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Seis décadas después

Rubén Pérez, el hombre detrás de "La Taleñita": la historia del autor de la zamba que conquistó a Milo J

Escribió "La Taleñita" cuando tenía apenas 14 años, creyó que nunca saldría de su pequeño pueblo salteño y hoy, 64 años después, ve cómo la cantan desde el Chaqueño Palavecino hasta Milo J.

21 Julio de 2026 19:01
Rubén Pérez, el hombre detrás de "La Taleñita": la increíble historia del autor de la zamba que conquistó a Milo J

Pocas canciones logran atravesar generaciones sin perder vigencia. Muchísimas menos pueden emocionar al mismo tiempo a quienes crecieron con el folklore y a adolescentes que descubrieron la zamba gracias a un artista urbano como Milo J. Ese es el caso de "La Taleñita", una de las obras más emblemáticas del cancionero popular argentino, escrita por Rubén Pérez cuando apenas tenía 14 años. Hoy, a los 78, el compositor salteño mira hacia atrás con la misma sorpresa con la que vio crecer aquella canción nacida casi por accidente. "Nunca me hubiera imaginado tal cosa, porque además yo soy de un pueblo muy pequeño, y las cosas que nacen en los pueblos pequeños ahí nomás se quedan. No tenía consciencia de lo que había pasado al nacer esa zamba", recordó en diálogo con BigBang.

Pérez asegura que jamás se sentó con la intención de escribir un éxito. Simplemente ocurrió. Mientras practicaba guitarra una tarde cualquiera, comenzaron a aparecer la melodía y los primeros versos. "Yo no me puse a componer una canción. Fue algo que surgió en el momento y que quedó", contó. Ni siquiera tenía una grabadora para conservar la idea. "Me fui memorizándola... no tenía grabadora, nada así, pero la memorizaba y la cantaba en las fiestas, en las escuelas y en los lugares donde me invitaban", recordó. Con el tiempo llegaría el encuentro que cambiaría todo.

Cuando se mudó a Orán para trabajar como cartero conoció a un joven Federico Córdoba, quien recién comenzaba a formar Las Voces de Orán. Ellos grabaron "La Taleñita" y el resto es historia. Más tarde llegarían las versiones del Chango Nieto, del Chaqueño Palavecino y, seis décadas después, una inesperada interpretación de Milo J junto a Los Campedrinos. Rubén Pérez reconoce que ni siquiera conocía al fenómeno musical del momento. Por eso la noticia lo tomó completamente desprevenido. "Lo escuché y me llamó la atención porque inclusive yo a él no lo conocía, no lo había sentido nombrar nunca", confesó.

Y agregó que fueron justamente los jóvenes de su familia quienes le explicaron quién era. "Me impactó porque no me imaginaba que podía llegar a eso", aseguró. Lo cierto es que ni el propio autor encuentra una explicación definitiva para el fenómeno. Sin embargo, tiene una teoría. "Quizá la simpleza, ¿no? Porque al ser escrita por alguien de tan corta edad es algo simple, no había que analizarla mucho", reflexionó. También cree que la fuerza está en la música. "A lo mejor la melodía es riquísima... eso lo introduce al alma más que nada", explicó. Y sobre la letra fue sincero: "Era tan jovencito que tampoco podía escribir algo muy profundo".

Rubén Pérez, el hombre detrás de "La Taleñita": la increíble historia del autor de la zamba que conquistó a Milo J

Aunque hoy todos lo identifiquen como el autor de "La Taleñita", la vida de Rubén Pérez estuvo lejos de transcurrir únicamente entre guitarras. Fue seminarista, fundó una escuela de danzas folklóricas, trabajó como fotógrafo, remisero, cartero, técnico de teletipos, cantor y hasta recorrió Europa llevando la música argentina. Cuando le preguntaron cuál de todas esas etapas lo marcó más, no dudó en destacar los dos años que pasó en el Seminario Conciliar de Salta. Allí aprendió latín, griego, italiano, música, literatura y composición. 

Pero no fue él quien decidió abandonar ese camino religioso. "Ella me sacó del seminario, en realidad. Yo no salí voluntariamente", contó sobre la decisión de su madre, quien, tras enterarse de un accidente fatal ocurrido durante una excursión de seminaristas, no quiso que su hijo continuara allí. Pese a ello, guarda un enorme cariño por esa etapa. "Me marcó para siempre", resumió. Cuando se instaló cinco años en España soñaba con conquistar al público europeo con el folklore argentino. Sin embargo, se encontró con una realidad muy distinta. "Me encontré con que no eran tan conocidas las canciones folclóricas nuestras", explicó.

Entonces tuvo que reinventarse. Aprendió repertorio de Bolivia, Chile, Paraguay, Uruguay, México y hasta grabó un disco romántico con boleros y composiciones propias. "Uno va enriqueciéndose con el correr de los años", resumió. La vida también le presentó golpes muy duros. Enviudó con apenas 33 años y atravesó un profundo dolor que incluso derivó en problemas de salud. Pero la música volvió a aparecer como refugio. "La música me ayudó muchísimo", aseguró. Y explicó que fueron sus amigos compositores quienes lo acompañaron para salir adelante. "Las heridas se van cicatrizando un poco y uno continúa", reflexionó.

Rubén Pérez, el hombre detrás de "La Taleñita": la increíble historia del autor de la zamba que conquistó a Milo J

A pesar de haber compuesto casi un centenar de canciones, Rubén Pérez no tiene dudas sobre cuál representa mejor su historia. "Siempre la voy a elegir", afirmó al hablar de "La Taleñita". Aunque reconoce que hoy dejó de sentirla como propia. "Ahora que ya no me pertenece, porque ahora le pertenece al pueblo, ya cuando la escucho es como cualquier otra canción", confesó con emoción. Sobre el final de la entrevista llegó la pregunta más íntima: cómo le gustaría ser recordado dentro de cincuenta años, cuando nuevas generaciones sigan cantando sus canciones. 

Rubén Pérez, el hombre detrás de "La Taleñita": la increíble historia del autor de la zamba que conquistó a Milo J

Su respuesta estuvo lejos de hablar de premios o reconocimientos. "He trazado un camino de honestidad a lo largo del tiempo", respondió. Y completó con el legado que realmente espera dejar. "Que supe ser amigo, especialmente supe ser padre, abuelo y querer amar a la familia... Yo creo que es una huella profunda que voy a dejar". A seis décadas de aquella tarde en la que un adolescente salteño tomó una guitarra sin imaginar el destino de su inspiración, "La Taleñita" sigue sonando en festivales, peñas y escenarios multitudinarios. Y mientras nuevas voces la hacen propia, Rubén Pérez observa el fenómeno con la misma humildad con la que escribió aquella zamba inolvidable: convencido de que las mejores canciones, tarde o temprano, dejan de pertenecer a sus autores para convertirse en patrimonio de la gente.