En pleno tratamiento en el Congreso de la Nación Argentina del proyecto para bajar la edad de imputabilidad de 16 a 14 años, el ex jefe de la Policía de Buenos Aires, Salvador Baratta, lanzó declaraciones que sacudieron el debate público por su tono y su enfoque. En diálogo con Radio Rivadavia, el ex comisario afirmó que "el 70 por ciento de los menores terminan muertos" y sostuvo que "la ley está barbara para los menores que ya son delincuentes".
Su diagnóstico fue todavía más contundente al referirse a los institutos actuales: "En los institutos que tenemos hoy, no se va a recuperar nadie de la delincuencia. Y les digo más: yo todos los casos que tuve de menores ¿sabe como terminaron?, el 70 por ciento muertos. Porque el Estado vela mucho por los derechos humanos del pibe, pero lo deja en la calle para que se vuelva a cagar a tiros con la policía".
Las afirmaciones, formuladas sin estadísticas oficiales que las respalden públicamente, instalan una mirada centrada casi exclusivamente en el castigo y la segregación. Baratta incluso relativizó la discusión sobre la edad puntual de imputabilidad: "La ley está bárbara para los menores que ya son delincuentes. A mí lo que me preocupa no es meter presos a los menores de 14 años, 12, 13, la edad que le quieran poner a la imputabilidad", dijo.
Y aclaró: "A mí me interesa a los que están entrando en el sistema criminal que acá nadie le da bolilla a eso". En ese sentido, reclamó un endurecimiento estructural del sistema: "Acá tenemos que acompañar esta ley con una ley mucho más drástica, que el menor que está en peligro en el seno familiar sea sacado de esa familia, sea puesto en una familia de guarda, porque si no esto es un ejército de hormigas".
La metáfora escaló aún más cuando comparó la situación con un conflicto bélico: "Ahora vamos a meter presos a los de 14, pero atrás vienen los de 9, los de 8, los de 7. Acá venimos de dos generaciones de pibes que venían robando, que iban a visitar a los padres de la cárcel. Esto es como el combate en la guerra, matamos al enemigo y punto. El que viene de frente, listo, va preso. ¿Y los que vienen atrás?".
En la misma línea, planteó un escenario familiar determinista: "Un chico que tiene 4 o 5 años y tiene a los hermanos presos, a los primos presos, al padre preso, a la madre que vende cocaína, ¿se los seguimos dejando ahí? ¿Qué esperamos que salga de ahí?". Y reforzó su postura con otra cifra categórica: "El 90 por ciento de los casos de un padre chorro que el nene de un año o dos lo va a visitar a la cárcel todas la semana, sale un chorro. Se lo debato al legislador que quiera. Agarremos a los menores, los menores no tienen antecedentes que es otra payasada en este país, pero agarremos a los menores con entrada y fijémonos cuántos tienen padres y madres delincuentes".
Baratta también rechazó la idea de que el delito juvenil sea un fenómeno social complejo: "¿Por qué nos hacen cargo a todas las sociedades que estos pibes son productos de la sociedad? Discúlpeme, yo no me siento responsable. Yo como ciudadano de bien, pago mis impuestos, pago todo para que el Estado a estos pibes les dé educación, les dé salud y nos dé seguridad. Así que yo mi función como ciudadano la cumplo. De esto que se haga cargo el Estado".