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Economía
Comercios en tensión

Consumo en caída e industria en retroceso: los rubros más golpeados y las señales de una economía cada vez más desigual

Mientras las ventas minoristas de las pymes acumulan diez meses consecutivos de caída, un informe académico advierte sobre "síntomas alarmantes" en la industria argentina

09 Marzo de 2026 10:57
Un informe académico advierte sobre "síntomas alarmantes" en la industria argentina

La economía argentina muestra dos caras cada vez más contrastantes. Por un lado, el consumo interno continúa debilitado, con comercios que sobreviven con ventas concentradas en productos básicos. Por otro, un informe académico advierte que la industria atraviesa un proceso de deterioro estructural que ya impacta en el empleo y en la estructura productiva del país. Según un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas de las pymes retrocedieron 5,6% interanual en febrero, lo que marca diez meses consecutivos de caída.

La industria también retrocede

El dato se suma a la baja del 4,8% en enero, y confirma un arranque de año negativo: el consumo acumula una caída del 5,2% en el primer bimestre de 2026. Aunque en la comparación mensual desestacionalizada hubo un leve repunte del 2,6% frente a enero, ese rebote no alcanzó para compensar el desplome del inicio del año. Desde CAME señalaron que "febrero registró una mejora mensual del 2,6%, influenciada por el inicio del ciclo lectivo, sin lograr revertir la caída acumulada del 5,2%".

El comportamiento del consumo refleja una economía cada vez más ajustada. Según la entidad, "el consumo se concentró en bienes de subsistencia y artículos escolares por la reasignación del gasto de los hogares". El relevamiento muestra que los hogares priorizan gastos esenciales y recurren a promociones o financiamiento para sostener las compras. En ese sentido, CAME indicó: "La demanda operó con selectividad, priorizando ofertas y financiamiento para sostener las operaciones".

Al mismo tiempo, los comerciantes enfrentan un contexto cada vez más difícil para sostener sus negocios. Según el informe, "los costos operativos y la presión tributaria condicionaron la rentabilidad de los locales", lo que confirma "una contracción técnica pese al repunte estacional de fin de mes". El impacto ya se refleja en el ánimo del sector: 52,6% de los comerciantes reportó estabilidad interanual, seis puntos menos que en enero.

El textil es uno de los rubros más golpeados

En ese sentido, el 38,8% señaló un deterioro respecto del mismo período del año anterior. Además, el 57,6% considera que el contexto actual no es apto para realizar inversiones, lo que revela el nivel de incertidumbre que atraviesan las pymes. La caída del consumo se reflejó en casi todos los sectores relevados. Seis de los siete rubros analizados registraron retrocesos interanuales. Las bajas más fuertes fueron: Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles un -14,4%; Perfumería un -10,7%; Alimentos y bebidas un -8,7% y Textil e indumentaria un -7,4%

El único rubro que logró evitar la caída fue farmacia, con un leve aumento del 0,3% interanual, un dato que refuerza la tendencia hacia un consumo cada vez más concentrado en productos esenciales. Mientras el comercio minorista enfrenta una contracción prolongada, otro informe encendió alarmas sobre el futuro del aparato productivo. Un estudio elaborado por el Área de Estudios Sobre la Industria Argentina y Latinoamericana y el Centro de Estudios de Historia Económica de la Universidad de Buenos Aires advierte sobre "síntomas alarmantes" de crisis en la industria nacional.

Las ventas minoristas de las pymes retrocedieron 5,6% interanual en febrero

Uno de los datos más preocupantes es la caída del peso del sector en la economía. Según el informe, la participación de la industria en el Producto Bruto Interno pasó del 16,5% en 2023 al 13,7% en 2025, un nivel comparable al que tenía el país antes de la Segunda Guerra Mundial. Además, 22 de los 24 sectores industriales registraron caídas en su valor agregado entre mediados de 2023 y mediados de 2025.

Crece la economía, pero cae la industria

El estudio también muestra una dinámica económica cada vez más desigual. Entre el tercer trimestre de 2023 y el mismo período de 2025:

  • La economía argentina creció 1,3%
  • La industria cayó 8,3%
  • Otros sectores también registraron fuertes retrocesos:
  • Construcción: -14,1%
  • Pesca: -24,6%
  • Comercio: -5,2%
  • En contraste, las actividades que lideraron el crecimiento fueron:
  • Sector financiero: +25,2%
  • Minería: +17,9%
  • Agro: +14,1%

El resultado es una economía que se expande principalmente en áreas vinculadas a servicios financieros, recursos naturales y exportación de commodities, mientras la producción industrial pierde peso. El informe también advierte sobre la capacidad ociosa de la industria, que se ubicó por debajo del 60% durante 2024 y 2025, lo que implica más del 40% de capacidad productiva sin utilizar. El impacto sobre el empleo es directo. 

Desde noviembre de 2023 se perdieron alrededor de 100.000 puestos de trabajo industriales, lo que equivale a unos 160 empleos menos por día. Entre los sectores más golpeados aparecen: metalurgia; calzado; curtiembres e industrias vinculadas a la construcción. El estudio también detecta un proceso de simplificación exportadora. Las exportaciones industriales con mayor valor agregado representan hoy 28% del total, cuando en 2011 habían alcanzado 35%.

La industria cayó 8,3%

En otras palabras, la estructura exportadora se concentra cada vez más en alimentos y commodities, con menor contenido tecnológico y menor generación de empleo. El diagnóstico final del informe es contundente. El PBI industrial per cápita de la Argentina se ubica actualmente en niveles similares a los de 1985, lo que implica un retroceso de aproximadamente 40 años en términos de producción industrial por habitante. 

Para los investigadores, la combinación de caída del consumo interno, pérdida de empleo industrial y concentración económica en sectores extractivos y financieros podría tener consecuencias estructurales en el perfil productivo del país. Si la tendencia se profundiza, advierten, la economía argentina podría enfrentar un proceso sostenido de desindustrialización, con impacto directo en el empleo, la capacidad productiva y el desarrollo tecnológico.