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Ridículo, dramático y humano

Yakuza Kiwami 3 & Dark Ties: nostalgia, piñas y drama existencial en el mismo paquete

Entre peleas callejeras, minijuegos absurdamente tiernos y debates del fandom, la saga vuelve a demostrar que puede ser ridícula y profunda al mismo tiempo.

09 Febrero de 2026 12:05
Yakuza Kiwami 3 & Dark Ties

El 12 de febrero de 2026 llega Yakuza Kiwami 3 & Dark Ties a Nintendo Switch 2, pero BigBang ya tuvo un adelanto y la sensación es clara: esto no es un simple remake, es un experimento emocional. Sega tomó un juego viejo, lo mezcló con uno completamente nuevo protagonizado por su antagonista y el resultado parece un spin-off disfrazado de remaster... o al revés. Porque en esta saga nunca alcanza con decir "vuelve Kiryu". Siempre vuelve, pero distinto.

Kiwami 3 arranca donde los fans recuerdan: Kazuma Kiryu intenta vivir en paz dirigiendo el orfanato Morning Glory en Okinawa. Spoiler: la paz dura poco. Conspiraciones, mafias locales y gente queriendo quedarse con la tierra del orfanato lo obligan a repartir golpes otra vez. Durante la demo nos tocó el conflicto con la familia Ryudo, donde peleamos contra Shigeru Nakahara y Rikiya Shimabukuro. 

Pero el cambio más interesante no fue la pelea, sino un detalle nuevo: Rikiya pasa de odiar a Kiryu a respetarlo al verlo arriesgar su vida para salvar a un comerciante. La escena no existía en 2009 y funciona como declaración de intenciones: esta versión quiere rehacer emociones, no solo gráficos. En combate, Kiryu alterna entre su clásico estilo Dragon of Dojima y el nuevo estilo Ryukyu. Traducido: podés improvisar armas apretando botones y aun así sentirte un maestro marcial. 

El Dragon Finisher -con dragón rugiendo de fondo- sigue siendo gloriosamente exagerado. Pero la verdadera sorpresa no está en las piñas, sino en la crianza. La vida en Morning Glory convierte tareas domésticas en mecánicas jugables: cocinar, coser, ayudar con la tarea. Subís el "nivel de papá" generando confianza con los chicos. Sí, Sega hizo un sistema de progresión basado en ser buen padre. Y funciona: termina siendo más emotivo que muchas cinemáticas.

Yakuza Kiwami 3 & Dark Ties

El juego también suma el modo Bad Boy Dragon, donde Kiryu lidera a las Haisai Girls, una banda de motociclistas de Okinawa que pelea contra los Tokyo Night Terrors. Hay batallas de hasta 20 aliados contra más de 100 enemigos y guerras territoriales estilo estrategia ligera. Y como todo Yakuza, las misiones secundarias bordean el delirio: desde repartir helados evitando luchadores de sumo hasta reclutar ancianas con suéter de leopardo para tu equipo.

Nada de esto rompe la narrativa. Al contrario: es la narrativa. El verdadero giro viene con Dark Ties, un juego completo protagonizado por Yoshitaka Mine, antagonista de Yakuza 3. Frío, distante y poco interesado en discursos sobre la familia, Mine es todo lo contrario a Kiryu. Su combate basado en shoot boxing es veloz y elegante... hasta activar el modo Dark Awakening, donde pasa a una brutalidad directa: arrastrar enemigos por el suelo y golpearlos sin piedad. 

La mecánica refleja su personalidad mejor que cualquier diálogo. La parte más interesante son sus "buenas acciones". Mine ayuda gente en nombre de Kanda para mejorar su reputación, pero deja claro que considera inútil la caridad. La jugabilidad es similar a la de Kiryu, pero la intención cambia todo: hacés el bien por motivos cuestionables. Por primera vez la saga te deja mirar el mundo moral de Yakuza desde el lado equivocado.

Yakuza Kiwami 3 & Dark Ties

Los desarrolladores explicaron que no querían recrear lo mismo. Reescribieron partes de la historia, ampliaron vínculos y cambiaron la introducción completa. Desde los primeros capítulos ya se siente diferente. Eso divide al fandom. Algunos aman la reinvención; otros temen que se toque demasiado un clásico. La saga siempre cambió su propia historia -personajes que "reviven", tatuajes que mutan, eventos reinterpretados- pero nunca de forma tan directa.

Y hay polémica real: el nuevo actor de Goh Hamazaki generó rechazo por acusaciones de conducta inapropiada y Sega guarda silencio, algo que contrasta con recasts anteriores en la serie. Tras probarlo, la conclusión es simple: Yakuza Kiwami 3 & Dark Ties no intenta ser fiel al pasado sino fiel al espíritu de la saga. Ese espíritu donde podés: salvar huérfanos, liderar una pandilla de chicas motociclistas, filosofar sobre la moral mafiosa, y cinco minutos después golpear a cien personas con una bicicleta.

Yakuza Kiwami 3 & Dark Ties

Ridículo, dramático y sorprendentemente humano. Si Yakuza siempre fue una mezcla de melodrama criminal y sitcom japonesa, esta edición doble parece la versión más consciente de sí misma. Y quizá la más interesante desde Yakuza 0