La Patagonia argentina, conocida por sus majestuosos paisajes y su biodiversidad única, atraviesa una crisis ambiental sin precedentes. Los incendios forestales que azotan el norte de Chubut, el Parque Nacional Los Alerces y las cercanías de El Chaltén tienen impacto devastador, aunque plantean fuertes sospechas que rodean su origen.
Uno de los focos ígneos más preocupantes se da en el extremo norte de Chubut, donde el fuego lleva consumido cientos de hectáreas desde su inicio el pasado 5 de enero. La situación es crítica: localidades como Epuyén y El Hoyo se encuentran en alerta máxima, con evacuaciones masivas y tramos de la emblemática Ruta 40 cerrados por momentos debido al avance de las llamas. Aunque la ruta fue reabierta este viernes a las 8 de la mañana, el peligro persiste.
Abel Nievas, secretario de Bosques de Chubut, calificó la situación como "la peor tragedia ambiental en 20 años". Las condiciones climáticas extremas -sequías históricas, temperaturas elevadas y ráfagas de viento- dificultan enormemente el trabajo de los brigadistas. Más de 3 mil personas fueron evacuadas en cuestión durante estos días, mientras que diez viviendas en Puerto Patriada quedaron reducidas a cenizas.
La fiscal general Débora Barrionuevo, a cargo de la investigación, dejó entrever una realidad preocupante: existen indicios claros de que el incendio fue provocado intencionalmente. Es que el foco inicial se ubicó en una loma aislada, lejos de viviendas y rutas principales y , según Barrionuevo, en el lugar se encontraron rastros de combustible, aunque aún se investiga si se trata de nafta, gasoil u otro líquido acelerante: "Estamos trabajando para determinar qué tipo de combustible se utilizó y quiénes podrían estar detrás de este acto criminal", afirmó la fiscal.
Los Alerces: la lucha por proteger vidas y bienes
En paralelo, el Parque Nacional Los Alerces enfrenta otro incendio devastador. Aunque inicialmente fue contenido en diciembre pasado, el fuego se reactivó debido a las altas temperaturas y la sequía persistente. Las autoridades cambiaron su estrategia: ya no intentan detener las llamas, sino proteger a las poblaciones y bienes dentro del área afectada.
Un comunicado oficial de Parques Nacionales confirmó que el operativo está coordinado con la Agencia Federal de Emergencias (AFE) y el gobierno provincial. Brigadistas de diversos parques nacionales trabajan incansablemente bajo condiciones extremas: temperaturas cercanas a los 30 grados, baja humedad y fuertes vientos que avivan las llamas.
El Chaltén: otro frente crítico
El cerro El Huemul, cerca de la localidad turística de El Chaltén, también enfrenta un incendio forestal activo. Combatientes en tierra y medios aéreos trabajan sin descanso para contener el avance del fuego. En esta zona, al igual que en los otros focos, las Fuerzas Armadas y el Ministerio de Defensa han desplegado recursos para apoyar las operaciones.
La intervención incluye ayuda humanitaria, apoyo logístico y refuerzo operativo para proteger tanto la vida humana como los recursos naturales. Sin embargo, las condiciones climáticas adversas complican los esfuerzos.
Mientras los brigadistas luchan contra el fuego y las comunidades enfrentan evacuaciones masivas, las investigaciones avanzan para esclarecer si estos siniestros son producto de negligencia o actos deliberados. Lo cierto es que la Patagonia argentina está herida, y su recuperación dependerá no solo del arduo trabajo de los combatientes, sino también de un compromiso firme por parte de las autoridades nacionales del gobierno de Javier Milei que, desde su llegada desfinanció la Ley de Manejo del Fuego en un 69%.