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"Hagan lío": el legado del papa Francisco que sigue más vivo que nunca a un año de su muerte

El pontífice quiso dejar su huella en los más jóvenes.

21 Abril de 2026 17:46
El Papá Francisco

Este 21 de abril se cumple un año del paso a la inmortalidad del Papa Francisco, el líder espiritual que transformó la Iglesia católica con un mensaje cercano, disruptivo y profundamente humano. 

Su partida, ocurrida en 2025 a los 88 años en el Vaticano, dejó una huella imborrable no solo en la fe sino también en la cultura contemporánea. 

Se cumple un año de la muerte del Papa Francisco

Pero si hay una frase que logró sintetizar su espíritu y atravesar generaciones, fue aquella que pronunció ante miles de jóvenes: "Hagan lío". Lejos de ser una simple consigna, "hagan lío" fue una invitación directa a cuestionar lo establecido, a no conformarse y a involucrarse activamente en la construcción de un mundo más justo.

Francisco entendía que los jóvenes no eran el futuro, sino el presente. Por eso, los interpelaba sin rodeos: los quería protagonistas, incómodos, comprometidos.

El Papa Francisco intentó llegar a los más jóvenes

Ese mensaje, que en su momento sorprendió por romper con el lenguaje tradicional de la Iglesia, se convirtió con el tiempo en una marca registrada de su pontificado. Hoy, a un año de su muerte, sigue vigente en movimientos sociales, espacios educativos y comunidades religiosas que lo adoptaron como bandera.

"Tengan coraje, vayan adelante. Muévanse", les ordenó a los jóvenes y supo que a no todos le iba a gustar: "Y a veces digo una cosa que por ahí no le guste. Hagan lío, hagan baruyo, dialoguen con los viejos que son la sabiduría y que ellos los escuchen a ustedes", suplicó. 

Papa Francisco

Durante sus 12 años al frente del Vaticano, Francisco se destacó por acortar distancias. Fue el primer papa latinoamericano, el primero jesuita y uno de los pocos en la historia reciente que logró conectar con nuevas generaciones sin solemnidad excesiva. 

Su estilo directo, sus gestos y su capacidad para poner en palabras temas incómodos —como la desigualdad, el cambio climático o la exclusión— lo convirtieron en una figura global que trascendió lo religioso. "Hagan lío" no fue una frase aislada: fue el reflejo de una forma de ver el mundo.

A un año de su muerte, las ceremonias y homenajes se multiplican en todo el mundo, desde el Vaticano hasta la Argentina, su tierra natal. Sin embargo, más allá de los actos oficiales, su verdadero legado parece latir en otro lugar: en cada joven que decide involucrarse, en cada comunidad que se organiza y en cada voz que se anima a cuestionar. Porque si algo dejó claro el Papa Francisco es que la fe y la vida no pueden vivirse desde la comodidad. Hay que hacer lío.