Entre outfits virales, imitaciones televisivas y comentarios filosos, Sofía Solá decidió ponerle palabras propias a una pregunta que se repite en redes: ¿de qué trabaja? La hija de Maru Botana eligió TikTok para responder con un descargo directo, relajado y, sobre todo, sin filtro. "Tengo veinte años. ¿Estudié una carrera? Sí, estudié producción de moda en la UP. No fue una carrera que me gustó, no me quiero dedicar a eso, aunque me gustó estudiarla", arrancó, dejando en claro que su camino no siguió la ruta académica tradicional.
Pero el punto caliente llegó cuando abordó el tema que más ruido genera: su trabajo como influencer. "Emprendí en todo lo que es mi camino de influencer y modelo, o sea, contenido en redes y modelo, que a muchos les puede parecer un trabajo que no es trabajo, pero es un trabajo. A decir verdad, te lleva tiempo y te trae plata. Entonces, es un trabajo", disparó.
Lejos de victimizarse, Solá defendió su elección con entusiasmo: "Es un trabajo que recontramil disfruto y cada vez que tengo que hacer algo me divierte y me divierte crecer en el ámbito y estoy chocha". Además del universo digital, la joven reveló que tiene un rol activo en el negocio familiar. Todos los días se acerca al local más nuevo de su madre en Palermo, donde cumple tareas que van desde lo operativo hasta lo estético.
A su vez, explicó: "Voy todos los días al local de mi mamá y trabajo en lo que es la marca, pero más que nada en el local de Palermo... hago supervisión. Trabajo con cosas del menú y ayudo en lo que es la presencia de estar ahí, controlar todo en el menú, en cómo salen las tortas, en cómo salen los platos, en cómo está el cliente". Eso sí, también bajó el tono a su rol: "No es un puesto así como que te diga supermegaimportante (sic)", admitió, marcando que su participación es flexible y compatible con su agenda como creadora de contenido. "Hay semanas que no puedo ir o no puedo trabajar tanto. Pero vuelvo a mi casa tipo ocho de la noche", agregó.
Y para quienes sacan conclusiones rápidas por sus posteos matutinos, aclaró: "Si me ven que subo un video a las once de la mañana en mi casa es porque voy en horarios más fuertes del local". El descargo no llega en el vacío. Semanas atrás, Moria Casán había puesto el foco sobre Solá con su clásico tono ácido. Tras ver uno de sus videos, lanzó: "No le entiendo ni lo que habla" y remató con ironía: "No llega ni a categoría cheta".
Incluso se animó a imitarla en vivo: "'¿Qué es eso, gorda?'", bromeó, entre risas, y definió su estilo como "una performance". En ese contexto, Solá también dejó ver el desgaste que le generan las críticas constantes. "Me encanta que se interesen por mi vida y que quieran saber a qué me dedico, pero no estoy para que digan de qué trabaja, que no trabaja nunca", sostuvo. Y fue más contundente: "No tengo más ganas de que opinen de ella sin saber".
Lejos de cerrar puertas, la influencer eligió mirar hacia adelante con una mezcla de incertidumbre y entusiasmo: "Soy chica y aún me quedan muchos proyectos y sueños por cumplir... hoy yo estoy chocha con lo que hago, pero uno nunca sabe". Como brújula, se queda con un consejo materno: "La vida te va a llevar en tu camino correcto".