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El 87% de los argentinos prioriza la paz mental sobre el ascenso laboral: "El éxito dejó de medirse solo en términos económicos"

La psicóloga Débora Pedace analiza el crecimiento del burnout, la redefinición del éxito y el cambio de prioridades en el mundo del trabajo.

19 Junio de 2026 18:52
El 87% de los argentinos prioriza la paz mental sobre el ascenso laboral

Un reciente estudio encendió una señal clara sobre los cambios en las prioridades laborales en Argentina: el 87% de las personas prefiere preservar su paz mental antes que aceptar un ascenso laboral. Lejos de interpretarlo como una tendencia aislada, la psicóloga Débora Pedace sostiene que se trata de una transformación profunda atravesada por años de crisis acumuladas, estrés sostenido y una revisión del modelo tradicional de éxito. "Este dato no me sorprende en absoluto. Estamos ante una sociedad que acumuló años de incertidumbre económica, pandemia, crisis y un ritmo de vida que fue rompiendo todo equilibrio", afirmó en diálogo con BigBang.

El 87% de los argentinos prioriza la paz mental sobre el ascenso laboral

En ese marco, explicó que se está produciendo una redefinición de los parámetros con los que se mide el progreso personal: "Durante mucho tiempo se entendió que progresar era subir posiciones, ganar más dinero o tener más reconocimiento. Hoy muchas personas comenzaron a preguntarse cuál es el costo emocional de ese crecimiento". Para la especialista, ese corrimiento de prioridades no es casual. Argentina, señaló, "lidera por cuarto año consecutivo el ranking regional de burnout, con el 90% de los trabajadores sintiéndose más 'quemados' que el año anterior". 

En ese contexto, la salud mental deja de ocupar un lugar secundario: "La paz mental deja de ser un lujo y se convierte en una necesidad básica". Durante décadas, el éxito estuvo asociado casi exclusivamente al ascenso jerárquico, el salario y el reconocimiento profesional. Sin embargo, Pedace observa un cambio de paradigma impulsado por experiencias laborales cada vez más exigentes. "Porque el modelo anterior les cobró una factura muy cara, descubrieron que los logros externos no siempre garantizan bienestar interno", explicó. 

Y agregó: "Generaciones enteras vivieron para el trabajo, sacrificaron vínculos, salud y tiempo libre... y muchos llegaron 'arriba' completamente vacíos". Desde la psicología, señala, se repite un patrón: personas que alcanzan objetivos altos pero no logran sostener bienestar emocional. "Una persona puede alcanzar metas profesionales importantes y aun así sentirse agotada, vacía o desconectada de su vida personal". 

El fenómeno del agotamiento laboral aparece como uno de los motores centrales del cambio de mirada sobre el trabajo. "El burnout dejó de ser un concepto teórico para convertirse en una experiencia cotidiana para muchas personas", sostuvo Pedace. Y precisó: "Es un estado de agotamiento físico, emocional y mental que la OMS reconoce como síndrome laboral". Las cifras refuerzan ese diagnóstico: "Entre el 91% y el 94% de los trabajadores argentinos experimentó estrés laboral crónico o burnout entre 2023 y 2025, y el 45% admite trabajar fuera del horario laboral".

El 87% de los argentinos prioriza la paz mental sobre el ascenso laboral

Para la especialista, ese nivel de desgaste no solo impacta en la productividad, sino en la toma de decisiones vitales: "Cuando el cuerpo y la mente dicen basta, las personas empiezan a tomar decisiones que antes ni se hubieran planteado". Uno de los cambios más relevantes no implica una pérdida de ambición, sino una redefinición del concepto de progreso. "No creo que haya menos ambición. Lo que cambió es la definición de crecimiento", aclaró. 

En ese sentido, explicó que hoy el desarrollo profesional no se mide únicamente en términos económicos: "También puede significar tener flexibilidad, trabajar en algo con sentido, disponer de tiempo para la familia o desarrollar proyectos personales". Una de las frases más repetidas en el último tiempo es la elección de priorizar calidad de vida por sobre ingresos más altos. Para Pedace, no existe una única lectura posible. "Las dos cosas pueden coexistir, y eso es importante distinguirlo", sostuvo. Y detalló: "Puede ser una decisión genuinamente madura y saludable... pero también puede ser una huida disfrazada de elección".

La clave, señala, está en el origen de la decisión: "¿Esto lo elijo desde la plenitud o lo elijo porque ya no tengo más energía? Ambas respuestas son válidas, pero requieren acompañamientos muy distintos". La pandemia funcionó como un punto de quiebre en la relación con el trabajo y el tiempo personal. "La pandemia nos puso de frente algo que muchos venían ignorando: que el tiempo que pasamos con las personas que amamos no es infinito", explicó. A partir de allí, el bienestar dejó de depender exclusivamente del trabajo: "Hoy las personas comprendieron que el bienestar no depende solamente del trabajo".

El 87% de los argentinos prioriza la paz mental sobre el ascenso laboral

En este nuevo escenario, incluso el crecimiento profesional puede convertirse en una fuente de malestar. "Un ascenso implica más responsabilidad, más exposición, más demanda... el ascenso puede disparar o agravar cuadros de ansiedad", advirtió. Y remarcó: "El problema no es crecer, sino crecer sin red de sostén emocional". Las prioridades dentro del mundo laboral también cambiaron. Según Pedace, el salario ya no es el único factor determinante. "El salario sigue siendo importante, pero ya no alcanza por sí solo", afirmó. 

Hoy, los trabajadores buscan entornos saludables, flexibilidad y reconocimiento integral: "El dinero atrae, pero el bienestar fideliza". Trabajar en entornos donde solo se valora la productividad tiene consecuencias directas sobre la salud mental. "Genera desgaste emocional y una sensación constante de insuficiencia", explicó. Y agregó: "La persona empieza a verse a sí misma como un engranaje, pierde el sentido de lo que hace, se desconecta emocionalmente".

El 87% de los argentinos prioriza la paz mental sobre el ascenso laboral

Las nuevas generaciones también impulsan este cambio cultural. "Crecieron observando los costos que muchas generaciones anteriores pagaron por priorizar exclusivamente el trabajo", señaló Pedace. Por eso, agregó, "buscan propósito, flexibilidad y coherencia entre sus valores y su trabajo". Para la psicóloga, el debate de fondo es más profundo: qué significa hoy tener éxito. "El verdadero éxito debería incluir también bienestar emocional", sostuvo. Y concluyó: "El dinero puede darnos comodidad, pero difícilmente pueda reemplazar aquello que realmente sostiene nuestro bienestar emocional".