En un país donde la estabilidad económica parece ser una quimera, el ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, se convierte en el protagonista de una tragicomedia financiera. Con la soltura de un coach motivacional, el "Messi de las finanzas" instó a los argentinos a abandonar su desconfianza y a depositar sus dólares en el sistema financiero local. Todo esto mientras él, en un acto de coherencia digna de admirar, mantiene casi dos tercios de su patrimonio fuera del país. ¡Ejemplo de patriotismo económico!
Durante una presentación en Mendoza, Caputo, quien ostenta el título de ser el mayor endeudador de la historia argentina, lanzó su pedido desesperado: "Tienen los dólares en sus casas, perdiendo plata, y el que más pierde es el país". Y ahí va la más grande de las paradojas: este ex funcionario macrista, cuyo patrimonio de $11.800 millones (hasta 2024) está mayoritariamente resguardado en cuentas y acciones en el extranjero. ¿Será que le teme al famoso "riesgo kuka" que él mismo inventó?
El ministro, con una serenidad admirable, explicó que la culpa del estancamiento económico no recae en las políticas del gobierno —¡faltaba más!— sino en los ahorristas que prefieren esconder sus dólares bajo el colchón; en línea con esto, el Banco Nación publicó una lisérgica campaña publicitaria de colchones hablando entre sí para fomentar a los ciudadanos de dejar de guardar los verdes en sus casas y dejarlos en el sistema financiero argentino.
Según el diagnóstico de Caputo, la economía nacional no necesita más producción ni políticas públicas sólidas: lo único que hace falta es que los ciudadanos confíen ciegamente y entreguen sus ahorros. Todo muy lógico, viniendo de alguien que parece haber encontrado la estabilidad económica en bancos extranjeros.
Caputo incluso se permitió bromear sobre los obstáculos burocráticos que enfrentan quienes deciden blanquear sus ahorros: "Ustedes van a un banco y les siguen rompiendo los cocos pidiendo cosas que no les tienen que pedir. Por eso pusimos a competir a las ALIC". Un comentario simpático, sin duda, aunque uno no puede evitar preguntarse si los bancos extranjeros donde él guarda su fortuna también le "rompen los cocos".
Pero la joya de la corona fue su análisis político-económico. Con un tono profético, aseguró: "El riesgo kuka no existe porque yo creo que hay cero probabilidad de que el kirchnerismo vuelva. Cero. Va a ser un papelón de elección el año que viene", dijo contundentemente.
Y mientras pide sacrificios a los argentinos, sus propios bienes pintan un cuadro muy diferente. Según su declaración jurada ante la Oficina Anticorrupción, Caputo posee propiedades millonarias en Buenos Aires, Neuquén y Santiago del Estero; vehículos de lujo; un yate; y depósitos bancarios en el extranjero por un valor equivalente a $5.937 millones. Eso sin contar las acciones por $1.870 millones en una compañía radicada fuera del país. En resumen, el llamado de Luis "Toto" Caputo para que los argentinos confíen en el sistema financiero local tiene toda la credibilidad del mundo... siempre y cuando uno ignore por completo dónde él guarda su propio dinero.