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El desafío de escribir

Ele Vieyra, salud mental, los vínculos y el impacto de las redes sociales: "Pedir ayuda también es parte de la historia"

El creador y director de Caída Libre cuenta cómo la obra nacida como un experimento entre amigos terminó viralizándose, llenando funciones y generando identificación con el público a partir de temas sensibles.

10 Marzo de 2026 08:34
Ele Vieyra

El teatro independiente suele ser el terreno donde las historias más personales encuentran espacio para crecer. Algo así ocurrió con Caída Libre - El Musical, la obra escrita, compuesta y dirigida por Ele Vieyra que comenzó casi como un juego entre amigos y terminó convirtiéndose en un fenómeno inesperado dentro del circuito alternativo porteño. La nueva temporada se estrenó el jueves 26 de febrero en el Abasto Concert, en el barrio del Abasto, y continuará con funciones todos los jueves de marzo a las 21.

Caída Libre - El Musical, una obra original con libro y letras de Ele Vieyra

Con canciones originales integradas a la dramaturgia y un elenco de jóvenes intérpretes, la obra propone un recorrido por los vínculos, la identidad y los momentos de crisis que atraviesa un grupo de amigos. Para Vieyra, el crecimiento del proyecto fue tan inesperado como vertiginoso. "No es que me di cuenta sino que pasó solo. Empezó un experimento con mis amigos e hicimos dos funciones de las cuales se llenaron todas y nos pedían más", recordó en diálogo con BigBang

El entusiasmo del público obligó a sumar más fechas hasta completar cuatro funciones a sala llena. Pero el fenómeno no se quedó en el teatro. "De repente la música que habíamos subido a Spotify se empezó a viralizar y la gente conocía las canciones sin haber visto la obra", explicó. Incluso comenzaron a llegar mensajes desde otros países: "A tal punto que la obra llegó a México. Productores de allá me empezaron a preguntar por la obra y fue muy loco para mí".

Según explicó, "es la primera obra musical" que se animó a escribir. El crecimiento obligó a transformar aquel proyecto inicial en algo más estructurado. "Ya no era un juego entre amigos y empezó a ser algo un poco más grande. Tuvimos que empezar a hacer audiciones y se anotaron alrededor de ciento veinte personas", contó sobre el salto de escala que implicó profesionalizar el proyecto.

Caída Libre - El Musical, una obra original con libro y letras de Ele Vieyra

Aunque Vieyra venía de escribir teatro y monólogos, el formato musical supuso un desafío completamente distinto. "Lo más difícil es saber si lo estás haciendo bien", admitió. "Soy muy fanático de los musicales, pero escribirlos es otra cosa. Las canciones no tienen que estar porque sí, tienen que seguir narrando la historia". La inseguridad inicial fue inevitable. "Cuando la terminé dije: 'Esto es malísimo, esto es básico, esto no sirve para nada'. Pero también era cuestión de animarse y aprender en el proceso".

Ese miedo volvió cuando llegaron las primeras funciones. El autor reconoce que gran parte de la historia está atravesada por experiencias personales. "Había cosas en la obra que cuentan historias mías, no cien por ciento autobiográficas, pero sí momentos de mi vida", explicó. "La primera sensación fue miedo y vergüenza: a ver qué dirá la gente". La respuesta del público disipó rápidamente esas dudas. "La confirmación fue cuando pusimos la tercera función y se llenó", dijo.

Y detalló: "Tuvimos que poner la cuarta y se llenó. Ahí fue como decir: si se llena no es porque no está bueno". A diferencia de muchos espectáculos comerciales, Caída Libre aborda problemáticas complejas como la depresión, el abuso de sustancias o los trastornos alimenticios. Para Vieyra, ese enfoque era parte central de la propuesta. "Necesitaba contar cosas reales, conflictos reales", señaló.

Y sumó: "Estamos acostumbrados a ver teatro comercial que no habla de temas o conflictos sociales. Son propuestas más brillantes o más cuidadas para todo público". El musical, en cambio, se propone otra cosa. "No busca ser mainstream ni competir con grandes producciones, sino generar un mensaje y llegar a personas que realmente necesitan ayuda". Sin embargo, el autor aclara que la obra no intenta ofrecer soluciones simples. "Nosotros no tratamos de demostrar que hay una solución mágica para todo ni que hay respuestas para todo. Lo importante es pedir ayuda y saber que siempre tenés un grupo de contención", explicó sobre el eje que atraviesa la historia.

Esa idea también atraviesa el sentido del título. "No habla de la caída en sí, sino de ese momento en el que sentís que estás en el vacío, que estás a punto de caer", detalló y continuó: "Pero siempre hay algo para sostener". El circuito independiente fue clave para que el proyecto pudiera desarrollarse con esa libertad temática. "Hay ciertas cosas que en un teatro comercial muchas veces no se pueden tocar porque está planteado para un público más familiar", explicó. 

Para Ele, el teatro independiente "te da la libertad de expresarte tal cual querés". Al mismo tiempo, el esfuerzo detrás de cada función es enorme. "Ser artista independiente es difícil. Uno tiene que invertir dinero en publicidad, escenografía, vestuario y el alquiler de la sala", señaló. "Normalmente el artista independiente no gana mucho dinero por hacer una función". Muchos actores, explicó, combinan el escenario con otros trabajos: "Van a hacer teatro porque realmente es lo que quieren".

Ele Vieyra y su mamá, Verónica 

A pesar de las dificultades, el circuito alternativo mantiene una vitalidad particular. "Muchas veces el teatro independiente sobrevive gracias al boca en boca, a los amigos y a la gente que recomienda", dijo. Una de las experiencias que más impactó al equipo ocurrió después de una función, cuando un padre asistió al musical con su hija adolescente. "Nos mandó un mensaje por Instagram agradeciendo porque la obra le permitió hablar con su hija de cosas que a veces como padres se pasan por alto", recordó Vieyra. "Gracias a la obra pudieron charlar de ciertas cosas que ella misma le contó sin que él tenga que preguntarle", detalló. 

Ese tipo de reacciones -aclaró- es lo que confirma el sentido del proyecto. "Cuando la gente se va del teatro y nos dice gracias, para nosotros es súper gratificante", expresó. La obra también explora el impacto de las redes sociales en las relaciones personales a través de uno de sus personajes, un influencer obsesionado con la exposición permanente. "El personaje de Lucas trata justamente de la hiperexposición en redes sociales, de que todo tiene que estar subido porque si no no es real", explicó.

Ese comportamiento, en la trama, genera conflictos en un vínculo amoroso con una chica que vive de manera completamente distinta. En su vida personal, Vieyra reconoce mantener una relación ambivalente con el mundo digital. "Tengo una relación de amor-odio con las redes sociales", confesó. "Hoy las uso para promocionar lo que hago, como una carta de presentación artística". Aun así, advierte sobre los riesgos de ese universo. "No todo lo que existe en redes sociales es real", remarcó.

Caída Libre - El Musical, una obra original con libro y letras de Ele Vieyra

Y sentenció "A veces aspiramos a tener la vida de otros que tampoco es real". Aunque nació dentro del teatro independiente, Vieyra no descarta que el musical pueda crecer y ampliar su escala. "La obra está pensada para ser más grande", afirmó. "Mientras pueda crecer, siempre va a ser bienvenido". El motivo, asegura, es colectivo. "El elenco se lo merece. Son todos artistas del teatro independiente, no hay figuras, y se merecen lo que está pasando por todo lo que hacen arriba del escenario", concluyó.