Las historias de las víctimas de los delitos de lesa humanidad cometidos por la última dictadura militar todavía transforman a quienes las conocen de primera mano a partir de sus relatos, y se encuentran que detrás de las versiones que hablan de una guerra, se esconden profundos abusos inhumanos y la intencionalidad manifiesta de doblegar a una generación que buscaba terminar con las injusticias a su alrededor.
El abogado Agustín Zaninovich puede dar testimonio de eso a partir de la novela corta que publicó con Editorial Dunken: 30 años después... Mi primer caso: Eliana, en la cual relató la experiencia de una de las víctimas de las crueles vejaciones que perpetraron los integrantes de los grupos de tareas que se dedicaron al exterminio, la tortura y el secuestro de bebés, entre tantos hecho inenarrables.
"Escribo para sanar", afirmó el autor, para remarcar que el hecho no fue recogido ni en el pasillo de un juzgado ni en una reunión de amigos, sino que se trata de una historia que escuchó en su estudio jurídico -café mediante- de la propia boca de su primera clienta, en febrero de 2014. Es que, a la semana de inaugurarlo, Zaninovich junto a su socio recibieron un llamado de un amigo comentándole que una familiar iba a acercarse hasta su despacho del partido bonaerense de Florencio Varela, para contratar sus servicios.
Al día siguiente, Eliana Soler -este y todos los nombres de la novela son ficticios-, una mujer de unas cinco décadas, se acercó con la intención de divorciarse de un hombre con el que había estado casado menos de 24 horas y no veía desde hace 30 años. El diálogo con la clienta se interrumpió cuando le pidió fotocopia del DNI y de la libreta de matrimonio. "¿Doctor, es necesario el DNI de los dos?", le preguntó un tanto nerviosa.
"Luego de mi respuesta positiva y una explicación sobre la importancia de la presentación conjunta para bajar los costos del divorcio, disparé una pregunta concreta: '¿Podrías pedirle una copia a tu actual marido?'", recordó Zaninovich ante BigBang. "Ese es el problema, doctor. No sé dónde está", respondió Eliana, ante su asombro.
Eliana tenía 16 años durante la última dictadura. Vivía con sus tíos, dado que sus padres le pidieron encarecidamente que la cuidaran y la protegieran, ya que ellos eran activos militantes sociales y estaban expuestos. Luego del fallecimiento de su tía, su tío policía Eliseo Ferrá quedó solo con ella y, con el devenir del tiempo, comenzó a tener una relación cada vez más lúgubre. Aprovechándose del estado de vulnerabilidad de su sobrina, el inescrupuloso familiar comenzó a abusarla de forma reiterada y por largo tiempo, hasta que quedó embarazada. Para sobrellevar ese infierno, Eliana recurrió a su mejor amigo Roberto "Tito" Bionde, quien moría de amor aunque ella no lo miraba como hombre.
Con mucha precaución para que el violador no descubriera su estado -porque no sabía de qué era capaz-, Eliana planea un escape con la complicidad de Tito. Ambos fingieron una relación, se casaron y, en menos de 24 horas, la flamante esposa subió a un micro y partió al sur argentino, sin dejar ninguna dirección. Al enterarse del suceso, Eliseo fue en búsqueda de Tito y lo torturó. Al no obtener el dato de su sobrina, lo liberó. Mientras tanto, Eliana da a luz a un varón y lo inscribe como Roberto. Finalmente el tío violador muere. Al cabo de tres décadas, luego de consultarlo con la almohada una y otra vez, decide regresar a Buenos Aires para divorciarse y casarse con otro hombre, pero esta vez por elección.
La historia de vida modificó por completo a Zani y lo acompañó al punto de llevarlo a escribir el caso. En su narración a lo largo de unas 75 páginas, presenta una historia muy dura, atravesada por el abuso, la violencia, el amor no correspondido y el abandono. La experiencia lo llevó a lanzar su segunda novela Insilio, de 145 páginas.
Zaninovich se recibió en la Universidad de Buenos Aires (UBA) a los 25 años y luego se diplomó en Filosofía en Edutin Academy, con sede en los Estados Unidos (EE.UU). Además se capacitó en la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) como magíster en estudios electorales. Pronto defenderá su tesis de maestría en filosofía y, mientras tanto, cursa un doctorado en ciencias sociales en la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ).
Además, en junio de 2022 superó un linfoma, conocido como uno de los cuatro tipos de cáncer en la sangre. "Me lo detectaron en diciembre de 2020, a los seis meses del nacimiento de mi adorada hija", reveló el ex jugador de rugby. Con fortaleza y trabajo de un equipo multidisciplinario, logró enfrentar la enfermedad. "Al cabo de un año de tratamiento en el Hospital Británico, mi hematólogo determinó la remisión completa. Los síntomas de la enfermedad disminuyeron en forma significativa o desaparecieron", concluyó Zani, quien firmará ejemplares de "30 años después... Mi primer caso: Eliana", en la 50° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.