Esta mañana, el barrio de Constitución amaneció sumido en el caos. El reloj marcaba las 7 de la mañana y las calles circundantes a la legendaria estación estaban repletas de cientos de miles de usuarios de colectivos y trenes que se encontraron en una situación desesperante tras el paro de la Línea C de subtes.
La escena era un reflejo crudo de un país que parece desmoronarse bajo el peso de la desidia y la falta de respuestas del gobierno de La Libertad Avanza conducido por Javier Milei y su séquito de funcionarios. Entre los afectados, un trabajador expresó su bronca a los micrófonos de AR/12, un testimonio que resumió el hartazgo de una sociedad que ya no aguanta más.
"No le da la cabeza para ser presidente, no le da. ¿No se dan cuenta que es un loquito? Somos todos pobres, nadie tiene laburo, es todo una mierda. ¿A dónde está la Argentina grande de la que habló? Cuando quería que lo votemos, ¿a dónde está? Es un enfermo. No se dan cuenta. Ya está, loco, tenemos que tener un político normal, que venga y se preocupe por la gente de verdad. No que le chupe a uno todo un huevo. Ese es un infeliz, le importa a él nomás. Mira lo que es esto, y todos laburanteS. No sabemos ni para dónde ir", dijo con evidente frustración.
Con la temperatura elevada, el trabajador también despotricó: "Este es el reflejo del país de cómo está manejado el país, este es el reflejo. Todos sin laburo, la gente gana monedas, sobrevive con nada. Está podrida la gente de toda esta basura. Vinieron con promesas de mejora y estamos peor, peor, peor".
El paro fue convocado por los trabajadores del subte hace sólo 13 horas en reclamo del cumplimiento de un acuerdo firmado en mayo de 2024, en el que se establecía el retiro de los trenes Nagoya 5000 debido a su contaminación con asbesto, un material altamente tóxico. Sin embargo, a pesar del compromiso adquirido por la empresa EMOVA y el Gobierno de la Ciudad, los trenes siguen operando, poniendo en riesgo la salud de miles.
Néstor Segovia, secretario general de AGTSyP, fue contundente: "El servicio de la línea C se encontrará interrumpida por medida gremial. La empresa no cumple con el acuerdo firmado en el acta del 31/5/24 dónde los Nagoya 5000 con asbesto ya no estarían en circulación para esta fecha. ¡No queremos más asbesto en el subte!".
Por su parte, Claudio Dellecarbonara, también dirigente del sindicato del subte, expuso la gravedad del problema: "Estamos en la estación Constitución de la línea C acompañando a las compañeras y los compañeros de la línea en la medida de fuerza que están llevando adelante hoy, reclamando que la empresa EMOVA cumpla con la palabra prometida, que cumpla con el acta firmada que retire de circulación en esta línea los trenes Nagoya 5000 que están contaminados con asbesto".
Dellecarbonara recordó que esta negligencia ya ha cobrado vidas: "La salud de los trabajadores, de las trabajadoras, de los usuarios no puede seguir siendo expuesta a la contaminación que lamentablemente ya le costó la vida a seis de nuestros compañeros, afectó a otros 140 y que pone en riesgo cotidianamente a millones".
Como si esto fuera poco, cabe recordar que el mes de junio que recién empieza viene con un golpazo al bolsillo del laburante: en la Provincia de Buenos Aires, el boleto mínimo superará los mil pesos y pasará de $968,57 a $1.015,06. En la Ciudad, el tramo básico llegará a $788,41; el subte pasará de $1.490 a $1.558,54. Y como si eso fuera poco, el 15 de junio comenzará otra ronda de aumentos para las líneas nacionales que conectan el Conurbano con Capital Federal.
El testimonio del trabajador y las palabras de los dirigentes sindicales reflejan el hartazgo de vivir en un país en el que la macroeconomía vale más que cientos de miles de trabajadores. La pregunta del millón es: ¿cuánto más puede un cuerpo?