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Epidemia silenciosa

"El suicida no quiere morir, quiere dejar de sufrir": los suicidios se convirtieron en la principal causa de muerte violenta en Argentina

a licenciada en Psicología Anabella Serventi (MN 76890) analizó el crecimiento de los suicidios en el país, cuestionó la falta de inversión en salud mental y llamó a romper los prejuicios para prevenir esta problemática.

30 Junio de 2026 15:39
Actualmente ocurre "un suicidio cada 2 hs" en Argentina

Argentina atraviesa una profunda crisis de salud mental. Con más de 5.200 suicidios registrados durante 2025 -una cifra que superó ampliamente a las muertes por homicidios y accidentes de tránsito-, especialistas advierten que el fenómeno dejó de ser un problema silencioso para transformarse en una emergencia sanitaria y social. En ese contexto, la licenciada en Psicología Anabella Serventi (MN 76890) trazó un duro diagnóstico sobre la realidad que atraviesa el país.

Actualmente ocurre "un suicidio cada 2 hs" en Argentina

En diálogo con BigBang, la profesional aseguró que el incremento sostenido de los casos no puede entenderse únicamente desde las estadísticas, sino que obliga a revisar el rol de toda la sociedad. "Quienes trabajamos con estas temáticas venimos advirtiendo del aumento sostenido de casos, de las preocupaciones en comunidades pequeñas del interior en las que la voz corre rápido sobre estos números antes incluso de estudios e investigaciones sistematizados", explicó.

La especialista recordó que el problema lleva años profundizándose y señaló que ya en 2019 un informe de UNICEF advertía que el suicidio era la segunda causa de muerte entre chicos y chicas de 10 a 19 años, una situación que, según indicó, se mantiene. "La lectura es dolorosa, porque, aunque ya hace muchos años que los números vienen en alza sostenida, no se logra revertir la tendencia en la región, sino, por el contrario, aumenta", sostuvo.

Para Serventi, el dato más estremecedor es que actualmente ocurre "un suicidio cada 2 hs", una cifra que interpela a toda la comunidad. "Esto significa que cada 2 hs alguien decide (o entiende, o percibe, o siente) en este mundo no hay lugar para su vida", afirmó. La psicóloga consideró que Argentina atraviesa una crisis de salud mental que aún no logra dimensionarse plenamente y que el sistema sanitario no cuenta con los recursos suficientes para responder al aumento de la demanda.

Actualmente ocurre "un suicidio cada 2 hs" en Argentina

En ese sentido, aseguró que "la crisis de Salud Mental excede a la región, pero particularmente en nuestro país es alarmante". De esta manera, advirtió que existen localidades sin psiquiatras, escasez de especialistas en salud mental infantojuvenil y un sistema que pierde profesionales por las malas condiciones laborales. Además, cuestionó la falta de inversión estatal y las dificultades que enfrentan tanto pacientes como trabajadores del sector. "La baja inversión en el sector salud y educación, el bajo valor de las prestaciones y los mínimos éticos profesionales lleva a que el sector esté realmente colapsado", alertó.

Según explicó, esa situación genera una fuerte desigualdad entre quienes pueden acceder rápidamente a un tratamiento privado y quienes dependen del sistema público. Uno de los conceptos sobre los que más insistió Serventi fue la necesidad de desterrar los mitos que aún rodean al suicidio. "El primer mito sobre el suicidio sobre el que hay que hacer MUCHA psicoeducación es que el suicida no quiere morir, quiere dejar de sufrir pero no sabe cómo", enfatizó.

Para la profesional, el aumento de los casos está estrechamente relacionado con factores sociales y económicos que profundizan el sufrimiento psicológico. "Hoy habitamos una sociedad que es estresante, ansiógena y traumatizante, la percepción de que las condiciones de vida no van a mejorar, la violencia sostenida y legitimada, el estrés financiero crónico", describió. A esos factores sumó "la incertidumbre respecto del futuro, la soledad no deseada, las problemáticas vinculares, la vulnerabilidad en entornos digitales, problemas de consumo problemático y tecnoadicciones, la ludopatía", como parte de un fenómeno claramente multicausal.

Actualmente ocurre "un suicidio cada 2 hs" en Argentina

Durante la entrevista, Serventi también cuestionó los estigmas que todavía dificultan que muchas personas pidan ayuda. "Muchísimas", respondió cuando fue consultada sobre los prejuicios existentes. Y agregó: "Todavía hay un señalamiento ligado a la debilidad, vulnerabilidad e incapacidad del que pide ayuda, sobre todo en psiquiatría, desconociendo que esto puede salvar una vida y mejorar la experiencia vital de una persona".

La especialista también rechazó varias creencias instaladas socialmente, entre ellas que quien habla de suicidio "solo busca llamar la atención" o que preguntar directamente por esas ideas puede incentivar el acto. Por el contrario, sostuvo que hablar responsablemente del tema es una herramienta de prevención. "Hablar de suicidio incita a las personas a hacerlo", recordó como uno de los mitos más frecuentes, para inmediatamente desmentirlo: "Por el contrario, reduce el peligro y habilita el diálogo y la expresión del malestar que carga la persona".

Serventi también manifestó preocupación por el contexto social en el que crecen niños y adolescentes. "Estamos en una sociedad que legitima la violencia", afirmó. Según explicó, hoy "confundimos hostilidad con astucia, vulnerabilidad con debilidad y creemos que todos deberían poder con todo", mientras se desarrollan cada vez menos recursos para afrontar la frustración y los conflictos cotidianos. En el caso de los adolescentes, advirtió que los adultos muchas veces desconocen el universo digital que atraviesan los jóvenes y las situaciones de ciberacoso, aislamiento o violencia que pueden experimentar.

Actualmente ocurre "un suicidio cada 2 hs" en Argentina

Entre las señales de alerta mencionó el aislamiento social, los cambios bruscos de conducta, el abandono de actividades, alteraciones en el sueño y la alimentación, autolesiones, expresiones vinculadas al deseo de desaparecer y el consumo de determinados contenidos en redes sociales. La psicóloga también vinculó el deterioro de las condiciones económicas con el aumento del sufrimiento emocional. "También tienen gran influencia y mucho peso", sostuvo al referirse a la precariedad económica, la incertidumbre y la falta de proyectos.

Para Serventi, la percepción de que no existe una salida posible es uno de los elementos centrales que pueden llevar a una persona a ingresar en lo que denominó el "Continuum Suicida". "La percepción de que es imposible cambiar la situación personal, mejorar las condiciones de vida, el aumento del endeudamiento, el difícil acceso a oportunidades, la pérdida de sentido y propósito" impactan directamente sobre la salud mental, explicó.

Pese a la gravedad del panorama, la profesional insistió en que el suicidio puede prevenirse si existen políticas públicas sostenidas y una comunidad comprometida. "Sí, se puede prevenir", aseguró. Para ello consideró indispensable fortalecer las redes de contención, garantizar el acceso oportuno a la atención psicológica y psiquiátrica, promover espacios comunitarios y desarrollar campañas permanentes de psicoeducación.

Las presiones y exigencias contemporáneas ocupan un lugar central en las estadísticas de suicidio adolescente

También reclamó una mayor inversión estatal. "Existen muchísimos profesionales preparados para responder a esta demanda, pero no existe la inversión suficiente en prevención", señaló. Finalmente, llamó a entender que la salud mental no es un problema individual sino una responsabilidad colectiva. "La prevención debe ser multisistémica", afirmó. Y concluyó: "La salud mental importa porque tiene impacto directo en la comunidad, no es solo un tema individual y privado".