La inflación de abril fue del 2,6% según lo elaborado por el Instituto de Estadísticas y Censos (INDEC) y el Gobierno nacional lo festejó en redes sociales como una recuperación en relación al 3,4% que había registrado el indicador en marzo, mientras que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) interanual alcanzó el 32,4%. Por más celebraciones que haya, el alivio expuesto por la gestión de Javier Milei no se condice con el hecho de que sólo en el primer cuatrimestre los aumentos de precios llegaron al 12,3% y superaron la expectativa anual que había, que era del 10,1%.
A la cabeza de los incrementos estuvieron los precios regulados con un 4,7% más, a propósito del aumento del transporte y la electricidad. Detrás quedó el IPC núcleo con un 2,3%, e impulsado por la suba en alquiler de la vivienda y gastos conexos, y en restaurantes y comidas fuera del hogar. Por otro lado las subas en indumentaria se compensaron con los marcados descensos en los precios del turismo y de las frutas que hubo.
En términos de divisiones precisas, Transporte estuvo arriba de todo con el 4,4% que marcó, que tuvo su impulso en los aumentos en los combustibles que fueron amortizados por el aumento del 1% que hizo YPF y la decisión posterior de prorrogar por 45 días más el congelamiento de precios en el área. Aunque Educación tampoco se quedó muy atrás, ya que estuvo en un 4,2%, como un rebote de la vuelta a la escuela que había sacudido en marzo.
De la mano de dos rubros que crecieron menos, como Alimentos y bebidas no alcohólicas con un 1,5% y Recreación y cultura con un 1%, se logró frenar el aumento del costo de vida, que llevaba diez meses en pleno ascenso. La estadística reciente cortó eso y fue motivo de festejos en el Gobierno nacional. "Retornando a la normalidad. A pesar de los intentos golpistas de la política (y sus socios del círculo rojo) y el shock externo, la inflación retoma el sendero decreciente", escribió Milei en su cuenta de X (ex Twitter), como respuesta a un posteo de su ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, que celebrar la inflación "más baja en cinco meses".
La celebración desmedida acerca del freno al crecimiento de la inflación parece exagerada cuando se tiene en cuenta que el Gobierno no pudo cumplir con un punto clave pactado en el Presupuesto nacional, en relación a las estimaciones anuales, que ya fueron superadas con creces en este primer cuatrimestre. La ejecución de los fondos públicos se contraerá mientras más se aleje la cifra anual del 10,1% que esperaban.
Mayo del 2025 con 1,5% había sido la última vez que el IPC había retrocedido. De junio en adelante anotó una racha que llegó a superar el 3%: junio 1,6%, julio 1,9%, agosto 1,9%, septiembre 2,1%, octubre 2,3%, noviembre 2,5%, diciembre 2,8%, enero 2,9%, febrero 2,9% y marzo 3,4%.