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Kevin Bettini, el kinesiólogo que mezcla actuación, cuerpo y movimiento: "El cuerpo no es una máquina"

Es actor, licenciado en kinesiología, ex practicante de kung fu y músico de rock progresivo. En una extensa charla, habló de disciplina, actuación, salud y redes sociales.

08 Mayo de 2026 13:14
Kevin Bettini, el kinesiólogo que mezcla actuación, cuerpo y movimiento

A simple vista, la vida de Kevin Ezequiel Bettini parece armada con piezas que no terminan de encajar entre sí: boxeo, kung fu, batería, antropología, actuación y kinesiología (MN N° 18.477). Pero cuando habla, todo encuentra un hilo conductor. "Yo era muy fanático de chiquito, a los 9 años, de Bruce Lee", recuerda entre risas. Y quizá ahí empezó todo: el cruce entre las artes marciales y el escenario, entre el cuerpo y la expresión. Licenciado en kinesiología, actor independiente y creador de "Volver al cuerpo", Bettini asegura que todas esas etapas dejaron huellas profundas en su manera de trabajar y de entender a las personas.

Kevin Bettini, el kinesiólogo que mezcla actuación, cuerpo y movimiento. Foto: Florencia Gaillard (@denlaflora)

De hecho, explica en diálogo con BigBang: "Creo que lo que mejor me dejaron las artes marciales hoy en día es cierta disciplina a la hora de encarar las cosas. Tengo incorporado el hábito, la práctica, una cierta autoexigencia, no en el mal sentido, sino desde la búsqueda, desde la repetición y la exploración". Su historia está lejos del recorrido lineal. Antes de recibirse en la UBA y subirse a escenarios teatrales, pasó por la antropología, el rock progresivo y años intensos de kung fu. 

Kevin Bettini, el kinesiólogo que mezcla actuación, cuerpo y movimiento. Foto: Solíz García (@keytfantasy)

Incluso llegó a hacer el instructorado. Pero el verdadero quiebre llegó durante la pandemia, cuando estaba terminando la facultad y comenzó a estudiar actuación formalmente. "Fue una gran confusión", admite. "Todos mis compañeros ya tenían un camino armado y yo me encontraba con un montón de inquietudes que me desorganizaban todo", sumó.  En medio de ese caos apareció algo que, según cuenta, siempre había estado ahí: la necesidad de expresarse. "Cuando era chico hacía lío en la escuela, me gustaba llamar la atención. En kung fu me gustaba dar clases, en la facultad fui ayudante de cátedra", resalta.

En ese sentido, detalló: "Había algo de ponerme frente a la gente que me gustaba". Con el tiempo, esa búsqueda terminó cristalizándose en "Volver al cuerpo", un método que combina actuación, movimiento y salud. "En pandemia estábamos todos encerrados, sentados y con exceso de pantallas. Entonces el concepto era volver a un cuerpo más activo, más vivo", explica. Sin embargo, asegura que con los años la idea evolucionó. "Empezó a transformarse en algo más amplio. No solo mi cuerpo, sino el cuerpo social. Qué discursos y qué creencias promovemos entre nosotros que nos dan más o menos libertad".

En ese punto aparece una de las ideas centrales que atraviesan toda su mirada profesional: cuestionar la visión tradicional del cuerpo como una suerte de máquina que debe "alinearse" o "corregirse". "El cuerpo no es una máquina", afirma. Y desarrolla: "Hay personas que tienen una resonancia perfecta y mucho dolor, y otras con imágenes terribles que no sienten nada". Según Bettini, muchos tratamientos tradicionales generan un círculo dañino donde el paciente queda convencido de que siempre necesita ser "acomodado". "Se genera un loop donde la persona piensa que se volvió a desarreglar", sostiene. 

Kevin Bettini, el kinesiólogo que mezcla actuación, cuerpo y movimiento

Frente a eso, propone un enfoque más activo y menos centrado en el miedo. "Lo importante es que la persona descubra, a través del movimiento, que eso que pensaba que le iba a hacer mal no es verdad", dice.  En sus seminarios mezcla entrenamiento físico, exploración corporal y herramientas teatrales. Pero aclara que no se trata simplemente de "mover el brazo como quieras": "La idea es entrenar con intensidad, pero incorporando lo expresivo. Descubrir que el cuerpo no son solo músculos".

Para Bettini, el teatro tiene una potencia particular porque permite que las personas generen emociones y transformaciones reales a través del juego. "Las ideas atraviesan los cuerpos y generan modificaciones concretas", dice. Y enseguida se corrige entre risas: "No quiero decir energéticas porque suena hippie". La actuación, de hecho, ocupa cada vez más espacio en su vida. Actualmente participa en "Ruido de mar", en el Espacio Callejón, y trabaja en una obra propia titulada "La gente es maravillosa".

Kevin Bettini, el kinesiólogo que mezcla actuación, cuerpo y movimiento. Foto: Solíz García (@keytfantasy)

También vivió una experiencia especial al compartir escenario con su padre, el actor Patricio Bettini. "Fue hermoso. Nos encontramos arriba del escenario desde otro lugar", cuenta emocionado. "Sentís una validación mutua. Como decir: 'Lo que hacés me encanta'". La influencia familiar aparece constantemente en su relato. Su madre es psicóloga y su padre actor. Y ambos, asegura, lo acompañaron siempre: "Los hijos no hacen lo que les dicen que les conviene. Hacen lo que ven disfrutar a sus padres". 

También recuerda con cariño a su abuelo italiano, quien repetía una frase que terminó marcándolo para siempre: "Dale bola a eso que harías aunque no te paguen". En tiempos de hiperconexión y redes sociales, Bettini cree que el vínculo con el cuerpo atraviesa una crisis silenciosa. "El rendimiento está exacerbadísimo", advierte. "Todo el tiempo hay que producir, subir contenido, tener visibilidad".

Kevin Bettini, el kinesiólogo que mezcla actuación, cuerpo y movimiento

Y reconoce algo que atraviesa a casi todos: "Estoy con gente y tengo que hacer un esfuerzo para no mirar el celular. Eso es tremendo". Aunque evita caer en discursos apocalípticos, sí percibe que existe una obsesión creciente con la perfección física y el rendimiento. "Cada vez más aparece esto de lo perfecto, lo correcto, lo alineado", analiza. Sin embargo, lejos de ofrecer recetas mágicas, Bettini prefiere abrir preguntas. Una de ellas, quizás la más importante, es cómo cada persona construye la idea de su propio cuerpo. "Me fui dando cuenta de que la idea del cuerpo es muy porosa. Cada uno construye su manera de entenderlo y vive a partir de eso", sentenció.