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Política
La brecha entre dos Argentinas

El biri biri de Milei, Caputo y Galperín choca con la realidad: lo que no dicen sobre la crisis en educación, salud y economía

Y usted, en qué país vive: ¿en el de los libertarios o en el de los argentinos?

29 Mayo de 2026 08:48
Represión Milei

En un país donde la realidad se mide por indicadores macroeconómicos y no por cómo viven y se desarrollan los y las ciudadanas argentinas, el Latam Economic Forum se convirtió en el escenario perfecto para que las voces del oficialismo libertario expusieran su relato sobre un supuesto crecimiento económico y fingieran demencia ante la crisis social que viven diariamente los laburantes. Javier Milei, acompañado por empresarios y funcionarios, defendió su gestión con declaraciones que chocan de manera abrupta con la vida diaria de millones de argentinos y argentinas que se levantan muy temprano para llevar el pan a sus hogares.

Milei, muy fiel a su estilo, no dudó en arremeter contra los medios de comunicación y sobre todo contra aquellos que preveían cómo sería la realidad social y económica argentina si él asumía la presidencia. Claro que lo hizo mediante ironías e hipérboles amarillistas: "Dijeron que se iba a permitir la venta de órganos, ¿Alguno pudo tradear un órgano acá?", preguntó psicoticamente ante los presentes. "Dijeron que iba a cerrar la universidad pública. Que yo sepa, están ahí. Dijeron que iba a cerrar los hospitales. Los hospitales siguen estando", afirmó con un tono jocoso.

Javier Milei en el Latam Economic Forum

Sin embargo, detrás de esas palabras se ocultan las grietas de un sistema público que parece desmoronarse bajo el peso de las decisiones del Gobierno de las fuerzas del cielo. Las universidades públicas, lejos de estar en pleno funcionamiento, atraviesan una crisis sin precedentes. Desde diciembre de 2023, más de 10 mil docentes universitarios renunciaron por la preocupante pérdida de un tercio de su poder adquisitivo; mientras, Milei minimiza los reclamos tachándolos de "politizados", la comunidad educativa lleva semanas en paro y protagoniza multitudinarias marchas federales exigiendo respuestas que no parecen llegar.

En el ámbito de la salud, el panorama no es menos desolador: los trabajadores del Hospital Garrahan enfrentan sumarios por reclamar aumentos salariales justos, mientras los médicos del PAMI ven cómo sus honorarios son recortados con la sangrienta motosierra de Milei y el ministro de esa cartera, Mario Lugones. El abandono hacia el colectivo de personas con discapacidad y los escándalos de coimas que implican a Karina Milei en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) son solo algunos ejemplos del deterioro en un área crítica para la población.

A pesar de estas realidades, Milei insiste en su cruzada contra el Estado como garante de derechos básicos. En el foro, anunció junto al ministro de Desregulación Federico Sturzenegger su plan para una "revolución de seguros", que busca sustituir la acción estatal por el mercado asegurador. 

La idea, según Milei, "si ustedes quieren achicar el Estado, necesitan generar los seguros que permitan sustituir la acción del Estado por el mercado de seguros". Para él, este modelo es el ideal, aunque admite que "esas transiciones no se pueden hacer de manera instantánea, se las va ordenando y se las va configurando hasta que se pueda llegar a ese ideal"; sin embargo, fuera de la expresión tremendista, no expresó ni cómo, ni cuándo ni dónde se hará esa "revolución" de seguros de la que habló. 

Marcha de las velas de los residentes del Garrahan

Marcos Galperín: una visión desde su mansión multimillonaria

La batalla cultural no sólo se dio desde el estrado del  Latam Economic Forum, también se dio en las redes sociales. Desde su cuenta en X, Marcos Galperín, fundador de Mercado Libre y uno de los empresarios más ricos del país con una fortuna de USD 7.500 millones, también se sumó al relato oficialista. "Luego de meses de que todo el sistema de poder haya atacado al Gobierno de una manera inédita", escribió antes de enumerar lo que él considera señales positivas: "Hoy tenemos: 447 palos de dólares comprados en un día, tasas bajando, inflación bajando, EMAE [Estimador Mensual de Actividad Económica] y economía creciendo, inflación bajando, tipo de cambio estable, reservas en niveles récord, superávit fiscal, superávit comercial, empleo privado creciendo, pobreza bajando". Y cerró su publicación con una pregunta retórica: "¿Alguien más está viendo lo mismo que veo yo? Me parece que se dio vuelta la tortilla".

Pero mientras Galperín celebra desde su pedestal financiero, los argentinos de a pie lidian con una inflación que sigue devorando salarios y una pobreza que no necesita estadísticas para ser evidente cuando se caminan las calles: las personas en situación de calle crecen en números, profesionales no consiguen trabajo y se lanzan a la informalidad con laburos en aplicaciones de reparto y muchos trabajadores en relación de dependencia no tienen ni para comer. 

Las cifras macroeconómicas pueden pintar un cuadro atractivo para los inversores, pero son incapaces de reflejar las dificultades cotidianas: la imposibilidad de acceder a tratamientos médicos costosos, las escuelas públicas sin recursos básicos y los jubilados que deben elegir entre medicamentos o alimentos.

¿En qué país viven los libertarios? 

Luis Caputo: una retórica que finge demencia

El ministro de Economía Luis Caputo también aprovechó el Latam Economic Forum para defender la gestión libertaria con argumentos que dejaron a más de uno perplejo: "Uno se enfrenta a la clásica pregunta '¿qué le dice a la gente que no llega a fin de mes?' y vos decís, está bien, sí, tengo que mostrar empatía porque es una realidad que hay gente a la que le pasa eso... pero están pasando el mensaje 'la gente no llega a fin de mes, antes estaba mejor'. Entonces ¿cómo contestas a eso? Porque digo, ¿qué es 'la gente'? ¿la totalidad de la gente? ¿es la mayoría de la gente? ¿alguna gente?, no me digas 'la gente no llega' porque hace dos años la gente estaba muchísimo peor", afirmó con una mezcla de desprecio y desconexión.

La retórica del ministro parece ignorar que "la gente" no es una abstracción filosófica: son millones de argentinos que enfrentan día a día el aumento desmedido de precios, el deterioro del sistema público y la incertidumbre económica. Mientras Caputo cuestiona quiénes son "la gente", esa misma gente lucha por pagar sus cuentas básicas y llenar sus heladeras.

El relato libertario presentado por Javier MileiMarcos Galperín Luis Caputo en el Latam Economic Forum dibuja un país donde todo parece ir viento en popa: crecimiento económico sostenido, estabilidad cambiaria y un futuro prometedor bajo la bandera del libre mercado. 

Y usted, en qué país vive: ¿en el de los libertarios o el de los argentinos?

Sin embargo, esa narrativa choca frontalmente con la realidad palpable en las calles: en educación, las universidades públicas están paralizadas; en salud, los hospitales enfrentan crisis presupuestarias y laborales; en seguridad social, los jubilados y personas con discapacidad son víctimas del abandono estatal. Mientras tanto, los salarios pierden valor frente a una inflación imparable y las familias argentinas se enfrentan al dilema cotidiano de qué necesidad priorizar. La pregunta del millón queda flotando en el aire: ¿en qué Argentina viven los libertarios?