La directora del Museo Histórico Nacional (MHN), María Inés Rodríguez Aguilar, presentó este martes su renuncia indeclinable tras la publicación en el Boletín Oficial del decreto que dispone el traslado del histórico sable corvo del General José de San Martín al Museo del Regimiento de Granaderos a Caballo. La decisión, firmada por el presidente Javier Milei y el ministro de Defensa, Carlos Presti, generó tal polémica y sobrevino una discusión histórica que dejó expuestas las intenciones políticas que hay detrás de la medida.
El sable corvo, símbolo de la gesta libertadora de San Martín, es una de las piezas más emblemáticas del patrimonio histórico argentino. Desde 1897, permaneció bajo custodia del Estado pero desde 2015 por un decreto de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner fue trasladado al MHN donde se encuentra resguardado con un sistema de triple protección y vigilado por dos granaderos en una sala especialmente acondicionada. Sin embargo, la decisión del gobierno de trasladarlo al Regimiento de Granaderos.
Rodríguez Aguilar, quien había anticipado su dimisión si se concretaba el traslado, expresó su desacuerdo en una breve carta en la que calificó la medida como una muestra de "disconformidad a las medidas adoptadas por el Poder Ejecutivo". En su declaración, la historiadora señaló que la decisión del gobierno surge de "una interpretación muy original" del proceso de donación del sable histórico. Además, advirtió sobre las implicancias negativas que esta medida podría tener para el patrimonio cultural argentino.
"Este conflicto no es nuevo en la Nación", afirmó Rodríguez Aguilar en diálogo con el diario Clarín. "Ya pasó en 1844 cuando San Martín se lo dona a Rosas, luego cuando interviene Sarmiento y así forma parte de los sectarismos extremos que hacen a la sociedad".
Uno de los puntos más controvertidos es el hecho de que el Museo del Regimiento de Granaderos, destino final del sable, actualmente se encuentra cerrado por reformas. Según confirmaron fuentes del Ministerio de Defensa, los gastos de modernización del museo están siendo financiados por la Fundación de Granaderos, presidida por Bettina Bulgheroni, quien mantiene una estrecha relación con Karina Milei, hermana del presidente y secretaria general de la Presidencia.
La medida presidencial fue interpretada como un gesto político hacia el Ejército y un reconocimiento al Regimiento de Granaderos, que en 2025 designó al mismísimo Milei como "granadero honorífico". Esta decisión, sin embargo, genera verdadera preocupación entre especialistas en patrimonio y trabajadores del MHN que consideran que el decreto podría sentar un precedente "nefasto" al abrir la puerta a reclamos de restitución de donaciones tanto por parte de privados como de provincias.
El traslado también fue criticado por la falta de notificación al equipo de conservación del MHN, que no fue informado sobre los detalles logísticos ni las medidas para garantizar la seguridad de la reliquia. Aunque la Subsecretaría de Patrimonio Cultural envió a una restauradora para evaluar las condiciones del sable, los expertos temen que el apuro por realizar el acto oficial en la localidad santafesina de San Lorenzo este sábado a las 19 horas comprometa los protocolos necesarios para preservar una pieza histórica tan valiosa.
El destino final del sable corvo también genera inquietudes. El Museo del Regimiento de Granaderos no cuenta con un equipo especializado en conservación y hasta ahora opera como un "museo de réplicas". Esta decisión refleja una falta de planificación y cuidado hacia el patrimonio histórico nacional.
Por otro lado, la medida cuenta con el respaldo del secretario de Cultura de la Nación, Leonardo Cifelli, quien hasta ahora sostiene un perfil bajo en esta controversia. Ahora, con la renuncia de María Inés Rodríguez Aguilar, se abre un nuevo capítulo en la historia del MHN. El cargo de director será concursado este año y será responsabilidad de Cifelli elegir a un nuevo titular entre una terna propuesta por un jurado de especialistas.