Días atrás, Mauro Icardi ni siquiera era tenido en cuenta por el técnico del Galatasaray: pasó de ser capitán a mirar los partidos desde el banco de suplentes. Sin embargo, en las últimas horas vio algo de luz al final del túnel y logró un hito personal: se convirtió en el máximo goleador extranjero en la historia del club. Como era de esperarse, tras el récord volvió a agarrar ChatGPT y publicó uno de sus ya clásicos testamentos en redes, donde volvió a explicar por qué la China Suárez fue clave en su vida.
En una extensa publicación de Instagram, el delantero repasó sus tres años en el club: desde su llegada, cuando las cosas no salían como los hinchas esperaban, hasta la consagración actual como Máximo Goleador Extranjero. "Llegué hace poco más de tres años, en un momento difícil, en años donde las cosas no estaban saliendo como todos soñaban. Pero desde el primer día sentí algo distinto, sentí que este club no se elige... se siente, se vive, se lleva en el alma", escribió. Lo irónico de sus palabras es que fue el propio jugador quien, años atrás, había contado que no quería mudarse a Turquía y que fue Wanda Nara quien viajó en reiteradas oportunidades para acomodar todo y garantizarle comodidad.
La primera foto del carrete lo muestra con una corona dorada sobre la cabeza, creada con inteligencia artificial, combinada con imágenes suyas en la cancha y de su actual novia alentando desde la tribuna. Un contraste fuerte con lo que ocurría semanas atrás: en los partidos en los que no lograba convertir, el futbolista solía retirarse rápidamente del campo de juego, siendo uno de los primeros en abandonar el estadio. Esta vez, ya consagrado, eligió quedarse hasta el final y recibir la ovación de los hinchas.
En medio de los agradecimientos al club y a su entorno, Icardi tampoco dejó de alimentar su ego: "Un logro personal que no existiría sin ustedes, sin esta camiseta, sin este estadio, sin esta gente que me hizo sentir en casa desde el primer día que pisé Estambul. Lo nuestro no es un amor como cualquier otro, es un amor que no se razona, se siente. Es conexión, respeto, pasión y gratitud. Estoy seguro de que todo el amor que me dieron se transforma hoy en este pedacito de historia que construimos juntos".
Entre los elogios a compañeros, cuerpos técnicos e hinchada, también hubo un espacio para sus hijas: "Y sobre todo gracias infinitas a mis dos hijas por acompañarme en mis primeros años, cada partido alentándome, y hoy, por circunstancias de la vida, a la distancia, pero siempre presentes".
Por último —pero no menos importante— llegó el reconocimiento a la China Suárez: "También quiero agradecer a la persona que estuvo cuando no había luces, ni aplausos, ni certezas. A la mujer que me sostuvo en el peor momento, que me ayudó a levantarme cuando parecía imposible, que me acompañó cada segundo y creyó en mí incluso cuando yo dudaba", escribió.
Si bien la actriz llegó a su vida cuando el futbolista se encontraba fuera de las canchas por una lesión, Icardi remarcó que fue clave para su regreso. Aunque el dato incómodo sigue latente: más allá del festejo actual, el club no tendría decidido renovarle el contrato en junio.
"Ella fue parte silenciosa de cada entrenamiento, de cada decisión y, sobre todo, fue quien más me ayudó a luchar para este regreso. Este presente también es suyo, porque sin su amor, su fuerza y su compañía, nada de esto habría sido posible", agregó.
Por su parte, la China Suárez también presumió el logro en redes sociales: "Feliz récord, amor mío", escribió junto a un emoji de corazón rojo, y deseó: "Que vengan muchos más. Te amo". En el carrete se pueden ver imágenes de la pareja abrazada tras el partido y de la actriz posando en la cancha como toda mujer de jugador.