Un episodio de violencia y caos sacudió la tranquilidad del barrio de Villa Crespo cuando un cabo de la Policía Federal, Cristian Antonio Brítez, abrió fuego en plena calle Fitz Roy al 300.
En un estado evidente de borrachera, el oficial desató el pánico entre los vecinos al disparar 14 veces contra el frente de una empresa gastronómica, hiriendo a un trabajador e impactando en la ventana de una casa cercana abriendo el horror en la comunidad con su accionar descontrolado.
El hecho quedó registrado en un video que muestra con crudeza la secuencia. Brítez, tambaleándose y con dificultades para caminar, descendió de un auto sin patente. Con el arma en ambas manos, comenzó a disparar indiscriminadamente. A pesar de vaciar el cargador, continuó apretando el gatillo, como si no percibiera que ya no quedaban municiones. Los testigos describieron la escena como aterradora, mientras los disparos resonaban en la mañana y los trabajadores que estaban ingresando a sus puestos buscaban refugio.
Tras agotar las balas, el cabo intentó esconderse detrás de un vehículo y luego en la entrada de una vivienda. Allí, en un estado de furia y confusión, persistió en su intento de disparar con el cargador vacío, mientras gritaba "soy un soldado". Su comportamiento errático y peligroso mantuvo a todos en vilo.
Un oficial de la Policía de la Ciudad intentó calmarlo desde la distancia, instándolo a soltar el arma cuando le gritó: "Flaco, tirá el fierro". Sin embargo, Brítez respondió con gritos y movimientos amenazantes. Con la pistola aún en mano, se apoyó contra un árbol, tambaleó hacia un auto gris oscuro y volvió a apuntar hacia posibles objetivos. La tensión era palpable.
Finalmente, tras varios minutos de incertidumbre, el policía federal descartó su arma, una Pietro Beretta 9 milímetros, y trató de escapar. Fue detenido poco después por las autoridades, quienes incautaron el arma, el vehículo y las 14 vainas servidas. Además, se le realizó una prueba de dermotest para confirmar su implicancia en los disparos.
El incidente dejó a los vecinos conmocionados y reavivó el debate sobre el control y la responsabilidad dentro de las fuerzas de seguridad en manos de La Libertad Avanza. La Unidad de Flagrancia Norte tomó intervención en el caso, mientras los y las vecinas de Villa Crespo intentan recuperarse del impacto emocional que dejó este violento episodio.