad para una soberanía sustentable en el tiempo", afirmó dejando claro que sin estudios de impacto ambiental acumulativo ni una participación efectiva de las provincias en la auditoría y control de las obras, se corre el riesgo de comprometer el futuro ecológico del país.
Otro aspecto crítico señalado por Taiana es la falta de claridad en las condiciones económico-financieras estipuladas en los pliegos licitatorios. Según el diputado y otros especialistas consultados, la implementación de bandas tarifarias con precios mínimos y máximos podría desvirtuar los principios de eficiencia que se buscan en una concesión a riesgo empresario: "No podemos aceptar que se convalide un esquema donde los beneficios se privatizan mediante márgenes extraordinarios y los riesgos se socializan", advirtió Taiana.
Taiana dejó claro que "sin control estatal, no hay soberanía". Es que permitir que el control de la Vía Navegable Troncal quede en manos del mercado o de organismos sin capacidad real de auditoría sería un error histórico con consecuencias irreparables para el país. "La Vía Navegable Troncal es la llave de nuestra salida al mar y la conexión con el mundo; su entrega a una gestión sin controles adecuados o su fragmentación en beneficio de la concentración logística en un solo nodo portuario atentaría contra la integración territorial de la Argentina", sentenció.