El trágico siniestro vial ocurrido en la zona de La Frontera, en Pinamar, que dejó a Bastian Jerez al borde de la muerte todavía está lejos de resolverse. El niño de 8 años quien viajaba en un UTV junto a su familia, sufrió graves heridas tras el choque con una camioneta Volkswagen Amarok conducida por el empresario Manuel Molinari, oriundo de Junín. Las investigaciones avanzan mientras la familia del menor enfrenta momentos de angustia y desesperación.
El último parte médico emitido tras el traslado de Bastián a Mar del Plata reveló que el niño presenta "múltiples fracturas de cráneo", además de otras lesiones severas. El equipo médico decidió realizar estudios complementarios, incluyendo tomografías de cráneo, tórax, cervical y abdomen, que confirmaron la gravedad del cuadro. Como medida urgente, se le colocó una válvula para monitorear la presión intracraneal antes de proceder con una intervención abdominal.
El menor fue ingresado al Hospital Interzonal Especializado Materno Infantil (HIEMI) para ser sometido a su tercera operación, en este caso destinada a retirar un packing hepático y efectuar el cierre abdominal pendiente. Sin embargo, su estado crítico obliga a los médicos a postergar procedimientos y priorizar su estabilización.
La palabra de Molinari
Manuel Molinari, señalado como el conductor de la Amarok involucrada en el accidente, rompió el silencio a través de un comunicado en sus redes sociales. "Quiero agradecer de corazón a todos los que se han comunicado y manifestado su preocupación por lo ocurrido", expresó en su cuenta de Instagram.
En su mensaje, pidió prudencia y respeto en este difícil momento: "Estamos atravesando un momento difícil, y lo más importante es la salud del niño. Pido prudencia, respeto y sobre todo oraciones por él y su familia".
"Confío en que la verdad y la justicia van a aclarar las cosas", finalizó su declaración, mientras las autoridades avanzan con los peritajes necesarios para reconstruir la mecánica del choque. Ambos vehículos permanecen secuestrados como parte de la investigación judicial.
Por su parte, Macarena, madre del pequeño Bastián, no ocultó su indignación y señaló directamente al conductor de la Amarok como responsable del siniestro. La causa judicial sigue su curso con carátula de lesiones culposas, mientras crecen las exigencias por justicia por parte de los familiares.