La derrota en Nueva York caló hondo, pero en medio del silencio del vestuario y el llanto en las calles de Buenos Aires, una voz se alzó para ponerle palabras al sentimiento de 47 millones de compatriotas: Pedro Rosemblat, el conductor de Gelatina, no se guardó nada y lanzó una reflexión que se volvió un grito de guerra nacionalista en las redes sociales.
Así las cosas, Rosemblat reivindicó la esencia de ser argentino, esa irreverencia que los centros de poder no perdonan y que nos mantiene con la frente en alto a pesar del dolor e identificó con precisión quiénes son los que hoy brindan con la tristeza argentina.
Con una prosa cargada de verdades, el periodista señaló la envidia que genera la camiseta albiceleste: "Festejan los españoles. Y con ellos, festejan también los ingleses. Varios mexicanos, chilenos, franceses, portugueses. Hincharon por Cabo Verde, por Egipto, por Suiza, por Inglaterra. Deseaban profundamente nuestra derrota, nuestra rendición", comenzó disparando en su posteo viral.
Para Rosemblat, el rechazo global no es casualidad, sino una reacción a nuestra forma de ser: "Hay algo en la irreverencia argentina que no toleran, no soportan, no pueden aceptar. Lloraron y se quejaron durante todo el Mundial. Dijeron que nuestro país, sin moneda ni recursos, había comprado el torneo. Que Infantino, que la FIFA, que Trump".
En su descargo, el (ex) "Cadete" y ahora novio de Lali Espósito recordó que la Argentina no necesita permiso para ser grande. Los números y la historia avalan al país, por más que les pese a los que hoy intentan minimizar la trayectoria: "Porque de los últimos 12 mundiales jugamos seis finales. Porque los mejores de toda la historia nacieron acá. Porque desde el sur del mundo hay un pueblo que batalla, celebra, corre y juega como nadie en el planeta", sentenció con orgullo patriótico, poniendo en valor que haber llegado a la definición del Mundial 2026 es otra medalla de honor para el fútbol nacional.
El cierre de su mensaje fue una caricia al alma de un pueblo herido pero jamás vencido. Pedro Rosemblat apeló a la memoria de los dioses del fútbol argentino para sellar un pacto de lealtad con nuestra bandera: "Ser argentino es la mayor alegría que tenemos, la única que nos queda. Contra todo y contra todos. Con la frente en alto. Con Messi y Maradona. Con ese orgullo que nos hace gritar 'Vamos Argentina' todavía. Y solo nosotros sabemos lo que ese 'todavía' significa. Fue un viaje hermoso. Y hasta acá llegó".