En un país donde la inflación se convirtió en el principal enemigo del bolsillo y donde los reclamos docentes se multiplicaron durante los últimos años, Santiago del Estero logró destacarse por un dato que rompe la tendencia nacional: fue una de las únicas dos provincias argentinas que consiguió mejorar el salario real de sus docentes entre marzo de 2023 y marzo de 2026. Así lo revela un informe elaborado por el economista especializado en educación Alejandro Morduchowicz, que analizó la evolución salarial del sector docente en las 24 jurisdicciones del país tomando como base datos oficiales del INDEC y de la Secretaría de Educación de la Nación.
Según el relevamiento, los maestros santiagueños registraron una mejora del 8,4% en su salario real durante ese período, ubicándose entre las excepciones de un escenario caracterizado por el deterioro del poder adquisitivo. El dato adquiere especial relevancia porque la realidad nacional fue exactamente la contraria. De las 24 jurisdicciones argentinas, 22 sufrieron pérdidas salariales en términos reales, en muchos casos de una magnitud considerable.
La única provincia que superó a Santiago del Estero fue Santa Cruz, donde los docentes lograron una recomposición del 13,6%. Ambas jurisdicciones quedaron aisladas en un mapa dominado por números en rojo. El informe muestra además que diez provincias registraron caídas superiores al 20%, reflejando uno de los períodos más difíciles para los trabajadores de la educación en los últimos años.
El golpe más fuerte se produjo durante 2024, cuando la aceleración inflacionaria coincidió con la eliminación del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), un componente salarial que durante años funcionó como complemento de los ingresos del sector. De acuerdo con el análisis de Morduchowicz, la desaparición de ese fondo explicó entre un 6% y un 10% de la pérdida salarial registrada en distintas provincias.
El resto de la caída estuvo asociado a las políticas salariales implementadas por cada administración provincial. Los contrastes son contundentes. Mientras Santiago del Estero logró preservar e incluso mejorar el poder de compra de los haberes docentes, otras jurisdicciones enfrentaron derrumbes históricos. El caso más extremo fue el de San Luis, donde el salario real cayó un 51,5% en apenas tres años. Salta también aparece entre las más afectadas, con una pérdida del 34,4%.
Según el informe, ambas provincias necesitarían fuertes recomposiciones para que los docentes recuperen el nivel de ingresos que tenían en 2023. En ese contexto, la situación santiagueña aparece como una rareza dentro del escenario educativo nacional. La mejora salarial no sólo permitió sostener el ingreso frente al avance de la inflación, sino que ubicó a la provincia entre las pocas jurisdicciones capaces de incrementar el salario real de los trabajadores de la educación en un período marcado por el ajuste, la reducción de transferencias nacionales y el encarecimiento de los costos de vida.
El panorama general, sin embargo, continúa siendo complejo. La eliminación del FONID, los recortes en distintas áreas vinculadas al sistema educativo y la pérdida de poder adquisitivo generaron durante los últimos años protestas, movilizaciones y conflictos salariales en buena parte del país. Por eso, los números que exhibe Santiago del Estero adquieren un peso particular. Mientras gran parte de las provincias lucha por recuperar el terreno perdido, el distrito logró ubicarse entre los pocos que consiguieron atravesar la tormenta sin que los salarios docentes quedaran rezagados frente a la inflación.