El empresario Marcelo Porcel, de 51 años, conocido en el ámbito inmobiliario y agropecuario, fue recientemente procesado este lunes 6 de abril por el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°50, bajo la dirección del juez Carlos Manuel Bruniard, en una causa que lo acusa de haber cometido graves delitos sexuales contra menores. La investigación lo señala como autor de abusos sexuales gravemente ultrajantes, corrupción de menores y producción de material de abuso sexual infantil.
Según consta en la resolución judicial, Porcel habría abusado sexualmente de al menos diez compañeros de clase de su hijo, todos menores de trece años y estudiantes del Colegio Palermo Chico. El documento judicial es contundente: "Los abusos concurren en forma ideal con el delito de corrupción de menores de 13 años en al menos 10 oportunidades en concurso ideal con la producción de representaciones de un menor de 18 años de sus partes genitales con fines predominantemente sexuales".
La investigación, que comenzó el 5 de julio de 2024 a raíz de denuncias presentadas por las familias de los menores afectados, describe un patrón sistemático de abusos que habrían tenido lugar en distintas propiedades del empresario. Y, entre los lugares señalados se encuentran el domicilio familiar de Porcel en Palermo, un departamento vacío propiedad de su madre en la Torre Le Parc, Puerto Madero, y sus oficinas. En estos espacios, Porcel presuntamente organizaba encuentros en los que incitaba a los adolescentes a consumir alcohol y participar en apuestas en línea.
Uno de los hallazgos más perturbadores surgió durante el peritaje realizado sobre los teléfonos móviles del empresario. Los investigadores encontraron imágenes explícitas que refuerzan las acusaciones: entre las pruebas más relevantes se hallaron fotografías de amigos del hijo de Porcel desnudos, incluyendo imágenes como la de un adolescente duchándose y otro en calzoncillos al frente de una cama. Estas fueron reconocidas por uno de los denunciantes y sus padres, lo que complicó aún más la situación judicial del empresario.
A pesar de la gravedad de las acusaciones, Porcel permanecerá en libertad mientras continúa el proceso judicial. Sin embargo, el juez Bruniard le impuso medidas restrictivas, incluyendo la prohibición de acercarse a menos de 300 metros de los denunciantes, del Colegio Palermo Chico y del club GEBA, donde los menores realizaban actividades deportivas. Asimismo, se le prohibió salir del país y se le dictó un embargo por 112 millones de pesos.
El abogado defensor del empresario, Roberto Rallin, aún no emitió declaraciones públicas sobre el procesamiento. Por otro lado, el abogado de las familias denunciantes, Pablo Hawlena Gianotti, solicitó la detención inmediata del acusado: "La magnitud de las pruebas y la naturaleza reiterada de los delitos exigen que Porcel enfrente este proceso desde la cárcel", afirmó Gianotti.
La causa toma una dimensión aún mayor tras la incorporación reciente de un nuevo denunciante, lo que llevó al fiscal Pablo Turano a solicitar una nueva indagatoria para el empresario Marcelo Porcel. Este hecho ha retrasado la citación formal por parte del juez Carlos Manuel Bruniard.